“Escucho música para sentir. Las canciones son mis guías hacia mis emociones. Fungen como traductores cruciales para entender aquello que tengo enredado dentro de mí. A veces sólo son ruido en el fondo, hasta que llega la canción que acomoda todo lo que hay dentro de mí. Es una miopía que sólo logro corregir con canciones. A través de la letra y los instrumentos, a través de los sonidos, veo con claridad dentro de mí.”
—
El diario vacío, Ave Literaria.



















