DESNUDA
– una exposición colectiva de
Arpa y Rizo Esther García Urquijo Tres Rombos
– Comisariada por Toni Ledentsa
8/11 – 29/11/2019
@ EspaciOOH – Calle de Canillas 12 (Prosperidad) <M> Avenida de América
Inauguración el viernes, 8 de noviembre, a las 19:00. Habrá arte, bebida, y buena onda. Bienvenidxs! Welcome!
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Introducción
La noción del cuerpo como campo de batalla en la famosa pieza de Barbara Kruger remite desde el campo de las artes a la cuestión central de “ser mujer” pero de manera más directa a dos vías por las cuales acercarnos a inteligir dicha cuestión. Por un lado, el estilo agitprop de Kruger apunta claramente al lenguaje publicitario que ya entonces tiene importantes implicaciones en la conformación de las identidades subjetuales; nos halla ya inmersos en una economía atravesada por el deseo (y por la creación/control de deseo). Por otra parte, se refiere de manera explícita al cuerpo.
Desnuda es un relato, a este respecto también, a las imágenes que moldean nuestra comprensión del mundo. Se trata como Kruger de revertir imágenes o lenguajes visuales dados con el fin de subrayar la implícita y problemática función socializante. Al poner de manifiesto esta función en un juego entre los contextos temporales pasado y presente, invita a su vez a la reflexión acerca de las jerarquías históricas en la idea de cultura, de la llamada “alta cultura” a las “artes y oficios” a la hiperpresencia de la imagen en el marco contemporáneo.
El cuerpo no queda meramente consignado a fisiología; es éste anáfora de percepción, historia y dispositivos de poder/orden social. El cuerpo es somatización de la identidad política “mujer” y esta identidad tiene a su vez una facticidad contextual (histórica, geográfica, etcétera). En lo que cuerpo ha significado subyugación, la palanca de poder en tanto opresión, ahora deberá ser revolución, una puerta al poder en tanto liberación.
Textos de las artistas
Arpa & Rizo
Somos un binomio compuesto por mujeres. Actuamos a cuatro manos y dos cerebros, provocando una sinergia y diluyendo la autoría como prioritario. Construimos a partir de nuestros propios cuerpos y del papel que tenemos en la sociedad. Con nuestras piezas intentamos, como dice Simone de Beauvoir en su libro Memorias de una joven formal; “concebir de nuevo el mundo, un mundo en el que tome cuerpo la equidad, la empatía, la sabiduría y la alegría de existir; levantar la enseña de la liberación, de la rebelión, de la libertad a la medida de lo humano; desplegar la inteligencia dormida, la experiencia viva, y los deseos latentes para la construcción de ese mundo que soñamos”.
Un proyecto donde nuestros cuerpos no presencien censuras, sino que se utilicen como herramientas para la creación. Queremos que se vean como la arquitectura que nos da la vida, como el hogar que todos hemos compartido o como un eterno campo de batalla.
Un ejemplo de ello es MAMUN, mundo de mamas. 28 piezas, cada una de un color representando la ineludible diferencia entre personas. Esta pieza representa el origen de la vida, aquello indispensable que nos prohíbe la completa independencia. Nuestra existencia se inicia agarrando fuertemente un pecho con la boca como acto de supervivencia, un líquido segregado nos alimenta y de donde brota se convierte en nuestro primer refugio.
La visión acerca de la creación que compartimos se basa en la inauguración de entes. Partiendo de referencias corporales construimos formas con identidad propia. Procuramos tener un carácter nómada en torno a la investigación transdisciplinar y la utilización de materiales en el campo de la creación artística. Cada técnica manda como regla, nos ofrece una nueva posibilidad de desarrollar una idea y contemplar sus diferencias.
Esther García Urquijo
La imagen fotográfica, omnipresente en nuestra sociedad, puede definir e influir en nuestra manera de ver nuestra propia imagen y en nuestros actos esta claramente demostrado. A mi me interesa la influencia que tiene en nuestra actividad sexual y en la manera que nos comportamos en el sexo. Este ha adquirido importancia pública durante el siglo XX. La sociedad a la que pertenecemos habla de los hábitos sexuales de los demás y de los propios públicamente. Y la imagen que nos inunda y copiamos es la de personas con éxito sexual, libres siempre jóvenes sin prejuicios morales que les retengan en sus practicas sexuales.
A lo largo de la historia el genero masculino ha temido y buscado las habilidades sexuales del genero femenino a partes iguales. Muestras de ello se encuentran en arte y literatura constantemente; Circe, Judith, Salomé... existe una infinidad de poemas que intentan desentramar el misterio del genero femenino y su capacidad para embelesar al genero masculino. Pero durante nuestra historia reciente la bestia ha sido domada por los medios de comunicación. El genero femenino parece haber sido entrenado para mostrar en el teatro de lo público su agresividad sexual, aunque esta sea sólo otro elemento de ficción, una doble “moral”. Mi trabajo gira entorno a esa imagen impuesta de fiereza sexual en la mujer, que pudo ser justificada en su momento como parte de la liberación femenina, pero que en estos momentos se ha convertido en un arma de doble filo. La clave de humor con la que voy ha tratar mi trabajo tiene que ver con el carácter social de este, nada de lo que cuento o sobre lo que hablo es real, son construcciones sociales no escritas no universales que varían y mutan.
Por supuesto tomo como referencia artistas anteriores que sean referentes de apropiacionísmo porque precisamente mi obra será una nueva construcción irreal sobre las imágenes que me proporcionan otros. Y sobretodo quiero hacer evidente el cambio de rol femenino en la historia de las imágenes.
Me apropio de imágenes que forman parte de la alta cultura y del imaginario de la alta cultura. Siempre anteriores a la segunda mitad del siglo XIX. Existen ejemplos en el arte anteriores a esta época en que se representan mujeres fatal, malvadas, agresivas y sensuales. Pero es a partir de esa fecha cuando ese tipo de representaciones adquieren una serie de características comunes que se dan una y otra vez en la representación de la mujer actual; miran al espectador con deseo. En las imágenes no incluyo elementos obscenos. No pongo nada que no podamos ver en cualquier anuncio de cualquier marquesina de autobús. Pero al colocar la comparación con anteriores representaciones de la mujer resulta chocante porque en la mayor parte de los casos no nos damos cuenta de cómo nos venden las imágenes, aquellas a las que “debemos” parecernos.
- Esther García Urquijo nace en Madrid en 1985. Estudió realización de audiovisuales y espectáculos antes de comenzar la carrera de Bellas Artes. Durante esta trabajó de técnico de luces en teatro y cine para sufragar los gastos de la misma, al acabar la carrera decidió dejar esta profesión por el Arte y se dedica integramente a este desde entonces. Ha expuesto en diversas exposiciones colectivas en la galería Fernando Pradilla o en salas de exposiciones como la de la Carolina en Jaén. Fue becaría del ministerio de cultura en las residencias Tabacalera Cantera y su proyecto fue el elegido para promocionar estas becas durante el siguiente año. El gobierno de la comunidad de Madrid le concedió las ayudas a la creación para hacer su proyecto mas ambicioso “Bondage japanese businessmen” y ha sido residente 4 meses en el centro Oficinas do Convento en Montemoro novo en Portugal. A partir del año 2019 comienza a formar parte del proyecto Nigredo, Espacio de Creación Contemporánea, como creadora y como colaboradora en la organización.
Tres Rombos
A lo largo de la historia, y como influencia en cada época, los cambios de los cánones de belleza prefiguran estereotipos diferenciados, de manera que a medida que nos acercamos al mundo actual, la visión contemporánea se va desfigurando. De esta manera, toda percepción iconográfica de los distintos cánones nos obliga a seguir de forma inapelable su modelo, apoyándose en el bombardeo constante a través de los diferentes medios de influencia en el ámbito de la imagen – como prototipos icónicos –, apareciendo en su mayoría totalmente irreales.
En la sociedad actual, lo femenino se aleja de sus propias realidades por medio de los confusos tabúes, originando de alguna forma el establecer cierta relación de autocensura de su propio cuerpo al considerarlo inapropiado o inadecuado e impuro, y es en estas circunstancias donde surgen de forma creciente y directa los problemas vinculados con estos prototipos de imagen prefabricada-interiorizada y aceptada socialmente.
Partimos de la idea de canon de belleza como elemento de referencia – constructo impuesto a través de la sociedad de consumo e implantado desde fuera – que produce una clara distorsión de la realidad. Cada mujer es un cuerpo único y, al intentar generalizar la idea de cuerpo, se crean una serie de prejuicios formados alrededor de unos patrones a los que esos cuerpos no se ajustan ni cumplen, debiendo por tanto ser invalidados.
- Tres Rombos. Somos un colectivo artístico feminista, criadas en Salamanca y escupidas al mundo en 2016. Hacemos arte con nuestros cuerpos y todo lo negativo y positivo que conllevan. Nuestros cuerpos son nuestro bastión de resistencia y los lanzamos contra el machismo institucional y las desigualdades sociales. El cuerpo estigmatizado por el entorno en el que se desarrolla, los cánones de belleza impuestos y los trastornos psicológicos y alimenticios que se derivan de una visión distorsionada de estos prototipos o modelos son el objeto de estudio de esta muestra. Con nuestros proyectos intentamos llegar a la realidad de los tabúes y las construcciones sociales que operan sobre nuestros cuerpos vejados, reducidos a objeto, manoseados para gritar 'basta' con el arte como herramienta.
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