“Si, soy buena en la cama y tengo lindo booty…” bromeo esperando que el contrario se explayara en el tema. “¿Y le vas a contar a tu mamá de mi?” frunció el ceño confundida. Ella no podía contarle del muchacho a sus padres pero no porque no le gustara o le diera vergüenza pero su padre era un hombre un tanto serio y educado a la antigua mientras que su madre de seguro le encontraría algún defecto — al parecer la alemana jamás le importaba a su madre salvo cuando se trataba de relaciones, ahí de pronto Maggie se volvía importante. “Lo se, son la peor familia ever, pero mi hermano es el mejor y lo amo.” si bien ambos jóvenes tenían bien en claro que por sus venas no corría la misma sangre, desde su primer encuentro se habían vuelto super unidos. “Ay no que estoy re escracho…” replico entre risas tapando su rostro con el algodón de azúcar. “Mejor mira que rico..” le hizo avioncito con un pedacito del algodón de azúcar. Antes de que el brasilero lograra tomar la foto la morena se movió rápidamente para robarle un beso guiando la mano del contrario para que pudiese tomar la mentada captura. “Asi esta mucho mejor..”
❛ Vamos, sabes que eso no es lo único. ❜ Le recordó, pues después de la conversación que habían mantenido con anterioridad, había quedado bastante claro para ambos que lo suyo iba más allá de una simple relación carnal que podrían tener con cualquiera. Sí, tal vez fuera el hecho de sentirse únicos el uno para el otro o que hacía que todo fuera incluso bonito. Se dejó distraer por la aparición del algodón de azúcar, cayendo así en la estratagema de la castaña. Por supuesto, tuvo que reír en medio de aquél inesperado beso, lo que quedó plasmado en la fotografía. ❛ Tenías que haberme avisado, ahora tendré que volver a intentarlo. ❜ Enunció divertido, pero dejó su teléfono móvil en un segundo plano al guardarlo en su bolsillo. Después, colocó sus yemas sobre las mejillas de la fémina, sosteniéndolas para después depositar un beso más largo sobre sus labios.












