Tú, mi gato, mi bebe, mi micho. Tantas cosas hermosas, tantas noches ronroneando, tantas masajes con tus patitas. Las veces que dormias y te relajabas en mi cama, cuando salias y regresabas, cuando te vi desde pequeño y tomabas tu leche, cuando eras del tamaño de mi palma. No hay manera que te pueda agradecer cuanto me alegrabas, cuanto me enternecias. Ya no se donde pondre mis pies para que se calienten en la noche, ya no se quien se quedara conmigo maqueteando, a quien le dire gato gordo y besare en su nariz mojadita, tengo el corazon roto y mi alma lastimada. No merecias morir asi, tu tenias que llegar a viejito y ronronear mucho mas, te recordare siempre michito, siempre estaras en mi corazon.








