La historia de Yeshúa y la humanidad
Antes de conocer la historia de Yeshúa con la humanidad, debemos conocer dos historias previas….
1) Previa a la Creación, la historia del Lucero, Hijo de la mañana.
“Tu eras sello de perfección, lleno de sabiduría y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura […] Tú querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (EZEQUIEL 28: 12-14)
La maldad del Lucero descrita en EZEQUIEL 28:17-18: “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor […] Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario”
Los profetas nos hablan que el corazón enaltecido y corrupto del Lucero dijo ISAIAS 14:13-14 “Tú decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo”.
2) Por otro lado, la creación del hombre:
GENESIS 2:7 “Entonces Adonai Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento (NESHAMA) de vida, y fue el hombre un ser viviente” La frase en hebreo indica la acción de inflar un objeto con aire en su totalidad, un soplo lleno de vida.
Una palabra hebrea RUAJ se usa en la Biblia para verbos tales como: Soplar, respirar, percibir, aliento, vida, aire, respiración, soplo o espíritu.
Por otro lado, la Biblia dice sobre la vida:
SALMO 36:9 “Contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz”
JUAN 1:5 dice que “En él (Yeshúa) estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”
JUAN 11:25 “Yo soy la resurrección y la vida”
JUAN 14:6 “Yo soy el camino, la verdad y la vida”
EZEQUIEL 37:9 (Valle de los huesos secos) “Y me dijo: profetiza al espíritu (RUAJ), profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho el Eterno, el Señor, Espíritu, ven de los cuatro vientos, sopla sobre estos muertos y vivirán”
EZEQUIEL 37:14 “Y pondré mi Espíritu (RUAJ) en vosotros y viviréis”
En hebreo la frase ESPIRITU SANTO es RUAJ Ha’Kodesh
Dios llenó a Adán de su Espíritu Santo, y cuando Adán estuvo lleno del Espíritu Santo, entonces “fue el hombre un ser viviente”
La condición de Adán antes de pecar:
SALMO 8:1 “Oh Jehová, Señor nuestro ¡Cuán glorioso (ADIR) es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria (kavod) en los cielos”
SALMO 8:4-5 ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? Lo has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria (KAVOD) y honra (ADAR, raíz de ADIR)
La Biblia usa los mismos adjetivos que describen el nombre y la gloria de Dios para describir al ser humano hecho por Dios. Una gran distinción dada a la humanidad por Dios.
La ambición del diablo le hizo desear esa honra y gloria para sí.
Antes de su pecado, Adán había recibido una orden directa de Dios…
Dios le dijo A ADAN: “De todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” GENESIS 2:16-17
ROMANOS 6:23 “La paga del pecado es la muerte”
2 TESALONICENSES 1:8-9 “para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo, los cuales sufrirán pena eterna de perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”
La muerte a la que Dios se refirió era una muerte más allá de la muerte física. Era la separación de él, el que Dio vida, cuando Adán pecó, el Ruaj Ha’Kodesh que le había dado vida se apartó de él.
Cuando la serpiente tentó a Eva “Entonces la serpiente dijo a la mujer; no moriréis, sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”
El diablo introdujo sutilmente la ambición que él quería en el corazón del hombre, ser “Semejante al altísimo”
Eva fue engañada por la serpiente, pero Adán pecó deliberadamente ya que Dios le había dado la orden de no comer el fruto directamente a él. Al pecar Adán “el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” ROMANOS 5:12.
Este acto les trajo vergüenza (GENESIS 3:7) y miedo de la presencia de Dios (GENESIS 3:8).
Dios mostró misericordia, y antes de pronunciar el juicio contra Adán y Eva Dios pronunció el juicio contra la serpiente.
GENESIS 3:14 “Y Adonai Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entro todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás y polvo comerás todos los días de tu vida” Símbolo de extrema humillación
ISAIAS 14: 15-20 “Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel? Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado. No serás contado con ellos en la sepultura; porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. No será nombrada para siempre la descendencia de los malignos.
En 5 frases Dios resume la condenación de Satanás: 1) serás echado al infierno, 2) harán un espectáculo de ti, 3) hablarán de ti (se burlarán y te maldecirán), 4) serás echado de tu sepulcro como cadáver y 5) estarás solo.
Inmediatamente después de la penosa escena del pecado de Adán, en GENESIS 3:15 encontramos la primera profecía mesiánica
“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya, ésta te herirá la cabeza (ROSH) y tú le herirás el calcañar”
Satanás quería la adoración que se le daba a Dios (para ser “semejante al Altísimo”), pero Dios en lugar de eso dice que declara la guerra entre la humanidad y él, pero también promete una reparación del daño hecho.
Descendiente de una mujer
Aplastaría la cabeza (Rosh = cabeza, autoridad, liderazgo, príncipe, primero, jefatura) de Satanás
A partir de aquí hay más de 300 profecías y referencias directas de un Redentor de la humanidad y la creación a lo largo del Antiguo Testamento. Estas profecías son como una carta postal, la cual va dirigida a una región, Estado, municipio, calle, número de casa y por último al final a una persona en específica, de igual modo estas profecías van descartando poco a poco hasta que solo una persona puede cumplirlas.
Después de la caída GENESIS 3:16-24:
1. La humanidad pierde la potestad de regir lo creado (descrita en Salmo 8)
2. La tierra cae bajo maldición
3. La relación con Dios (fuente del poder para regir) se daña
4. Por su desobediencia a Dios y obediencia a la serpiente, el gobierno humano se le confisca y se da a la serpiente
5. Pero Dios promete un plan para recuperar lo perdido, simbolizado en el primer sacrificio de GENESIS 3:21
Y el Eterno hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió
El hombre trató de cubrir sus desnudeces con sus propias manos, pero Dios le proveyó de ropas hechas de piel de animales. Esto revela el plan redentor y restaurador de Dios. El primer sacrificio, que lo proveyó de vestido, apuntaba hacia el sacrificio final del Cordero de Dios.
A partir de este punto, Dios comenzó a restaurar lo que se perdió a causa del pecado de la humanidad. Casi 20 generaciones después, en la época de Abraham el patriarca, vemos esta historia:
Dios le dice a Abram “Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás de bendición. Bendeciré a los que te bendijeren y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”
Dios comienza a formar una “gran nación” que restaura su gobierno y autoridad, una nación redimida en medio de una humanidad perdida en el pecado.
Una gran bendición alcanzaría a toda la humanidad a través de Abraham (el Mesías sería su descendiente)
Abraham tuvo 2 hijos, Ismael e Isaac pero:
GENESIS 17:19 “Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él”
GENESIS 17:21 “Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene”
GENESIS 21:12 “En Isaac te será llamada descendencia”
GENESIS 26:3-4 “…Y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras, y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente”
El Mesías sería descendiente de Isaac.
En GENESIS 27 Esaú, hijo de Isaac, vende su primogenitura a Jacob, por lo que Jacob se convierte en el heredero de la bendición de Dios.
GENESIS 28:4 Isaac le dice a Jacob “Y Dios te de la bendición de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abraham”
En GENESIS 32:28 Dios cambia el nombre de Jacob a Israel
Posibles traducciones de Israel: Príncipe con Dios, príncipe de Dios, el que gobierna con Dios. Es un simbolismo de que a través de la nación que Dios comenzaba a formar se recuperaría la autoridad que Adán perdió
Debido a los pecados de los primeros tres hijos de Jacob (Rubén, Simeón y Leví), éstos perdieron la bendición del primogénito, por lo que Jacob le dio la bendición a Judá.
“Judá, te alabarán tus hermanos, tu mano en la cerviz de tus enemigos; los hijos de tu padre se inclinarán a ti. Cachorro de león, Judá, de la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, así como león viejo ¿Quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh, y a él se congregarán los pueblos, atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su manto. Sus ojos, rojos del vino, y sus dientes blancos de la leche”
Judá y sus descendientes recibirían un trato especial, y EL DESCENDIENTE tendría autoridad sobre sus enemigos, regresa a casa en victoria como un león regresa de la cacería,
Siloh representa la presencia de Dios (lugar donde estuvo el tabernáculo)
A él se congregarán los pueblos
El vino y la leche representan prosperidad en el reino del Mesías.
Cuatro generaciones después de la bendición de Jacob a Judá, casi 400 años después, Dios libra a los hijos de Israel de la esclavitud en Egipto por medio de Moisés. A través de Moisés, Dios habla a su pueblo y menciona que El Redentor sería un profeta
DEUTERONOMIO 18:18-19 “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú (Moisés); y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta”
Moisés trajo a Israel el antiguo pacto escrito en la Toráh
Por medio de Moisés, Israel conoció la Ley de Dios
A través de él, Dios liberó a Israel de la esclavitud de Egipto
Moisés es una figura simbólica y profética de Jesús
JUAN 1:17 “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”
Cristo es el mediador de un nuevo y mejor pacto (HEBREOS 8:8)
Jesús, como profeta, cumplió los requisitos del antiguo pacto, para que el nuevo pacto se estableciera entre la humanidad y Dios.
Siglos después del Éxodo, cuando Israel se encontraba en la Tierra Prometida, bajo el reinado de David, Dios habla y revela que El Redentor sería descendiente del Rey David, descendiente de Judá.
2 SAMUEL 7:12-13 “Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino”
2 SAMUEL 7:16 “Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente”
ISAIAS 9:6-7 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro, y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre, el celo de Adonai Tsevaot hará esto”
A través de la historia de Israel, Dios levantó profetas los cuáles hablaron la voluntad de Dios y la dieron a conocer a su pueblo. El profeta Isaías nos dio luz sobre La misión del Mesías en el mundo.
ISAIAS 61:1-2 “El Espíritu del Eterno el Señor está sobre mí, porque me ungió el Eterno; me ha enviado a predicar las buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad del Eterno, y el día de venganza del Dios nuestro, a consolar a todos los enlutados, a ordenar que a los afligidos de Sión se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado y serán llamados árboles de justicia, plantío de el Eterno para gloria suya”
MATEO 1:21 “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús (Yeshúa) porque el él salvará (yoshía) a su pueblo de sus pecados”
Yeshúa forma del verbo Yeshuáh en presente. Salvación, Victoria y Sanidad que permanecen, que están, no en pasado ni en futuro (que aún no ocurre) sino que permanece por siempre.
ISAIAS 12 (que habla del reinado del Mesías) v. 2, Israel dirá “He aquí Dios es salvación (Yeshúa) mía, me aseguraré y no temeré, porque mi fortaleza y mi cacnión es JAH, Adonai, quien ha sido salvación (Yeshúa) para mi”.
ISAIAS 26:1 “En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación (Yeshúa) por muros y antemuro”
ISAIAS 33:22 “Porque Adonai es nuestro juez, Adonai es nuestro legislador, Adonai es nuestro Rey; él mismo nos salvará (Yoshía, futuro de Yeshuáh)
ISAIAS 43:3 “Porque yo Adonai, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador (Yashá, derivado de Yeshuá)”
En un capítulo Isaías nos habla de una de las más grandes obras de Dios a través de la Historia humana. Isaías 52, Dios habla de una redención sin precedente
v.7. ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación (YESHUA) del que dice a Sion; Tu Dios Reina!
v.10 Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación (YESHUA) de Dios.
Dios “se subió las mangas” y mantiene el brazo en alto en señal de que va a actuar IMPORTANTE
v. 13 y 15 (Habla de UN SIERVO) He aquí mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto…así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado y entenderán lo que jamás habían oído.
v.1. ¿Quién ha creído nuestro anuncio? Israel no cree en la predicación de Jesús
¿y sobre quién se ha manifestado el brazo del Eterno? Versículos antes Dios tenía el brazo desnudo debido a que actuaría de forma sobrenatural a través de su siervo, Yeshúa
v.2-3 subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca, no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no le estimamos. Israel desprecia y desecha a Yeshúa, quien pasó por dolor y quebrantamiento
v. 4-6 ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga nosotros fuimos curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas el Eterno cargó en él el pecado de todos nosotros. Sufrió en plenitud el juicio que Dios pronunció sobre Adán y Eva y Dios descargó en él el castigo de los pecados de la humanidad, para de esta forma ofrecer perdón a la humanidad por su pecado. Su sufrimiento y dolor y sus heridas además sirvieron para que la humanidad pudiera tener paz y sanidad (Yeshua = sanidad-salud- y victoria)
v. 10-12 Con todo esto, el Eterno quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje y vivirá por largos días, y la voluntad de el Eterno será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores.
Siglos después de que esta profecía fuera dada, Pablo escribió a la Iglesia en Roma y dijo ROMANOS 5:15-19 “porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.”
La biblia describe a Dios como un amante que busca conquistar el corazón de su amada.
El pueblo que él formó para restaurar lo perdido por el pecado de Adán, Israel, es simbolizado como la amada de Dios, y la iglesia ha sido injertada a través de Yeshúa al pueblo de Israel.
Los profetas (Isaías, Ezequiel, Jeremías, Oseas, etc.) describen a la amada como una mujer que se apartó del corazón del amado y fue en busca de otro amor (la serpiente).
Dios encuentra a la amada herida (muerte), desnuda (humillación) y violada (deshonra) (maldiciones de la desobediencia, Deuteronomio).
Dios la sana (Salvación), le da ropas nuevas (Restauración, victoria) y la desposa y le da nombre (Plenitud del nombre YESHUA)
En su justicia, Dios tenía que poner ese castigo (muerte, humillación y deshonra) sobre alguien para saciar la justicia que exigía el castigo del pecador.
En señal de amor por su “amada” lo hizo sobre sí mismo.
El novio desposó a su amada, y pronto volverá para celebrar la boda!
Con Yeshúa, Dios irrumpe en el mundo. Por medio de él, conquista al pecado, a Satanás, y a la muerte, y lleva la historia a un punto culminante. Esto es lo que la humanidad ha estado esperando. Él es un héroe eterno que supera todas las expectativas y derrama su incomprensible e inexpresable amor.
Como final, podemos ver uno de los salmos que dice..
El que sacrifica alabanza me honrará, y al que ordenare su camino, le mostraré la Salvación (YESHUA) de Dios
Cuando alabamos a Dios, recibimos poder de ordenar nuestra conducta adoptando un estilo de vida obediente a Dios, como resultado recibimos un entendimiento profundo sobre la salvación divina y un encuentro más personal con Jesús. Nuestra alabanza se convierte en un vehículo para que Dios llegue a nosotros y nos ayude.