—¡Comida!—alzó la voz, antes de sacar la selfie con una gran sonrisa en su rostro. Después de sacar la foto, la miro unos segundos, para después entregarle al móvil al chico, para que viera aquello.—Salimos bien, ¿no?—
—Pues sólo alguien salió bien en esa selfie. —inquirió Roger divertido. —¡Tú! —exclamó ensanchando aún más su sonrisa esta vez. —Sólo mírame, parece que no he dormido en meses. —agregó haciendo un gesto exagerado de horror.















