Tal vez si fuera un poco más guapo, si mis ojos no cargaran tanto cansancio y mis ojeras no hablaran por mĂ. Si mi rostro no mostrara las guerras que librĂ© en silencio, si mi sonrisa no se notara tan ensayada, tan cansada de fingir que todo está bien.
Tal vez si fuera más listo, si mis palabras no se trabaran cuando intento explicar lo que siento, si no me hubiera quedado mudo justo cuando más queria decir “te quiero”. Si supiera hablar sin tartamudearle al miedo, sin dejar que el temblor en mi voz delate lo mucho que me importas.
Tal vez si tuviera mejor humor, si mis silencios no fueran tan largos ni mis pensamientos tan ruidosos. Si no me perdiera tanto dentro de mĂ, si no me costara tanto volver a la superficie cuando me hundo en mis propios laberintos.
Tal vez si no tuviera depresiĂłn, si no cargara con esta sombra que me sigue a todas partes y me recuerda lo que perdĂ. Si no me pesara tanto existir algunos dĂas, si el sol no me quemara la piel en lugar de calentarla. Si pudiera sonreĂr sin que doliera, dormir sin pelear con los fantasmas, respirar sin sentir culpa.
Tal vez si la ansiedad no me respirara en la nuca, si pudiera mirar al futuro sin miedo, sin esa sensación constante de estar a punto de romperme. Si pudiera confiar en que lo bueno también puede quedarse, que no todo lo que amo tiene fecha de caducidad.
Tal vez si mi cuerpo fuera distinto, si fuera más atlético, más firme, más digno de una mirada tuya. Si el espejo no me devolviera esta versión fracturada, si pudiera mirarme sin sentir vergüenza, sin querer desaparecer de mi propio reflejo.
Tal vez si tuviera un trabajo mejor, si pudiera hablar de mis logros sin sentir que exagero, si mi voz no se llenara de culpa al mencionar mis sueños.
Tal vez si hubiera terminado mis estudios, si el pasado no me hubiera hecho tropezar tantas veces, si las promesas que hice no hubieran quedado suspendidas en el aire.
Tal vez si la vida no me hubiera golpeado justo donde más dolĂa, si no me hubiera convertido en alguien que aprende a querer con miedo, que ama con las manos temblando.
Tal vez si tuviera un carro, un poco más de dinero, una historia menos rota. Si no me sintiera tan pequeño frente al mundo, tan invisible entre tanta gente que parece tenerlo todo.
Tal vez entonces me verĂas.
Tal vez entonces no me mirarĂas con esa distancia que corta.
Tal vez entenderĂas que no soy un mediocre, que no todo lo que falla está roto.
Tal vez entonces, y solo entonces…