Me duele la superficialidad del mundo y al mismo tiempo no dejo de consolarme desde la vanidad; verme a mí misma y verme bien fue lo que muchas veces consiguió animarme y darme la fuerza para seguir. No sé cómo voy hacer cuando envejezca y pierda lo que me gusta de mi apariencia, quizá no soporte vivir por mucho tiempo.











