Sueño desesperadamente con tu regreso, con el rompimiento de este intento de olvidarnos. Sueño que todo ha sido mentira, que me has amado cada día, que no ha caminado nadie más sostenida en tus manos.
mial

seen from Malaysia
seen from Martinique
seen from United States
seen from Algeria
seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Netherlands
seen from Germany

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Russia
seen from China

seen from United States

seen from United States

seen from Israel
seen from Israel
Sueño desesperadamente con tu regreso, con el rompimiento de este intento de olvidarnos. Sueño que todo ha sido mentira, que me has amado cada día, que no ha caminado nadie más sostenida en tus manos.
mial
Intento ser consciente de mi misma. Escucho con atención una lluvia que no está cayendo y veo con coraje recuerdos que ya casi desaparecen por completo. Siento con paciencia el rencor del que me despedí hace años a solas, sin que él se despidiera de vuelta. Y me abrazo, fuerte y con ternura. Me quedo quieta, tranquila y pierdo la tensión poco a poquito porque sé que no siempre está lloviendo y que no todos los recuerdos me mantienen enojada. Ese caminito en el que se supone debes aprender a soltar el pasado y perdonar, me lo recorrí en más de una ocasión de ida y vuelta, a veces corriendo, a veces arrastrándome, pero lo aprendí de memoria de principio a fin.
El error fue pensar que el avance era lineal y seguro, hoy ya sólo me canso y me siento, un ratito o varios pero me siento y me quedo quietecita en algún lugar tranquilo que me permita escuchar de adentro hacia afuera y viceversa. En algún lugar está lloviendo, pero en algún otro, ya logré cruzar el camino.
El secreto de las almas, una puerta semiabierta y un retorno hacia el pasado que hizo ruido un miércoles cualquiera a las siete de la mañana. El ruido de lo que en tantas cabezas es rudamente necesario despertó recuerdos enterrados por la vida adulta.
Poetas, inestables e incomprendidos se reúnen con anónimos, ocurrentes e indefinidos para reavivar el motivo que los une a todos por un hilo pequeñito que atraviesa países y blogs multifacéticos. Gente que se escondía en Tumblr para ser lo que solo acá se puede ser, se refresca la memoria con historias sin final protagonizadas por seudónimos. Y entonces empieza; dramas, preguntas y colaboraciones, prosas, poesías y rumores.
Dejando por un momento los tramites y las responsabilidades para atender al pasado que llama quedito tras la puerta, nos volvemos a conocer sin las barreras de las viejas e inmaduras costumbres, nos volvemos a conocer unos a otros, algunos de nueva cuenta y otros tantos por primera vez, pero volvemos.
Y entre tanto personaje conocido y por conocer, nos reencontramos con una versión de nosotros que se quedó aquí, a la que le fue sencillo dejarnos ir para crecer y continuar pero que siempre nos recuerda lo que fuimos alguna vez cuando nos sentíamos protegidos por las paredes del anonimato.
Hoy nos presentamos con nombres, fotos y hasta profesiones, pero de la mano siempre con la vieja firma que nos respaldaba cuando todo estaba iniciando.
A veces no se vuelve porque se extrañe lo que fue, se vuelve porque es la única manera de volver a agarrar viada.
Amberlili
"Si lo necesitas búscame en donde nadie salvo tú, buscarías; en donde sabes que sonrío sin excepciones."
𝐀𝐥𝐦𝐞𝐫𝐢 | Fragmento 'Los días averiados'
DEBAJO DEL TAPETE
Un día te sientes atraído por la soledad. Por ley, en algún momento caes ante sus propuestas. Le ves desde adentro con intriga, con desprecio quizá, pero le llamas, te armas una tarde de valor y la dejas pasar con curiosidad. Sin preguntarte siquiera, ella cierra la puerta desde afuera, guarda la llave bajo el tapete y se cuela entre los últimos rayos de sol que entran por tu ventana. La conoces con asombro y te preguntas entonces por qué nunca antes le habías invitado a pasar siendo ella tan agradable. Le pides que se quede, le dices que le harás un espacio en la cama y en el armario, le cuentas tu rutina y enamorada del proyecto acepta, porque le fascina iniciar desde cero, porque así es ella, fácil de convencer. Acepta porque muere por hacer la limpieza en tu alma, se saca de la espalda sus maletas vacías, porque aunque no trae nada le encanta hacerse la interesante y se instala con emoción por cada rincón de tu casa. Deja por la sala un par de discos y fotografías del pasado para que les eches un ojito sobre la alfombra a su lado. Te quita una silla del comedor y te dice que no te preocupes, que ella come parada. Pasa al cuarto y empieza entonces a regar su esencia por las esquinas. Abre la ventana y te grita "¡Ven a ver esto!" se quedan ambos parados en la ventana viendo el tiempo transcurrir y mientras te pierdes tú en la rutina ajena, aprovecha ella para empolvar la mitad vacía del armario. Pinta el techo de insomnio y aromatiza el aire con melancolía. Destiende la cama y te prepara un té que deja en el sexto escalón de la escalera. No hay camino de vuelta, encuentra atractiva tu decepción y no se irá a menos de que alguien llegue a poner de vuelta una segunda silla en tu comedor, a recoger las fotografías del piso de la sala para acostarse a ver una serie contigo o a llenar el campo abandonado de tu motivación. Alguien que te quiera lo suficiente para enfrentarse a ella y correrla de tu casa sin juzgarte a ti por haberla invitado, alguien que te conozca tan bien, que sepa perfectamente que cuando no estás en casa, dejas la llave debajo del tapete.
A.
Tú conmigo y yo contigo, jugando a ser versos infinitos en una poesía más del montón.
Nos enredamos entre líneas, vacilando al destino, mientras nos canta canciones de amor.
Que hablan de ti, de mí, de los besos en el mar, de cuanto nos amábamos y todo lo que teníamos para dar.
Quién diría que la arena nos traicionaría, que contaría al cielo nuestros secretos y manías.
Sobre como al final de la noche, moría Artemisa y te hacia mía; unidos en constelación, nos convertimos en la unión de Andrómeda y Orión
(Amor, ya somos una nueva constelación).
— Manuel Ignacio. — Amberlili.
En esto se basa mi escritura, dedicarle lineas a gente que hace tiempo dejó de leerme.
Amberlili
Me dolía en los huesos la urgencia por decirte que tu olor me hacía falta en cada paso que daba y que se me debilitaban las piernas un poco más por cada suspiro que perdía. Grité tu nombre con tal dolor, que el sonido se volvió entonces palpable y se desmoronaron tus letras entre mis dedos. Fragmento/ Epanáfora
mial