occasionally subtle

#extradirty
wallacepolsom
YOU ARE THE REASON
Cosmic Funnies

blake kathryn
Cosimo Galluzzi
Lint Roller? I Barely Know Her
Monterey Bay Aquarium
Noah Kahan
Stranger Things
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

gracie abrams
🪼

shark vs the universe

izzy's playlists!
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
No title available

pixel skylines
Sweet Seals For You, Always

seen from United Kingdom

seen from Eswatini
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Türkiye

seen from Malaysia

seen from Switzerland

seen from Malaysia
seen from Germany

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from Colombia

seen from France

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from Türkiye

seen from South Korea

seen from Malaysia

seen from Belgium
seen from United States
@medicenmariaa
Bufón privado...
Miré demasiados carteles en el pueblo, estabas buscando todo lo que yo tenía.
Un gran show, una gran sonrisa, actos bien pensados, ternura, inocencia y ganas de hacer sentir importante a alguien.
No lo pensé más, me preparé, tenía tantas ganas de que me miraras, saqué el traje de arlequín que mi madre hizo con tanto esfuerzo. Le di forma de corazón a mis labios, me puse las pestañas más vistosas que tenía y le puse mucho rubor a mis mejillas.
¿Qué podía salir mal?
Tenía años practicando para este momento, el acto de actos estaba listo para ser visto por el rey.
Caminé feliz y nerviosa hacia a ti, hasta que me miré ahí, en la gran entrada del castillo.
Aún no sucedía nada, pero sabía que te gustaría mi presencia, que me ibas a amar una vez que me vieras cantar a tu alrededor.
Sentado frente a mí, me ofreciste todo lo que solo había leído en libros, mis ojos se iluminaron y empecé el show. Te conté las mejores situaciones donde tú siempre ganabas y terminabas siendo el héroe. Me elevé y me incliné ante ti, mi cuerpo aprovechaba cada risa tuya para acercarse más al trono, te encantaba y me sentía tan bien, que con esa primera noche yo aprendí a leer esas miradas de aprobación.
Más pronto que tarde ya estaba en la mesa real, tal vez en el fondo, pero estaba ahí sentada. La bufón oficial del rey. Te gusté tanto que decidiste darme la oportunidad de alegrarte las próximas cenas.
Feliz por mi acto, regresé a casa ilusionada; jamás me había sentido tan viva, tan buena, tan llena de querer darte más de mí.
Llegaron más noches como esas, las fiestas eran más largas, mejoraste mi traje, me diste terciopelo azul, medias resistentes y quitaste el corazón rojo de mis labios por un "as".
Cada día vivía en un sueño hecho realidad, lo que siempre soñé de niña. Servirte.
Pero un día mi madre me despertó del sueño y me dijo: "No eres tan especial para él, deja de soñar, no eres más que una plebeya disfrazada de colores tristes"
En medio del bosque empecé a pensar en el maravilloso rey, así que decidí presentarme sin mi traje azul, sin carmín en los labios y sin una sonrisa, la ingenua plebeya pensaba que probablemente después de tantas noches perfectas, esta noche sería la noche en que por fin el rey la eligiera como la mejor "bufón" del pueblo; pero no fue así...
En pleno salón de baile me miró con desprecio, como si fuera una persona extraña para él, casi como si no recordara la persona a la que le había cambiado la marca del corazón por el as, y aunque le dije con señas que era la de siempre, sentí que solo me tenía ahí para entretener a los demás. Y en un movimiento mal atinado, quedé en el piso, mi mente se quedó en blanco, no sabía qué más hacer, ¿fingir que era parte del acto?, ¿bailar?, ¿cantar la canción con la que siempre terminabas de pie?, no sabía qué debía hacer para que volvieras a mirarme como la primera vez. En el piso, casi derrotada, levanté mi cabeza y abrí la boca: "¿qué más puedo hacer por usted?"
El silencio invadió todo el lugar y cuando interpreté la mirada de mi rey, lo supe. Estaba cansado de mí.
Pequeña tonta, solo fuiste la de temporada.
Entonces me levanté, me dirigí a la puerta por la que un día entré ilusionada y la miré a ella, a la nueva tonta bufona con un corazón en los labios, sonriendo mientras yo lloraba por no poder quitar el as que el rey marcaba en cada bufón que llegaba a su palacio.
Sal Dulce
Anoche apareciste en mis sueños una vez más…
Quisiera creer un poco en Las cosas que dicen por ahí, ya sabes, que si sueñas con alguien, es porque esa persona durmió pensando en ti; pero para serte sincera, muy en el fondo siento que eso no aplica para mí.
Últimamente siento que las canciones hablan sobre tí, de la forma en cómo me mirabas, de cómo me tomabas de la mano...
De tU cuello, de tus manos, de tu cuerpo...
Ese cuerpo alto y delgado, que a pesar de ser tan diferente al mío, siempre me protegió.
Hoy no puedo escribirte, pero puedo escribirte.
Y no tengo la certeza de que esto llegará a ti, pero tengo certeza de que lo que sIento es real, de que lo que sueño me acerca un poco más a ti, estemos lejos, estemos cerca. Sé que puedo sentirte aún. Y no me importa si eres feliz con alguien más, genuinamente ambos sabemos que lo mereces, pero cada que llegas, tan inoportuno como la sal dulce que vive en mi cuerpo, tengo la necesidad de eScribir sobre ti, de hacerle saber a la realidad que sigues muy adentro.
¿Cómo estás sin mi presencia?
Taylor Swift · 1989 · Song · 2014
Cerca de mí.
Mi piel está lista para esas sensaciones, mis poros tienen ganas de aspirar esa nueva fragancia que traerá tu cuerpo.
Mis ojos mueren por brillar y mirar la luna como una mujer romántica; de aquellas que escriben por las noches porque no pueden dejar sus palabras en una servilleta de papel.
Necesito ser esa versión mía que sale corriendo a la lluvia con una canción que la haga sentir libertad, para después ir contigo y decirte lo que se siente.
Pregúntame qué sentí el día que miré tus ojos con una intención diferente, dime por qué piensas que nos conocimos en el universo donde no existen los villanos ni las capas rojas.
Mantente cerca de mí.
Porque quiero mirarte como aquella película que me hace sentir cálida aun cuando afuera el cielo esté nublado.
Nací para esto, para amar cada parte de nosotros, de nuestra estúpida historia.
Pregúntame todo, y te diré que seguramente es gravedad, magnetismo o destino. Pero hazlo estando cerca de mí.
Osadía
El atrevimiento que jamás llega. La cobardía que me apodera… Que solo puedo vernos juntos en una pantalla, y separados en una dimensión.
Tenerte tan cerca y sentirte tan distante, tan imposible, tan irreal.
Leo tu nombre, miro tu foto ahí junto a la mía, nos siento en una habitación donde tenemos todo, menos valentía. Tanto que quisiera decirte, tanto que quisiera tocarte.
¿Por qué no hablas?
¿Por qué tengo que ser yo la que siempre de ese corto paso?
¿Será que yo debo ser la de la osadía de decirte que me encantas?
Soy yo tratando de ser yo...
Cuando la vida nos obligó a estar en un encierro total, cuando tocarse las manos era un acto casi imperdonable... ahí me empecé a conocer.
Empecé a notar que la chispa que todos veían, no era más que una máscara perfecta. Las sonrisas, la personalidad, el llanto escaso, los amigos a montones y las citas ilimitadas, eran igual de falsos que aquel labial rosa que usaba en aquel instante.
Sé que no hay más contexto, porque en realidad no se necesita. No me siento orgullosa de escribir una mentira, porque hoy me siento real.
¿REAL?
Sí, pero destruida.
Nadie me dijo que conocerse a sí mismo, sería una guerra en la que puedes ser el gladiador o el perdedor; jamás nadie me advirtió que conocer mi oscuridad podía hacer que me quedara dentro de ella.
Y es que cuántas veces nos hemos engañado pensando que somos felices, que lo que tenemos, lo que hacemos o lo que perseguimos con tanta premura, no es más que un engaño para disfrutar el proceso, pero ¿en verdad disfrutamos del proceso?
O solo estamos viviendo linealmente a través de miles de miradas, de miles de bocas, y de millones de personas y pantallas que están llenas de falsedad.
¿Qué es lo que realmente te llena?
¿El dinero?
¿El amor?
¿Tu familia?
Yo no lo sé.
Tengo 30 años y me siento más perdida que nunca.
Que a veces quisiera regresar a mis 12 años y saber que por lo menos hay seguridad de que tengo que cumplir los 13; pero hoy no tengo seguridad de poder cumplir los 33.
Porque la vida es complicada, es difícil tomar decisiones donde todo y todos te dicen que si no produces no sirves.
Y esta realidad es en la que me estoy conociendo. Esta vida es la que me ha mostrado mi verdadero yo. Una mujer solitaria, llena de sueños, llena de mucho amor que siente que jamás ha compartido y que jamás nadie va a valorar.
Soy una mujer que no sabe cómo vivir, no tiene respuestas a lo más obvio. Soy una mujer que probablemente jamás se ha enamorado, porque la idea del amor en la actualidad carece de veracidad. Soy una desconocida, pero me siento real.
Y ser real no siempre es ser bueno y transparente, ser real es ser mierda, porque pocos realmente aceptan que hay demasiada oscuridad y suciedad dentro de ellos y a mí no me importa, porque sé que eso desaparee con drenaje y con luz, porque sé que a pesar de que no sé qué hacer, ni cómo vivir… Sí, sé que lo haré y lo intentaré hasta el último momento y ahí me daré cuenta de que conocerme a mí misma, fue la batalla más grande y complicada de todas, pero también fue la que más valió la pena… Porque solo así, sabré lo que es amar y vivir sin lastimar y sin ser lastimada. Porque cuando conoces lo mejor y lo peor de ti, sabes lo que puedes ser capaza de hacer o no hacer por el mundo y por las personas.
Porque una persona real, es una persona que puede odiar y amar en su totalidad.
El mundo no es para los tibios. El mundo está hecho para los reales. Los que se atrevieron a mirarse hacia adentro y no se asustaron.
Un día despertarás y sabrás que me necesitas en tus brazos.
OJOS COLOR OLIVO
En la inmensidad de una noche me di cuenta de que estaba profundamente perdida en unos ojos.
El asfalto mojado me recordó a los errores que cometí en el pasado, pero ahora el error eras tú.
No podía creer lo que estaba pasando, no pensé que las cosas pudieran fluir tan fácil. Toda la vida me he esforzado por ser más que solo una espectadora, pero la realidad es que ese día yo era la chica. Era la chica con la que ibas caminando. Y sé que la historia debería ser opuesta, esto debería tratarse de lo afortunado que fuiste al caminar conmigo, pero no, y no es que me haga menos, simplemente, sé que somos mucho, y no me importa que el mundo sepa que hoy quiero escribir sobre lo mucho que eres tú.
Abusas de mi vulnerabilidad y ni siquiera lo sabes.
Un hombre con tantas cosas buenas, que me da mucho coraje, que el mundo no las sepa.
Pero esa noche, no me importaba lo que el mundo podía o no podía saber, me importaba yo caminando a tu lado.
Escribir esto, es como regresar a ese instante en el que imaginé una vida contigo; una vida junto a esos ojos olivo. Tu olor era dulce, tus manos sutiles, tu cuerpo todo el tiempo me mostraba lo delicado que eres. Estaba más enamorada cada segundo y sé que por cómo eres, no te dabas cuenta, pero creo que todas esas personas con las que nos topamos (hasta el perro), pudieron observar que mi pecho estaba a nada de explotar por ti.
Y dejo esta evidencia porque necesito que, en el futuro, yo misma me pueda recordar que me enamoré de alguien como tú. DE UN IMPOSIBLE QUE ME ACOMPAÑÓ A CASA. De un imposible que, a casi un año de su llegada, sigue escuchándome y enseñándome cosas nuevas. Que siempre tiene un poco de tiempo para llenarme de pequeños detalles de su vida.
En el futuro, quiero leer que estoy escribiendo sobre ti mientras en la pantalla de mi teléfono se ilumina con tu nombre.
¿Lo recordaré?
Por supuesto. EL ÚNICO que jamás podré tener.
¿Te recordaré?
Sí, toda la vida.
María
Octubre.
Estaba lista para decirle adiós a mis ganas de querer intentarlo otra vez, sentía aire frío por todas partes, a veces la indiferencia de los demás me hacía pensar que jamás podría volver a sentirlo de nuevo.
Y dejé que mi vida avanzara... Logré ver con más claridad mi interior, pero mi exterior estaba gris; no sabía qué quería, no sabía qué esperar de un mundo donde no me sentía humana.
Las cosas se empezaron a dar por sí solas, no busqué tranquilidad, tampoco paz, simplemente me convertí en un arroyo lleno de penas, que con el tiempo, se llenaría de agua dulce, lista para encontrar ese mar.
Caminaba para pensar cosas reales, pero jamás logré encontrar la respuesta a todo ese dolor, enojo y amargura; de vez en cuando me sentía capaz de volver a ver afuera con los mismos ojos que en el pasado habían brillado, pero la verdad es que todo era una simple ilusión, muy en el fondo, sabía que jamás iba a volver a ser yo.
Hasta que llegó octubre. Una decisión que no había sido tomada con responsabilidad, se había convertido en una enorme bola de nieve que era inofensiva, y esas caminatas sin respuesta, esas 2023 manchas que los demás dejaron, se convirtieron en 1991 cuando a través de ondas de radiofrecuencia escuché tu voz.
Y ahí, a través de una cámara, descubrí que en el fondo de mi cuerpo, aún había un espacio interestelar, que estaba siendo descubierto con tus ojos.
Ahí, en ese espacio, estaba todo listo para empezar algo nuevo. Algo que no sabemos si ya empezó, si aún no existe o si está terminando.
Pero podemos averiguarlo.
María.
PUEDES CAMBIAR EL CAMINO, PERO TU DESTINO SEGUIRÁ SIENDO EL MISMO...
Un día desperté y simplemente decidí aceptar que estaba enamorada de ti. No sé cómo pasó, tal vez entre tanta cotidianidad las emociones empezaron a tener estímulos que son casi nulos en mi cara.
Sé con claridad que tu segundo nombre no es casualidad en mi vida, pero también sé que me he equivocado con cada hombre que pensé era el indicado.
Y sigo en este dilema por saber si eres un gato negro o un gato gris; porque sé que voy a parar hasta que me decepciones, porque así soy, me manipularé a mí misma y me diré todos los días que te odio más de lo que me gustas, porque no soporto que pase otro día sin poder conseguir un beso tuyo debajo de ese árbol enorme que está en la esquina de tu casa.
¿Pero por qué tanto alboroto por alguien que me mantiene confundida?
Porque después de tanto buscar entre una multitud infinita, encontré la excepción a muchas reglas. Porque buscaba sentirme protegida en un lugar donde no pensé que alguien podía protegerme.
[...]
maría.
EL REY QUE PERDIÓ SU CORONA.
Lo conocí en medio del ruido, caminando en la multitud. Era un ser común entre tantos otros más comunes que él. Llevaba una corona en la cabeza, era apenas un príncipe entre tantos otros plebeyos, y se podía ver en sus ojos, en la manera que movía sus manos y miraba hacia adelante. El futuro prometedor lo llevaba sobre su cabeza. Nadie sabía que nuestro reinado estaba por comenzar, que estábamos a nada de empezar a construir castillos en un pueblo abandonado. Creamos una pequeña civilización con nuestros labios, construimos miles de puentes con cimientos muy débiles, pero eran nuestros.
Ahí, en ese pueblo que nadie conocía, reinábamos con ningún rey, lo había hecho en toda la historia de la humanidad. Cenas por las mañanas, postres antes del plato fuerte, miles de bailes que no necesitaban invitación ni vestidos largos. Las coronas nos quedaban tan bien. Un lustro se cumplió, el rey se volvió más azul, la reina más gris, y los bailes dejaron de ser solo nuestros, llegaron las doncellas; empezaron a caerse los puentes y nacieron los muros. Los dragones invadieron el castillo, el rojo ardía dentro de una monarquía de papel. El pueblo dejó de ser fantasma, los extraños nos encontraron; todos querían conocer al rey de la sonrisa perfecta, de los bailes y las cenas llenas de riqueza.
¿Y la reina? ¿En dónde quedó ella? La mujer que le dio al rey su pureza, y los sueños que los hicieron crear un imperio lleno de sueños. Estaba sola, en el calabozo más lejano, lleno de candelabros, pero oscuro. Con los mejores corsets y guantes en el armario. Miles de noches viendo como el rey se ofrecía a cualquier extraña que llevaba un poco de carmín en los labios. Aceptando que los mejores reinados son los que no tienen a un rey con corona de plástico. Ideando una manera de salir del mundo que ella mismo le había creado a la persona incorrecta.
¿Lo logró? ¿Lo logré? Aún no tengo el valor de enviar ese mensaje, pero algo está claro. En este pueblo, en esta cama, en esta mesa, solo puede reinar una persona. Y como en el ajedrez, la reina solo protege un momento al rey, pero al final ella siempre gana.
María
LUGARES.
La habitación estaba llena de miradas, éramos las presas perfectas para matar.
Encendí la casetera, quería que todo quedara inmortalizado, congelar ese momento donde éramos piel ardiendo en una cama de sábanas blancas.
Mi vestido azul, tu cabello negro.
Todos eran desconocidos y nosotros éramos cómplices, daríamos la mejor función para el público.
Mostrándoles tu mano en mi cintura y tus dedos en mis labios escarlata.
Te mire hacia arriba y dije: "hazlo, ve hacia adentro"
Elevé mi voz. Todos querían huir, pero no dejaban de mirar, les encantaba nuestro espectáculo. Lo hacíamos tan bien que ahora éramos cazadores.
Mientras el casete dejaba huella de mis dedos hundidos en tu nuca, éramos dos en uno, éramos la piel y los lugares en los que nos habíamos escondido.
Gritaba, y tú estabas ahí conmigo, mirándome desde arriba; disfrutábamos, llegábamos a lo más alto del trapecio, y en medio del clímax, el acto principal terminaba con ellos, el telón de sábanas húmedas descendía.
Entonces solo te pregunté: "¿Listo para el siguiente acto?".
- María.
08
Y al final todo se resume en el olvido.
En cómo se van desgastando las cosas, en cómo no existen más versiones tuyas para complacer las expectativas de aquella persona que iluminaba tus días con sonrisas.
Las charlas de media noche, se resumieron en un dos palabras que son pleno compromiso.
La magia se termina, el frío empieza a calar en la piel, y eso que sentías como un hornito de pan, ahora es indiferencia y lágrimas.
Ya no somos los mismos, y aunque aún te quiero, no puedo dejar que mi sol sea opacado por tus nubes, me rehuso a ser una más que culpas por tus actitudes.
La vida se nos va, nos hace más lentos, sabios y pensadores, y sinceramente no quiero pensar más en qué versión te voy a mostrar, con cuál te sentirás a gusto, con cuál te podré hacer sentir mejor. Ya no quiero cansarme en cruzar mares por alguien que no cruza ni una palabra de afecto hacia a mí.
Empezamos dibujando estrellas en las cicatrices, y es verdad lo que dice la canción... Ninguna de esas estrellas curo una sola herida, todas fueron falsas.
Pensé que te conocía, te defendí de los ex amores, creí que alguien más era el error, y ahora me doy cuenta que tú eres quien provoca las heridas.
Dile adiós a citas que jamás tendremos, dile adiós a mis abrazos y la manera en la que te hacía sentir especial; despídete de mis palabras, de mi voz y de mi cuerpo, porque nada volverá a ser tuyo.
Lo que no se cuida, se pierde.
Nos vemos en el olvido, querido.
Personas que son polvo de hadas.
Acepté aquel café un sábado lluvioso. Te miré a lo lejos, estabas parado mirando fijamente a todas las direcciones, menos a la dirección por la que yo venía.
Caminamos sobre charcos, sentimos el aire frío con un poco de llovizna; y sin quererlo, ese día nublado empezó una historia que aún no termina.
Pude notar en ti ese olor a mantequilla, leche y azúcar. También tu sonrisa un poco entrecortada y esas manos que lamento haber malcriado. Todo tu eras irreal para mi vida, pero también sabía que estabas sucediendo.
La primera persona que pensé no sería mucho al inicio, la misma persona que se convirtió en demasiado al final de ese café. Confiarte mis secretos no fue una buena decisión, pero conocer tu piel más allá del antebrazo, sin duda lo valió.
Cada dedo mío sumergido en tu cabello hacen que valga el segundo en el que pensé que me gustabas para quedarte, y cada paso o abrazo a medias, valió porque hoy es un desdén en nuestras mentes.
Fuiste como polvo de hadas en un mes de sequía lleno de lluvia salada.
Eres días nublados en un cuerpo que está caliente todo el tiempo.
Te aborrezco porque me haces sentir. Te quiero porque me gusta tenerte en mis pensamientos más secretos.
Y si te quedas, hazme sentir que lo vales desde el segundo en que vi esos dientes, esos mismos que han probado mi ser. Y si te vas, no te olvides de mi boca, y del sudor que un día escurrió sobre ti.
Mientras estaba en las profundidades de mis pensamientos, mientras nadaba en mis lágrimas, mientras sentía que mi pecho se abría…
Ahí me dije a mí misma:
Estás sola, y te toca luchar contra esas creencias absurdas que no te dejan avanzar.
Sí, estás sola.
¿Acaso estás sintiendo el abrazo de alguien?
¿Ves aquel mensaje preguntando si estás bien?
¿Ves a toda esa gente?
Exactamente, no está, ellos están solo para ellos, nadie, nunca, ni en el mejor de los escenarios, verá por ti, antes de verse a ellos mismos, así que llegó tu momento, no le des el corazón a personas egoístas, empieza por dártelo a ti, y empieza a valorar lo que eres, porque los demás, pocas veces lo harán.
Un brinco al pasado.
Si es que en alguna línea paralela de mi ser, estoy viviendo lo que en esta vida pasé hace un año, me es necesario viajar y mirarme. Necesito decirme a mí misma que no voy a morir, que voy a poder; me voy a abrazar tan fuerte que no voy a dudar de mi fuerza y mis ganas por salir adelante.
Porque en esta línea, en este presente, estoy viva. Probablemente no estoy bien, pero está bien no estar bien, y aunque aún no tengo tantas fuerzas, tengo muchas ganas de seguir luchando contra mis pensamientos oscuros; porque aún me quiebro, pero entre tantos pedazos rotos, hay mil espacios y motivos para intentar; porque la felicidad es real, y yo la encontré el día que por fin mi mente dejó de pensar.
Futuro
De repente es como si todo fuera conocido y extraño a la vez, tengo la misma sensación, la misma que sentí cuando estaba por perderte. Hoy estás disfrazado de otra persona, y aunque yo no soy la misma, estoy sintiendo exactamente lo mismo. Es como si supiera lo que va a pasar… Y empiezo a extrañar momentos, y empiezo a sentirme extraña y lastimada, como si mi cuerpo se estuviera preparando, como si estuviera acumulando lágrimas. No tengo idea de lo que pasará, pero sé que algo viene, algo grande, algo que me va a doblar mucho, y me sentiré sola, ahogada y encerrada en mi mente. Y no sabré qué hacer, y te buscaré y te rogaré y después me arrepentiré, pero sé que lo haré. No sé si sea algo parecido a mimetizar, o posiblemente solo es ansiedad, pero en verdad siento que voy a quebrarme… No sé si advertirme a mi misma y alejarme, no sé si continuar y vivirlo. Estoy a ciegas en un mundo que me está gritando que me cuide. ¿Cuidarme? ¿De qué? ¿Mis sueños tendrán algo que ver?. Ojalá no regrese a este sitio lastimada, ojalá y todo sea una especie de miedo creado para sentirme protegida… No me falles, dime que solo es una idea tonta, no me lastimes, cuídame y habla y siente desde el amor que me tuviste los primeros días, no seas tan duro con los dos, actúa desde el cariño y las sonrisas que tuvimos juntos. No me mates, te lo suplico.