El eco de mí misma.
Nunca me había sentido tan cómoda conmigo,
como ahora.
Aun con la incomodidad de mis emociones,
tan fuertes,
tan desbordantes.
Aun con mis pensamientos,
viajando a la velocidad de la luz,
chocando entre sí,
sin detenerse.
Aun con mi soledad,
que antes era amarga,
y hoy me abraza
como una presencia silenciosa.
Aun con mis tristezas,
que siempre se sintieron inmensas,
pero ahora
caben dentro de mí
sin aplastarme.
Hoy me reconozco,
en la incomodidad,
en el ruido,
en la calma.
Hoy me pertenezco.


















