Colombia en los años ochentas.
Fue una década difícil para el ex presidente López Michelsen y para la nación. Colombia entró en la que quizás ha sido una de las épocas más violentas y de mayor carga política, de su historia. Sin embargo, López Michelsen continuó ejerciendo un liderazgo en el Partido Liberal, cuyo destino y carácter había contribuido a formar a lo largo de los últimos 20 años y, en 1982, se postuló de nuevo, esta vez sin éxito, como candidato a la presidencia. Más adelante se vio envuelto en la controversia que surgió alrededor del conflicto entre los líderes del cartel de las drogas y el gobierno de Betancur y, hacia el final de la década, sirvió como mediador para que Manuel Antonio Noriega renunciara a la presidencia de Panamá y evitar así un enfrentamiento con el Gobierno de los Estados Unidos y con la Organización de Estados Americanos. Además de sus contribuciones formales a la política, mantuvo una estrecha vida familiar y viajó extensamente, incluso a la República Popular China, la Unión Soviética, Alemania, en varias ocasiones a Cuba y con frecuencia a Miami, en parte gracias a sus vínculos de trabajo con la Universidad Internacional de Florida. Antes de su segunda campaña, fue director del Partido Liberal y, por cierto tiempo, su director único, cuando Carlos Lleras se retiró. Por invitación personal de Fidel Castro, durante la devastadora crisis de la deuda externa de América Latina en los años ochenta, asistió y fue ponente del encuentro que Castro convocó en 1985 para examinar la situación y hacer un frente común de no pago, en la región. Al agradecer la invitación, López Michelsen escribió al mandatario cubano, indicando que iría siempre y cuando se tratara de un foro de libre discusión y abierto a todo tipo de ideas. Castro asintió: ese era, en efecto, el espíritu del debate. Ya en Cuba, la ponencia de López Michelsen se centró en el argumento de cómo Latinoamérica, simplemente no tenía recursos para soportar tal grado de endeudamiento pero, asunto que molestó bastante a Castro, López Michelsen se pronunció en contra del desconocimiento de la deuda. Durante la década López Michelsen también se dedicó, con ahínco, a escribir, manteniendo un estricto horario que combinaba con algunas horas de esparcimiento dedicadas a otra de sus pasiones, el golf. En particular, después de las elecciones de 1982, sintió que al retornar a la escritura y a sus quehaceres intelectuales, en realidad regresaba a su llamado real, a su pasión, como si su enorme contribución a la evolución del liberalismo colombiano hubiera sido solamente un rumbo alterno, más tangencial a esta vida de reflexión que disfrutaba con plenitud. A lo largo de la presidencia de Belisario Betancur fue entonces un crítico incansable de su gobierno. En este lugar de la historia, se reconoce como pilar fundamental:
ANALISIS:
1. El secuestro de los niños de Jose Jader Alvarez. 2. La participación del grupo armado M19 en la sociedad colombiana. 3. Fundamentación y Alianzas entre el F2 y mas, 4. Desalojo, Cierre de la universidad Nacional Sobre 1984 5. La Lucha por el cocinol 1985- 1987 6. Festival IberoAmericano de Teatro 1988 7. Marcha del Silencio de 1989.
https://www.semana.com/on-line/articulo/la-dificil-decada-anos-ochenta/86990-3















