"Te escribo en forma de hasta luego entrecortado; me quedo con los insomnios con canciones de Sabina, ya pasaron más de 19 días, pero no 500 noches, me faltan varias para sacarte del corazon. Me quedo con los atardeceres del piso 8 y los raticos de ocasos que nos dimos; fue una suerte incierta encontrar todo lo que quería pero no ser lo suficientemente honesta para tomarlo a tiempo. Me quedo con los sorbos de vino y el sabor de adiós de tus labios con el último beso que nos dimos. Me quedo con la suerte de las primeras veces a tu lado, con la suerte del encanto de coincidir aunque no pudiéramos ser más que un casi. Que bueno fue lo que no fue, que bueno encontrarte aunque no fuéramos más que la promesa de calmar la sed del agua que se corre entre las manos."












