Cuando uno siente la irrefrenable necesidad de sacar el móvil y ponerse a jugar…
Los juegos para móviles tienen una gran ventaja. Siempre llevamos nuestro querido teléfono en el bolsillo, como si fuese una extensión de nuestro cuerpo… con todas las ventajas e inconvenientes que ello conlleva. Al tener el móvil siempre encima, también tienes siempre a tu alcance echar una partidita a ese juego que te tiene “comido el coco”, ese al que no puedes dejar de jugar. Siempre hay un momento para ello... ¡y si no lo hay, se hace!
Un ejemplo de situación en la que viene de perlas tener al alcance tu juego es cuando estamos esperando al autobús. Qué aburrimiento, estar ahí en la parada, viendo la vida pasar. Y si saludas como si no hubieras visto en un siglo a tu supuesto primo, que te ha parecido ver a lo lejos… para darte cuenta segundos después de que se trata de un señor desconocido que te mira como si tú fueses un mono bailando claqué. En ese momento, sí, es mejor que saques tu móvil y te pongas a jugar. De hecho, si lo hubieras hecho antes, te habrías ahorrado ese intercambio de miradas tan “intenso” con un desconocido.
Más momentos en los que echar una partida en el teléfono puede sacarte de un apuro. Estás en la cama dando vueltas y vueltas sin poder dormir. Has contado tantas ovejas que ya podrías tejer un jersey con toda esa lana imaginaria. Si vas a estar perdiendo el tiempo… ¿No es mejor aprovechar y jugar una partidilla, hasta que te entre el sueño?
O cuando estás en la consulta del médico. Hay una cola enorme de personas de esas que van al médico como zombies que deambulan por un centro comercial. Pero tienes tu teléfono, MENOS MAL. Lo sacas del bolsillo, te pones a jugar… ¡y justo es cuando te llama el médico! No falla, es la Ley de Murphy, ya sabes.
En definitiva, en cualquier momento o situación, puedes sacar a tu mejor amigo del bolsillo y disfrutar de una partidita a un gran juego, como por ejemplo (¡por decir uno eh!) “Evolution Planet Gold Edition”. Ahora mismo puedes hacerlo, seguro, pero si estás en la sala de espera de tu médico… ¡ten claro que te llamará para que entres en la consulta! ;-)











