(...)
Estaba solo en el salón, faltaba más de una hora para que comenzara la clase. Se detuvo en seco cuando vio la fotografía de su hermano en un retrato, y no pudo evitar que las lágrimas cayeran de sus ojos. Se secó las lágrimas rápidamente cuando oyó a alguien entrar.
Sadie se había adelantado a sus clases con la esperanza de encontrarse con uno de sus profesores; el día anterior le había permitido llevarse a casa uno de sus libros, así que, esperando regresárselo, entró al salón en el que impartiría su primera clase, encontrándose con un la silueta de un chico nada parecido a quien buscaba— Hey, ¿es la clase del profesor Williams? Esperaba poder regre... —comenzó a decir, callándose al verle llorar— ¿Estás bien?













