Aspasia - La extensión de tu silencio
He olvidado su rostro; mira mi mente inconclusa.
Como un hoyo a medio pintar.
Veo sus manos jugueteando con un papel;
escribiendo en el computador.
Frenéticas, a la hora de buscar algo en su bolso;
acariciando mi cabeza, rutilantes en son cordial.
Puedo ver sus piernas andando graciosamente por el parque;
trepando escaleras infinitas, pateando cosas poseída por la rabia.
Tropezando sobre sabanas desconocidas;
moviéndose al compas de una música en noches entrañables.
Hinchadas luego de tanto caminar por horas;
separándose de tanto en tanto.
Puedo ver su cabello jugueteando con el viento;
reposando sobre sus hombros, enredado entre mis dedos.
Esquivo cuando quiere conservar su forma;
dócil por las madrugadas, rebelde por las mañanas.
Veo su espalda con comezón, su vientre cálido.
Sus pies cansados, sus brazos cariñosos y violentos.
Pero no puedo recordar su rostro, y llora mi mente inconclusa;
como una canción sin coro, como una fotografía molida;
como un árbol sin pájaros, como una fiesta sin alboroto;
como un poema sin sentimientos, como un muelle sin barcos;
como un espacio sin tiempo, como un espacio sin tiempo.