al instante en el que los numerosos besos le llegan, los pétalos se elevan con sutileza, en un aire calmo y sereno que hasta le da cobijo a una pequeña risa a sobresalir. ‘ está bien, puedo intentarlo ’ un deje melancólico se cobija entre palabras, un aire que la ha acompañado desde hace días, semanas quizá. ¿él se habrá percatado? a namra se le da bien culpar a las evaluaciones, cuando lo único que ha hecho ha sido enfocarse en ellas compulsivamente para no pensar. y, con todo, sabe que se prometieron prometerse mutuamente. ‘ querrás decir que yo dormiré todo el día ’ los arcos se elevan un poquito. ‘ no tienes que decir o hacer siempre lo que crees que me va a hacer feliz, ¿sabes? ’ las yemas ascienden con sutilidad hasta la mejilla foránea para darle un pequeño toque con el índice. ‘ no tienes que cambiarte a ti para tenerme contenta ’ no le culpa, aún, por no comprender algo tan simple. incluso a ella, le es difícil aceptar que alguien pueda quererla de esa forma sin su mejor versión de por medio.
‘ ¿cómo te hace sentir esa idea de volver a terapia? ’ indaga, a nivel personal le parece un comienzo interesante. si bien no podría solucionar el problema de inmediato, le ofrecería herramientas útiles con el tiempo. ‘ hubo un tiempo en el que tomé pastillas para dormir, ¿tú también? no es lo mejor pero … ’ se encoge de hombros. le aprieta el corazón saber cómo se siente, verle incapaz de descansar como debería … ¿de verdad no tiene nada que ofrecerle? ¿no es namra encargada de darle un amor limitante? siempre desea lo mismo, anhela a poner un pequeño granito de arena de mejora del estado impropio. no, de acompañarlo a que él mismo pueda ir reconstruyéndose … pero, ¿es demasiado? en su primera vez experimentando el enamoramiento, ¿está haciendo las cosas bien? ‘ llámales cuando pienses en elles ’ sugiere que aunque sea por un instante, o la llamada nunca llegue a ningún puerto, la acción puede aliviar pesares. ‘ sí, prueba a hacerlo después de entrenarr ’ en la evaluación física general, por lo menos, estaba tan cansada que se quedó dormida sin percatarse. ‘ uhm … ¿sabes qué te podría servir? el té de jujube ’ achica párpados, está pensando dónde puede conseguir. ‘ dame un par de días y lo tendré para ti ’ chasquea lengua, nada imposible para sí.
tanto disfruta del contacto de pétalos foráneos que, por ese instante, no existe nada más en su burbuja. ese ambiente sereno es lo que le había atraído a él, la consciencia de que el mundo podía tomar una pequeña pausa cuando están en conjunto. kitae, tan inoportuno como siempre, sabe cómo devolverla a la tierra. ‘ sí, entrenamos juntos desde pequeños — él solía encargarse de despejar áreas, ya sabes, de armas y combates ’ lo único que se le daba bien, si ha de proseguir. ‘ su personalidad es lo peor de él, es frívolo y egoísta ’ aunque con ese estilo de vida, no puede culparlo. ‘ ¿cómo me preguntas mi tipo, tonto? ’ las comisuras se ensanchan con algo de gracia. ‘ eres tú ’
se siente culpable, admite, por haber desatado la preocupación en su novio. al final, se alza para colocarse a la altura de dichas facciones. las palmas van con delicadeza a sostener la mandíbula masculina, justo para dejar un par de caricias sutiles en la zona. inste, ¿puede mostrarle la realidad tal y como es? ‘ mi madre ’ corrige ‘ siempre ve lo que hago y a dónde voy, no le conté que viajaría a estados unidos — ’ qué ridículo que tenga que dar parte de sus acciones así, como si fuera una infante. está tranquila, aún con todo. para namra, no es ninguna novedad. ‘ sí, le dije que fui con mi novio ’ aprieta los labios en una sonrisa sutil, justo para dar cobijo a un leve suspiro. ‘ me dijo que me mataría pero me lo ha dicho mil veces y nunca lo hace ’ ni en sus peores momentos, hasta su progenitora sabe que namra aún puede serle de utilidad. ‘ cuando tengamos días libres … o cuando acabe el programa iré a corea a solucionarlo — ¿quieres venir conmigo? ’