Hoy, hace un mes que llegué a Inglaterra y apenas es que la aventura está comenzando. Recuerdo que el deseo de mi último cumpleaños fue hacer un cambio drástico en mi vida. Y teniendo en cuenta que mi cumpleaños es el último día del año y que cumplía 25, me parece que un montón de energías influyeron. Y esto no significa que pasó solo, como algo mágico. No, yo lo busqué. Un día me levanté, comencé a hacer algo por ese deseo y todo empezó a suceder. Inicialmente estuve convencida que cambiando de trabajo todo estaba hecho, que si cambiaba de trabajo y mi vida entraría por el camino que necesitaba. Casualmente por esos días alguien me dijo "Si quieres cambiar algo, solo debes cambiar dentro de ti". Obvio, yo no presté mucha atención. Esos días coincidieron con el hecho de que mi hermana menor se fue de Venezuela buscando nuevas oportunidades. Ahí fue cuando decidí que era el momento para hacerlo yo también, pues, habían pasado 3 años desde la primera vez que dije "Este año me voy". Entre que no tenía como ahorrar y muchas cosas más, decidí que ser au pair era la mejor idea. No "sonaba" como una buena idea, yo "decidí" que lo era sin pensar demasiado. Todo el mundo enloqueció al enterarse porque yo nunca he sido fan de cuidar niños, pero eso jamás me detuvo, era mi medio para cumplir un fin. Así fue como terminé aquí. Quería mejorar mi inglés así que elegí un país de habla inglesa, y una familia pluricultural porque me atraía la idea de conocer otras culturas. Todo de una, algo muy yo. Hoy ha pasado un mes. Hoy estoy completamente convencida que el cambio es afuera y adentro de uno mismo. Si vives en un ambiente que no es de tu agrado, no puedes crecer, debes cambiar de ambiente. Pero cuando cambias de ambiente debes cambiar tus expectativas y perspectivas sobre lo que ahora va a rodearte, porque no vas a estar a gusto tampoco. Mi cambio geográfico y psicológico ha sido grande y mi batalla diaria es conmigo misma, de demostrarme que sí puedo lograr mis nuevas metas, que soy capaz de todo lo que quiera, porque cuando uno está cansado se le baja el autoestima y es la mente quien comienza a fallar, empiezas a ver lo negativo y consideras que debes renunciar. Pero no, debes continuar sin mirar atrás.