Hoy tu llamada me pilló desprevenido me mantuve en calma y conteste, pero, la frialdad en tu voz me hizo entender que nada iba a cambiar...
Nuestras decisiones ya estaban tomadas, y ahora solo queda recoger las cosas donde un día quise volver después del trabajo.
Hoy me toca pensar en guardar esas memorias que reflejan un pasado donde alguna vez hubo amor, que muestran una versión de mi menos rota.
Hoy todo me queda más claro, hoy tu voz me hizo entender, que, por más amor que hubiese, nada iba a cambiar...
Sé que nadie quiere a un hombre rotó, pero, tú, que conocías todo de mi ¿no podías simplemente haberte quedado a mi lado?
Me dejaste en el momento en que empecé a desmoronarme, en el momento en que mi mente empezaba a hacer tanto ruido que incluso tu podías escucharlo.
No quiero culpar a nadie por lo que paso, pero, mientras más pienso, más me duele saber que la persona que proclamaba tanto amor por mi, se fue cuando más la necesitaba.
Cuando me abrí y mostré todos los demonios que me estaban devorando por dentro, decidiste correr de mi lado.
Hoy intenté, mendar mi corazón y gobernar mi mente...
No pude.















