No lo sé, no sé por qué nada puede realmente hacerme sentir bien, completo, satisfecho o simplemente conforme, antes tenía una buena excusa para sentirme mal, podía culpar a la falta de dinero, las metas por cumplir, conseguir un trabajo, un vehículo, una pareja, etc. Estás cosas parecía darle sentido al esfuerzo de levantarme todas las mañanas y salir allá afuera a hacer "algo". Pero hoy, hoy no tengo una buena excusa, hoy conseguí todo aquello y cada vez que consigo algo siento que pierdo eso en lo que podía aferrarme. Intento colocar nuevas excusas, cómo más dinero, metas más altas, un mejor trabajo, un mejor vehículo, pero me doy cuenta que ya no me importa, no me importa conseguir nada de eso y sospecho que nunca me importó, pero aún así me sigo levantando de la cama todas las mañanas a hacer ese "algo" que tengo que hacer.
-Luis Burgos-



















