(What's the Story) Morning Glory?: 15 días, una pelea a puñetazos y el disco que definió una generación
Manchester contra el mundo
Cuando llegó a las tiendas el 2 de octubre de 1995, Morning Glory instaló a los hermanos Gallagher en el centro del britpop, esa carrera por emular la British Invasion de los Beatles. Dos chicos de Manchester, hijos de trabajadores, convencidos de que eran los más grandes del mundo. Y por un momento, lo fueron.
El disco fue grabado en los estudios Rockfield de Gales en tan solo 15 días. Las primeras canciones grabadas fueron Wonderwall, Don't Look Back in Anger y Champagne Supernova — todo en apenas cinco días. El productor Owen Morris lo describió como el tiempo de grabación más feliz y creativo de su carrera. Lo que no contó es que las sesiones no fueron un remanso de paz: Noel rompió un bate de béisbol en la cabeza de un borracho y agresivo Liam. Así de frágil era la magia.
El muro que inspiró Wonderwall
Los estudios Rockfield de Gales conservan todavía el muro que inspiró Wonderwall. La canción más reconocible del britpop nació de mirar una pared. Noel Gallagher siempre insistió en que no era una canción de amor — era sobre una persona imaginaria que te salva de ti mismo. Treinta años después, nadie le cree, y quizás eso también era parte del plan.
La crítica que no lo vio venir
Algunos críticos de Q, The Independent y Melody Maker escribieron reseñas negativas, aduciendo que las canciones eran inferiores y la producción pobre. El público respondió de otra manera: vendió 347.000 copias en su primera semana en el Reino Unido, convirtiéndose en el segundo álbum más vendido en su debut en la historia británica. En total superó los 20 millones de copias vendidas, convirtiéndose en uno de los discos más vendidos de todos los tiempos.
Canciones para empezar: Wonderwall / Champagne Supernova / Don't Look Back in Anger / Some Might Say
Pink Floyd en Live 8: 24 minutos, 24 años y el adiós más hermoso del rock.
La llamada que nadie esperaba
La relación de Roger Waters con David Gilmour era tan distante antes del Live 8 que Waters tuvo que pedirle al organizador Bob Geldof el número de teléfono de su antiguo compañero de banda. Geldof fue en persona a la granja de Gilmour a convencerlo. La respuesta inicial fue un no rotundo. Lo que finalmente los unió no fue el dinero ni la nostalgia — fue África.
Hyde Park, 2 de julio de 2005, 23:23 hrs
Sobre el escenario del Live 8 en el Hyde Park de Londres, David Gilmour, Roger Waters, Rick Wright y Nick Mason se juntaron por última vez en el marco de un festival de 11 conciertos simultáneos que Bob Geldof organizó para concientizar sobre la pobreza en el planeta. Apenas David Gilmour cantó la primera línea de "Breathe", el público en el Hyde Park aplaudió a rabiar. Como si la voz cálida confirmase lo que todos veían en directo: Pink Floyd volvía a la vida.
Solo dedicaron tres días para ensayar, dejando listo un set de cuatro canciones en 20 minutos: "Breathe", "Money", "Wish You Were Here" y "Comfortably Numb". Hubo discusiones hasta el final sobre el repertorio: Gilmour rechazó tocar "Another Brick in the Wall" porque no pensó que fuera apropiado para un concierto sobre África, con niños cantando "no necesitamos educación".
24 minutos y el final
Tras el concierto, las ventas del catálogo de Pink Floyd aumentaron un 1.300 por ciento. Les ofrecieron 150 millones de dólares por una gira mundial. Gilmour dijo: "Es completamente una locura, y no lo haremos."
El 15 de septiembre de 2008 murió Richard Wright, cerrando por completo la posibilidad de ver a Pink Floyd juntos una vez más en el escenario.
Lo que quedó son esos 24 minutos en Hyde Park. Y con eso alcanza.
Appetite for Destruction: el último gran fracaso que terminó conquistando el mundo
La banda se formó en Los Ángeles en 1985 de la fusión de Road Crew, Hollywood Rose y L.A. Guns: dos parejas de amigos, Steven Adler y Slash por un lado, Izzy Stradlin y Axl Rose por otro, y Duff McKagan de Seattle haciendo de enganche. Antes de ser nada, ya eran cinco depravados adictos al sexo, al destrozo de mobiliario y a todo tipo de sustancias químicas.
El productor equivocado
El primer productor elegido fue Paul Stanley de Kiss, pero no hubo química: cuando sugirió añadir coros a "Night Train" para hacerla más pegadiza, Axl dejó de hablarle, y Slash esparció rumores sobre su sexualidad. Terminaron con Mike Clink, quien lo resumió así: "Sí, eran despojos drogadictos, pero eran unos despojos con disciplina."
Tras semanas de ensayo, la banda entró a Rumbo Recorders en enero de 1987. Slash tardó horas en encontrar el sonido de guitarra correcto, hasta dar con una Les Paul con pickups Seymour Duncan conectada a un Marshall. Según el baterista Steven Adler, la percusión se grabó en solo seis días, pero las voces de Rose tardaron mucho más porque insistía en grabar línea por línea.
El fracaso que casi los entierra
El disco debutó en el puesto 182 del Billboard, con solo 200.000 copias vendidas tras varios meses. La situación era tan crítica que David Geffen, jefe del sello, llamó personalmente a MTV para protestar. Una madrugada de domingo de diciembre de 1987 se emitió el video por primera vez, a las 4 de la mañana — y se transformó en el más solicitado en la historia del canal.
El álbum alcanzó el número 1 del Billboard 200 en el verano de 1988, y hoy sigue siendo el álbum debut más vendido en la historia de Estados Unidos. El resultado fue un sonido crudo a la vez pulido, que sirvió de puente entre el rock domesticado de los 80 y el grunge sucio que se haría con el mercado pocos años después.
El disco que casi nadie quiso escuchar terminó siendo el último gran estallido del hard rock antes de que todo cambiara para siempre.
Canciones para empezar: Welcome to the Jungle / Sweet Child O' Mine / Paradise City / Mr. Brownstone
The Dark Side of the Moon: el disco que convirtió la locura en arte
El "lunático" que faltaba
Concebido como álbum conceptual centrado en las presiones que enfrentaba la banda, también abordaría los problemas de salud mental de Syd Barrett, el fundador que había dejado el grupo en 1968. No era nostalgia. Era una herida que seguía abierta.
El material se desarrolló durante presentaciones en vivo antes de comenzar la grabación, y se basó en ideas exploradas en conciertos y grabaciones anteriores. El 17 de febrero de 1972 ya tocaban el disco completo ante la prensa, más de un año antes de su lanzamiento. Pink Floyd ensayó la obra maestra frente al público antes de saber que lo era.
Abbey Road y el ingeniero correcto
El álbum se grabó en dos sesiones en los Abbey Road Studios de Londres entre 1972 y 1973, usando grabación multipista, loops de cinta y sintetizadores analógicos. Para el sonido de batería en "Time", Nick Mason colocó un micrófono dentro de una lata de tabaco. Waters grabó en su casa el icónico loop de caja registradora y monedas para "Money", usando una bandeja de mezclar arcilla de su esposa.
El álbum trata temas como el conflicto, la avaricia, el envejecimiento y la enfermedad mental. Pesado, filosófico, sin un single obvio. A dos semanas de su estreno ya estaba en el puesto 95 del Billboard 200, y no salió de la lista hasta 1988.
El precio del genio
Fue la cima creativa de la banda, pero también el principio del fin: Roger Waters se consolidó como la fuerza conceptual del disco, lo que generó un conflicto con David Gilmour que se volvió insostenible.
Canciones para empezar: Time / Money / The Great Gig in the Sky / Brain Damage
Master of Puppets: el disco más grande del metal y la sombra que lo persigue
Ocho semanas, para la eternidad
Lars Ulrich lo resumió mejor que nadie: "Escribimos Master of Puppets en probablemente ocho semanas durante ese verano. Hoy en día, me lleva ocho semanas conducir solo hasta el estudio." Algo pasó en el verano de 1985 que no se puede explicar del todo. Solo escuchar.
Copenhague, otoño de 1985
Las sesiones se realizaron en los Sweet Silence Studios de Copenhague bajo la producción de Flemming Rasmussen, entre septiembre y diciembre de 1985. Lejos de Los Ángeles, lejos de la industria. El resultado fue un sonido denso y sofisticado que se distanció completamente de las tendencias de la radio de los 80.
Battery abre engañando con guitarra acústica y luego explota. Disposable Heroes es una máquina de guerra de nueve minutos. Y luego está Orion: Cliff Burton usó ahí pedales de distorsión reservados para la guitarra, transformando el papel del bajo en el rock moderno. Es el momento más hermoso del disco, y el más doloroso en retrospectiva.
La sombra
Master of Puppets fue la última grabación de Cliff Burton, quien murió en septiembre de 1986 cuando el bus de la banda volcó en una carretera de Suecia durante la gira europea. Tenía 24 años. Lo que Metallica hubiera hecho con él es una de las grandes preguntas sin respuesta del rock.
Canciones para empezar: Battery / Master of Puppets / Welcome Home (Sanitarium) / Orion
Black Sabbath: 12 horas, 600 libras y el nacimiento del metal
Un viernes 13 en Birmingham
Todo lo que vino después — el doom, el thrash, el death metal, el grunge, varios de los discos que ya reseñamos en este blog — tiene una dirección de origen. El 13 de febrero de 1970 se publicó el debut homónimo de Black Sabbath, considerado el primer álbum en la historia del metal. Lo publicaron un viernes 13. No fue casualidad.
Una guitarra equivocada y dos dedos menos
El particular sonido de Tony Iommi nació de un accidente que le cercenó parte de dos dedos. Para seguir tocando tuvo que afinar más bajo, reduciendo la tensión de las cuerdas. Y en el estudio, la pastilla de su Fender falló y tuvo que grabar con una Gibson SG que nunca antes había tocado. El resultado le gustó tanto que la SG se convirtió en parte inseparable de su imagen. El metal nació de dos accidentes encadenados.
El disco fue grabado en un solo día con un presupuesto de 600 libras. La banda ni escuchó la mezcla final — estaban de gira.
Lo que la crítica no vio
La prensa los destruyó. El público los adoptó. Aunque el sonido pesado ya había sido empleado por otros, Black Sabbath logró juntar todos los elementos para crear un género que hoy sigue cautivando. No inventaron la distorsión. Inventaron la oscuridad como sistema.
Canciones para empezar: Black Sabbath / The Wizard / N.I.B.