❝ You gave up everything you had to find me… And you found me broken. ❞
Nombre Completo: Meredith Young/Silchester
Nacionalidad: Estadounidense
Fecha de nacimiento: 23 de Abril de 1987
Ocupación: Actualmente desempleada
Meredith Young aprendió todo de sus padres, desde la educación más básica al entrenamiento de cazadora, que iba desde aumentar la resistencia y fuerza física a dominar cualquier tipo de arma. Nunca pisó un colegio o un instituto, no era necesario y además hubiera sido complicado que tuviera un seguimiento en el tiempo. Su familia siempre se estaba mudando de un lugar a otro, dependiendo de hacia dónde la caza los llevara. Eran nómadas, por así decirlo, y se instalaban en viejos moteles de carretera, llevando siempre consigo todo lo que tenían. Mer no enviaba la vida de los demás, le gustaba visitar ciudades nuevas, conocer diferentes cazadores de toda América y aprender sus habilidades o diferencias… Todos aquellos viajes la ayudaron a crecer, no solo como persona sino también como cazadora.
Hasta que a los veinte años, en un viaje de regreso a la que consideraba su ciudad natal, Minnesota, conoció a un grupo de cazadores jóvenes. De inmediato se sintió integrada, sus potenciales se complementaban y resultaban una gran amenaza para cualquier criatura que lo mereciera. En aquel grupo tan heterogéneo, había todo tipo de cazadores, desde los que provenían de familias más humildes, hasta las más poderosas, cazadores que lo habían sido desde siempre a jóvenes que habían descubierto las amenazas del mundo sobrenatural y se unían a la causa de protección.
Un par de años más tarde, se les unió el hijo de una de las familias más respetadas de la cacería que conocían, Stephen Silchester. Así, de primeras, Mer no lo soportó. No le gustaban sus aires de grandeza, ni tampoco que se considerara tan importante e implacable por haber nacido en el seno de una familia adinerada y conocedora. Pero, en la cacería, todo lo que pudiera pensar de él cambiaba… Se coordinaban perfectamente, potenciaban las habilidades del otro y se convertían en el compañero de caza perfecto del otro. Por lo que no fue de extrañar que, al año siguiente, cuando él tuvo que partir hacia Virginia, él le pidiera que se marcharan juntos. Meredith siempre había sido propensa a cambiar de lugar y no pasar más de un par de meses en cada ciudad… había aguantado un par de años en Minnesota y le pareció demasiado… por lo que aceptó la oferta, pensando que aquel cambio de aires le vendría bien.
Solo hubo un problema, a la familia Silchester no le gustaba demasiado que su hijo se juntara tanto con alguien como Meredith, que no procedía de una línea de familia importante. Aun así lo toleraron, pensando que solo se trataba de una compañera de caza… Dado que su hijo ya estaba prometido, no vieron peligro alguno en esa cercanía… Hasta que lo que habían temido que ocurriera, sucedió. Lentamente aquella complicidad que los había unido, empezó a convertirse en algo más, en más allá de una amistad y preocupación del uno por el otro…
Se enamoraron, convencidos de que estaban hecho el uno por el otro. Stephen sabía que su familia no lo aprobaría y, es más, le obligarían a casarse con su prometida… Por lo que regresaron juntos a Minnesota, dónde se casaron sin el consentimiento de ninguno de los padres (pues los de Meredith tenían la sospecha de que la familia Silchester no era demasiado fiable…). La familia de Stephen estalló en cólera al saber lo que había sucedido, y aunque en un principio no quería hacerlo… el chico se marchó para hablar con su familia, prometiendo regresar lo antes posible.
Pero fue tarde. Cuando Stephen regresó a Minnesota después de hablar con sus padres, al punto de reunión dónde el resto de cazadores jóvenes se reunían… Lo que vio fue una masacre, los habían asesinado a todos de una forma cruel y sangrienta… A excepción de Meredith, que no tenía ni un solo rasguño. Cuando Stephen se fue acercando a ella, supo que su esposa había cambiado, que la fuerte cazadora que él había conocido se había desmoronado ante lo sucedido. Mer se colapsó por aquel trauma, refugiándose en crisis nerviosas y en un comportamiento distante y extraño. Temiendo que el recuerdo de lo sucedido en la ciudad la destrozara por completo, Stephen la obligó a mudarse a un país completamente nuevo, creyendo que eso le iría bien… “como un nuevo comiendo”, estableciéndose en Montreal.
Agresiva cuando se siente amenazada
La sangre la altera demasiado, la hace tener crisis nerviosas y la bloquean ante una amenaza. Aunque trata de corregirlo, pues sabe que siendo cazadora tiene que ser centrada y alerta.
Desconfía de todo el mundo, hasta incluso de Stephen, pues desde que se mudaron a Montreal ha cambiado su actitud. Lo siente más distante y eso le preocupa. (Tiene miedo de que crea que fue la responsable de todas aquellas muertes, pues ella no sufrió daño alguno).
No recuerda nada de lo sucedido la noche en que sus compañeros cazadores murieron, los psicólogos y psiquiatras a los que Stephen le hizo asistir lo achacaron a un gran trauma y no tienen esperanzas de que lo sucedido vuelva a su memoria… Pero sin embargo lo hace, a pequeñas dosis y en cuanto menos se lo espera.
Al llegar a Montreal, Mer quería probarle a Stephen de que estaba perfectamente y no requería de sus preocupaciones… Se marchó al bosque ella sola, con sus armas, siguiendo el rastro de un wendigo que había dejado un largo recorrido de víctimas por la ciudad. Cuando logró dar con la criatura, estaba alimentándose de una de sus víctimas. El desgarre de la carne y sobre todo el color y olor de la sangre la hicieron entrar en una crisis, alterándose e incapaz de pensar en nada salvo gritar, recordando inconscientemente cómo se había sentido al ver a todos sus compañeros destripados y muertos. Aquel wendigo la hubiera atacado sino fuera por la intervención de Liv Gunvaldsson que la ayudó a escapar.
Trata de encontrar una actividad que ayude a su mente a estar mucho más centrad y aplicada.