Haz lo que tengas que hacer aunque sea con el corazón roto. Si todavía duele el alma, no lo reprimas, sigue con ese transcurso. Llámalo 'duelo' si quieres, no importa cuánto tarde en sanar. No intentes sostener lo que ya no puedes, deja que aquello por lo que te costó tanto esperar, aguantar, tolerar o perdonar se desborde por la vida. No podemos fingir que no hemos sido los crédulos que confiaban en esa ilusión que nunca fue. En aquella historia que jamás pasó. O en la promesa que nunca tuvo lugar. Hay gente que defrauda, y siguen adelante como si nada los detuviera y gozan sin más al lastimar a los demás. Entonces… si hasta los insensatos son capaces de hacer esto que es una revelación ¿Por qué no aquel que tuvo bondad en su corazón cuánto más pudo aunque vivía sin ser consciente de ello, pero estando seguro de que estaba quebrado?














