Del olor a libro al botón de pasar página
“Me gusta el olor de los libros, y más si es nuevo”, “Prefiero sentir el peso del libro, hojear las páginas, marcar las frases que me gustan”, “No me gusta leer en digital”, fueron unas de las frases que siempre repetía respecto a lo que son los libros. Como supongo que saben, me gusta mucho leer. Es un pasatiempo que tengo desde finales de 2010, cuando leí por primera vez un libro completo. Todavía lo recuerdo, fue “Yo” de Ricky Martin. Si, ese lo tomo como mi primer libro que hizo que me iniciara en todo esto de la lectura. Desde entonces empece a disfrutar de ir a Yenny a comprar libros con bastante frecuencia. Con el tiempo, ese pasatiempo empezó a ser caro, así que se optó por ir a librerías de segunda mano, donde venden libros usados y eso básicamente. El disfrute era el mismo: Comprar un libro, sentirlo, vivir una nueva historia, señalar las cosas que más me gustaron.
Mucha gente me sugería empezar a leer digital porque era más barato —gratis, en realidad—. Lo intenté varias veces con la notebook y el celular, pero nunca funcionó. Me cansaba la vista, me distraía con cualquier otra cosa y no lograba concentrarme. Yo estaba convencido de que necesitaba tener un libro entre las manos para disfrutar de la lectura.
Puntualmente no recuerdo como se dio todo. Pero un amigo, Gili, allá por 2021-2022, me terminó prestando su Kindle. Un dispositivo que mi amigo pudo restaurar y funcionaba perfectamente. Era de la 4º generación asi que podría decirse que era algo viejito. Yo desconocía la verdad de esos aparatos. No estaba al tanto del mundo de los E-Reader. Así que le di la oportunidad. Ese mismo día que me lo prestó lo conecté a la pc. Busque un tutorial en YouTube de pasar libros y fue demasiado sencillo todo. Lo desconecto y me doy con que habia pasado mas de 30 libros, como si los fuera a leer a todos. Asi que abrí uno, que ahora mismo no recuerdo cuál fue, y empece a leer. La verdad la experiencia era bastante buena. Totalmente diferente a lo que yo esperaba. Y me enganché. Desde ahí se me metió la idea de que queria una.
Recuerdo que buscaba por miles de sitios. Mi idea era una Kindle CON BOTONES porque la que me habían prestado los tenia y era muuuy satisfactorio el pasar paginas con eso. Pero como todo esta tan modernizado, todas las Kindle que aparecían eran simplemente táctiles… Básicamente una Tablet, solo que con tinta electrónica y nada de Android.
Hasta que, después de mucho tiempo de búsqueda, apareció un nombre que hasta entonces apenas había escuchado: Kobo. Quizás ya me lo había cruzado antes y simplemente nunca le presté atención. No lo sé. El tema es que me llamo la atencion y empece a ver que opciones tenía. Y apareció ella. “KOBO LIBRA COLOR” … Apareció la perfección delante de mis ojos. Tenia todo lo que necesitaba: Era un lector con buena memoria, buena pantalla, BOTONES… Y tenia un añadido más que fue lo que me enamoró: ERA A COLOR.
Que fuera a color terminó siendo mucho más importante de lo que imaginaba. No era solamente una cuestión estética. Poder subrayar textos con distintos colores hacía que las notas y fragmentos importantes fueran mucho más fáciles de encontrar después. Incluso se me permitía escribir a color gracias al lápiz (STYLUS) que se le puede comprar al dispositivo. Asi que dije “QUIERO UNA KOBO LIBRA COLOR CON EL LAPIZ”.
Desde entonces, era buscar donde vendían una, cosa que en Argentina era IMPOSIBLE conseguir. Incluso considerábamos irnos a Ciudad del Este (Paraguay) para poder comprarla allá porque ahí todo es barato. No teníamos un peso ni siquiera para el viaje de ida a Paraguay, pero fantaseábamos con esa idea.
Un día, boludeando en la weeeeeeb, me apareció un anuncio de la KOBO LIBRA COLOR. La vendían en Tienda Mia. Siempre la habia escuchado, pero nunca se me dio por entrar a ver que cosas ofrecían. Asi que entré y busqué KOBO LIBRA COLOR… Me apareció frente a mis ojos lo que buscaba, y en 2 opciones: Blanco o Negro. Me pongo a hacer averiguaciones de la pagina y resulta que tenia buenas recomendaciones por todos lados y que era re confiable. Da la casualidad también que, en ese momento, con el nuevo gobierno, se nos permitía hacer mas compras sin tantos impuestos como lo fue en el gobierno anterior. Asi que me puse a mirar bien los precios y justo caigo en una semana que era de ofertas por el HOT SALE. Así que por un par de dias con mi amigo Gili estuvimos mirando todo lo referido a esa página, haciendo cálculos, analizando si mi pais me permitiría ese tipo de compras por el valor, etc.… Veo que en un banner aparece que con MODO se tenía un 15% de descuento, él tenía MODO.
Buscamos si en Argentina habia alguna empresa que lo vendiera y encontramos un par. Pero la vendían a una cosa de $800.000 el lector solo, despues aparte tenías que agregarle la funda, y en otra tienda el Stylus… Entre todo eso, más los gastos de envíos y demas. El menor monto para la Kobo completa ascendía a $1.3M. Una completa locura que no iba a acceder porque era demasiada plata. Y tampoco tenía la verdad asi que todo volver a Tienda Mia a analizar lo que ya se había analizado muchas veces. Así que después de pensarla tanto, me decido a comprarla el ultimo día del HOT SALE… Con todo el miedo que traía eso tambien porque estaba haciendo una compra muy grande económicamente hablando, de un sitio que nunca he comprado, con unas nuevas políticas de importación que todavía no estaban del todo claras. Procedo a llenar el carrito, elijo la Kobo Negra. Con su funda negra y obviamente, con el Stylus. Todo combinado, justo venia todo el combo completo asi que bastante bien.
Puntualmente no sé quién hizo la compra. Creo que simplemente él me pasó los datos de su tarjeta y yo hice toda la operación. Básicamente terminé gastando unos $600k esa noche, con impuestos, envío, seguro y todo incluido. Dolió porque era en efectivo. E inmediatamente le reintegraron un 15% a su cuenta por haber pagado con MODO.
Ahora bien... también había mucha ansiedad. Era mucha plata para mandarle a vaya a saber quién. ¿Y si llegaba fallada? ¿Y si tenía que devolverla? ¿Y si directamente no llegaba? Esos días fueron horribles. Revisar el seguimiento se volvió una costumbre diaria. Cuanto más lo miraba, más aumentaba mi ansiedad.
Hasta que un día, el 2 de junio de 2025, llega Andreani a casa con un paquete blanco, con una franja roja que decía TIENDA MIA y, además, tenía mi nombre.
Hoy, mi niña, mi querida y tan amada KOBO cumple un año desde que llegó a mis manos. Jamás me habría imaginado tener un producto que desde Toronto (Canadá) fuera enviado a Maiameeeeee para finalmente terminar en mi casa. ¡A más de 8000km de su origen! Una completa locura.
Ese día vacié completamente mi mesa para poner ese paquete y “documentar” todo el proceso. Mas que nada iba filmando todo por si llegaba algo roto o por las dudas si llegaba algo q no pedi, cosa que hasta ese entonces seguía con ese miedo de q me terminen mandando un ladrillo o algo similar.
Corte cuidadosamente la bolsa blanca para no dañar nada y reutilizarla si debía hacerlo (por si tocaba devolver por alguna falla, seguía el miedo). Meto la mano sin mirar y agarro un paquete, lo saco. Estaba nuevamente envuelto y decia FEDEX. Miedo. Mucho miedo. Logro cortarlo y me queda una caja completamente blanca. Sin nada escrito, solo tenía una especie de ticket o algo de Tienda Mia que era por la compra en sí. Miedo. La caja no estaba pegada ni nada, solo tenia la tapa que se abría para arriba y listo. Lo hago. Y estaba ahí lo que pedi…
La primera imagen era la funda, porque estaba encima de todo. A su lado estaba una caja rectangular que es donde venia el lapicito. Saco ambas cosas con cuidado mientras le doy una breve mirada. Finalmente me encuentro con el mejor packaging que vi en mi vida, y era de la KOBO. Lo abro cuidadosamente y ahí estaba. Era real. No era un ladrillo ni nada raro. Era la KOBO que tanto había deseado por mucho tiempo. Así que automáticamente le quite el film protector. Agarro la funda que tenia al costado y también la quito de su paquete para posteriormente usarla en la Kobo. (Si, voy a decir KOBO las veces que se me cante).
Ya en mis manos, noto que es un poco mas pesada de lo que imaginaba, pero no era un problema para nada. Con mi índice derecho mientras la sostengo en la mano le doy al botón de encendido. El dispositivo me ofrece unas hojas de colores, hojas de árboles, como bienvenida y que mostraba la calidad de los colores… Seguidamente me piden configurarlo porque como es nuevo, debo ponerle hora, fecha, idioma, vincularlo con un correo, todo eso. Lo hice y fue completamente satisfactorio ver todo lo que me mostraba la interfaz. Bello. Perfecto… Asi que lo deje cargando para que en unas horas mas tarde la empiece a revisar completamente, cargarle libros y conocerla más…
Llegó la tarde asi que la conecto para pasarle libros y probar la experiencia. Ese mismo día le cargué 172 libros. Sí, ciento setenta y dos. Todavía me acuerdo del número exacto porque me parecía absurdo. Estaban todos ahí esperando en mis documentos. El proceso fue muy rapido asi que inmediatamente desconecto todo y quiero ver qué onda. Todo perfecto. Se ve de 10, subrayar textos es lo máximo y ni hablar que se puede ir usando varios colores que trae predeterminado. El tema de los botones al pasar la pagina es de lo mas placentero.
En este año me habré leído unos 20 libros en la Kobo. Lo cual para mi es muchísimo porque antes con suerte te leía 2 al año… Leer en estos dispositivos termino siendo muy cómodo y tiene muchos beneficios: No tenes que andar cargando mucho peso o bulto como un libro. Marcas y volves a esas notas con mayor facilidad. La batería dura bastante. Puedo tener muchísimos libros que estarán ahí esperando ser leídos y morirán esperando… Tampoco siento culpa por comprarme un libro y abandonarlo. Y obviamente el tema económico aquí se nota bastante porque si bien fue una inversión grande de golpe, con el precio actual de los libros en físico lo compensa completamente.
Si alguien me hubiera dicho hace unos años que iba a terminar leyendo en una pantalla, probablemente me habría reído. Habría repetido lo mismo de siempre: que me gusta el olor de los libros, sentir las páginas y tenerlos en mis manos. Y la verdad es que nada de eso cambió. Los libros físicos me siguen gustando tanto como el primer día.
Lo que cambió fue descubrir que la lectura no dependía del papel.
Mi Kobo no reemplazó mi amor por los libros. Me permitió leer más, llevar historias conmigo a cualquier lugar y volver a encontrar tiempo para un hábito que siempre disfruté. Terminó convirtiéndose en una compañera silenciosa para las esperas, los viajes y esos momentos en los que simplemente necesito perderme un rato entre páginas, aunque esas páginas ya no sean de papel.
Después de un año de uso, ya no la veo como una compra ni como un capricho que me di. La veo como una de las mejores inversiones que hice para mí. Porque al final no me compré solamente un lector electrónico. Me compré miles de libros, cientos de horas de lectura y una nueva forma de seguir disfrutando algo que me acompaña desde hace más de una década.
Y sinceramente, no cambiaría eso por nada.


















