¿Hoy nos a pasado a nosotras, y mañana?...
Hoy, nos hemos visto envueltas en un contexto de AGRESIÓN VERBAL Y FÍSICA en un lugar público , concretando el metro de Barcelona, L3. Somos 3 chicas estudiantes que nos dirigíamos a preparar una sorpresa a una amiga y terminamos llevándonos la sorpresa nosotras. Os explicamos lo ocurrido: una de nosotras lleva hijab quien no estaba sentada, manteníamos una conversación en español y una mujer la observaba. La misma mujer en tono agresivo dijo: " tú, la del pañuelo , no me mires" , cuando ni siquiera tenía la mirada puesta en ella porque estaba conversando con nosotras. Seguido, quedó un asiento libre delante nuestro, en el cual se sentó. Y fue allí cuando empezamos a mantener una conversación en árabe, y de repente ella empezó a insultarla. Seguidamente nos empezó a insultar a las tres, "putas,... Fulanas,.... Hijas de puta,... Iros a vuestro país,..." Entre otros los cuales no podemos nombrar. Esta mujer empezó a alzar mucho la voz y se sentía un silencio incomodo en el metro, todo el metro de repente se calló. Y cuando creíamos que la mujer se iba a bajar, retrocedió, y nos miro con mirada desafiante. Anteriormente , durante lo ocurrido, no le habíamos respondido ni mirado, simplemente la habíamos ignorado. Al mirarnos con la mirada desafiante, (las dos chicas que estaban en frente de la del hijab), le devolvimos la mirada y nos dijo que no mirásemos, y acto seguido, nos tiro una botella de agua que impacto en la cabeza de una de nosotras, dejando un hematoma, y dejándonos empapadas. Acto seguido, frente la indignación y la rabia acumulada por el poco respeto y la pasividad de la gente presente que nos estaba observando callada sin decir nada. Nos levantamos las tres y nos enzarzamos en una discusión que acabo en agresión. Señoras y señores, ninguno de los presentes hizo nada. La pasividad de este mundo nos da arcadas. Una de nosotras, ha recibido arañazos y un puñetazo en el ojo. Segundos antes de recibir el puñetazo, nadie intervino para parar las agresiones. Al recibir el puñetazo, saltamos las tres de una manera inconsciente por la presión, la rabia, la impotencia, la indignación y por la indiferencia. Solo en ese momento un chico que había bajado del vagón, volvió a entrar y tiro al suelo a la mujer. La mujer se levantó y volvió a agredirnos, en ese momento, dos hombres desconocidos rapados con una complexión nos agredió a una de nosotras, dejando el cuello y el hombro en el siguiente estado según el informe médico: ''presenta dolor en zona escapular y a la movilización del hombro izquierdo tras haber recibido agresión directa por impacto de objeto y manotazo. Refiere también dolor en la zona parietal izquierda. '' Delante de la situación, empezamos a insultar en castellano y árabe, cosa que llamó la atención de un hombre árabe que estaba en otro vagón y que vino a ayudarnos. Con suerte, el metro paró en el momento exacto.
Cabe decir, que no queremos pintar de flores el hecho de que haya sido un hombre de origen árabe el que haya acudido a ayudarnos entre la diversidad de la multitud, porque el otro hombre no lo era. Pero queramos o no, el hecho marca la diferencia, y con esto queremos decir, de que el origen en muchos contextos por no decir la mayoría, condiciona.
¿Hasta cuando puede seguir esta sociedad así de individualista? ¿En que nos estamos convirtiendo? ¿Dónde están los valores de la humanidad?. ESTA VEZ no fue lo suficiente grave, ¿pero la próxima vez qué?. ¿Estamos dispuestos a quedarnos inmutos mientras una vida puede estar siendo quitada?
Hartas de este mundo de apariencias, de este mundo de desilusiones. De la negatividad expresada por los medios de comunicación. Tanto poder, que solo se utiliza para abastecer de odio y marcar en en negativo las diferencias culturales,raciales y mentales.
Por eso, hacemos una llamada a la LUCHA. A la LUCHA CONSTANTE. Que nadie, ni nada, detenga esto!. El cambio es posible. Porque nada es imposible. Se trata de creer! Existe una vida más sana y feliz, basada en el respeto, la tolerancia y el amor. Al final, todos estamos hechos de la misma masa. El individualismo de poco sirve. Lo que puede pasar a uno puede pasar a nosotros. No demos protagonismo al egoísmo. Y sirvámonos de empatía.
Mañana quizá vuestras hermanas, madres, hijas ... Y sentiréis lo que hemos sentido nosotras hoy, un odio y una indignación hacia el trayecto que está tomando esta sociedad individualista, una vergüenza por los demás y un gracias por aquellas personas que estuvieron hasta el final haciendo de testigos, y acompañándonos en el momento decisivo.