๐๐ ๐๐๐ ๐, ๐๐ ๐๐ข๐๐๐ ๐๐ข๐ ๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐ ๐.
๐๐ ๐๐๐ ๐, ๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐ ๐ ๐๐ข๐ ๐๐ ๐๐.
Inesperado, como suceden las mejores cosas en la vida, asรญ fue el encuentro nocturno de sus labios. El primero de todos, quizรกs el mรกs especial. Su boca la llevรณ al cielo, sus ojos al infinito y sus manos al pecado que aquel entonces resultรณ bendito. Fue todo tan extraรฑo, tan diferente y nuevo. Pero si lo pensaba mejor, tan familiar que le sorprendiรณ. Juguetรณn, coquetoโฆhasta desvergonzado podrรญa catalogarse; asรญ fueron los momentos previos al choque tembloroso que cambiรณ el rumbo de la historia. El punto de partida, por colocarle un nombre a ello.
โAsรญ queโฆel mejor regalo de cumpleaรฑos, ยฟeh? โrepitiรณ ella al escucharlo describirse de aquella manera segundos antes.
โClaro que el mejor regalo de cumpleaรฑos. Nada mรกs mรญrame...โrespondiรณ รฉl en modo de broma.
Sentados en el sofรก, nerviosos por la cercanรญa del otro. Pero aun asรญ con el descaro a flor de piel. Aquel vaivรฉn de palabras y miradas incitantes, mohines cargados de fingida inocencia pero que gritaban โ๐๐ฬ๐ ๐๐๐ ๐ฆ๐โ. ยฟQuรฉ tipo de cuadro podrรญan representar ante la mirada curiosa de los demรกs? Uno muy peculiar, quizรกs hasta prohibido por los cรกnones de la sociedad. De cualquier manera, lo importante era la tensiรณn que iba acumulรกndose en el ambiente y lo libres que eran en aquel instante. Irรณnico, ยฟno? Sentirse liberados entre cuatro paredes.
โTe lo voy a morder, eh. โle advirtiรณ acercรกndose, pero desviando su atenciรณn una vez mรกs. ยกJodido juego que la tenรญa comiendo de la palma de su mano!
โNo me enojarรญa si eso sucediera, eh. โsusurrรณ a escasos milรญmetros de sus labios, evitando el contacto de estos y permitiรฉndose hablar mรกs de la cuenta.
Curioso resultaba el valor que el ser humano tomaba bajo los efectos del alcohol, ese que habรญa ingerido en generosas cantidades durante su fiesta. Se puso de pie, procurando mantener la cercanรญa a su cuerpo y con una sonrisa traviesa le preguntรณ si deseaba algo de tomar. Era un mero formulismo. Lo que la rubia deseaba escuchar era un โ๐ด ๐ก๐โ como respuesta. No lo dijo. En su lugar, caminรณ hasta la cocina y disimulรณ sus ganas entre utensilios y vasos. ยฟCรณmo justificaba los nervios que sintiรณ al tenerlo tan cerca y no hacer nada aรบn?
Que la siguiera a la cocina no ayudรณ a esclarecer sus pensamientos, mucho menos a calmarla. Mรกs bien, avivรณ aquella sensaciรณn de calor que recorriรณ su cuerpo al sonido de su voz. Pero como el destino era sabio y movรญa sus hilos de maneras extraรฑas, hizo que el menor tomara la iniciativa. ยกรl! Sus manos acunaron el rostro de la rubia, lo que hizo que su pulso se acelerara en cuestiรณn de segundos y finalmente se dio. Aquel roce aรฑorado, aquella bocanada de aire en medio del mar, aquel llamado a vivir a plenitud.
๐ด๐๐ข๐๐ ๐๐๐๐๐ก๐ ๐ฉ๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐ข๐ ๐ก๐๐๐ฬ๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐ก๐ ๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐ข๐๐ก๐ ๐ ๐ฬ๐.