#repost @sistemicanapratica #amorestoxicos #ressonancia #energia #autocura #amese https://www.instagram.com/p/B9MacymhSPB/?igshid=1a4yf55idllbz

seen from Singapore

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Austria
seen from Yemen

seen from Netherlands
seen from United Kingdom

seen from Australia
seen from Türkiye

seen from Netherlands
seen from Croatia
seen from Germany
seen from Moldova

seen from Russia

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Switzerland

seen from Malaysia
#repost @sistemicanapratica #amorestoxicos #ressonancia #energia #autocura #amese https://www.instagram.com/p/B9MacymhSPB/?igshid=1a4yf55idllbz
Sentir que no eres nada para la persona que para ti es todo es de las emociones más dificiles de sobrellevar, pero no imposible de superar, en esta canción de hoy que nos interpreta Santa RM en colaboración con Franco Escamilla nos remontamos quizá a ese amor de secundaria en donde idolatramos a esa chica o chico que nos movía el mundo, por la primer persona que comenzamos a hacer cosas motivados por el amor que creíamos sentir. Y aunque suene extraño, hay personas que esto lo consideran amor, que hacen todo por esos amores y que estan dispuestos a ponerse en segundo plano, hoy de la voz guía de nuestra psicóloga Jessica Cisneros, estamos analizando la canción Mucho para mi de Santa RM y Franco Escamilla ¿qué nos dice esta canción? ¿qué mensaje nos aporta? ¿sabemos amar? ¿cómo saber cuando estamos enamorados y cómo saber cuando amamos? ¿es válido hacer todo por la persona amada? Dale play a este episodio y acompáñanos a explorar esta letra del también comediante Franco Escamilla, acompañando de Santa RM. Y si consideras que este episodio tiene que escucharlo alguien ¡etiquetalo! y ¡compartelo! FACEBOOK INSTAGRAM TIKTOK TWITTER
Dos almas rotas
Existía algo que siempre nos volvía a unir, pasaban cosas en el medio, no nos tolerábamos, nos maltratábamos, nos victimizábamos, nos rompíamos a pedazos y terminábamos alejándonos.
Pero existía algo, algo más fuerte ¿era amor, era pasión, era locura, era apego? Quizás, quizás un vicio…
Cada reencuentro era un revolcón como nunca lo habíamos tenido, era derretir nuestros cuerpos, en la cama, en la cocina, en el living, en una silla en cualquier lugar siempre y cuando nuestros cuerpos permanecieran prácticamente pegados, siempre, el reencuentro superaba al último. La pasión desmedida, la sensación de habernos extrañado, hacía que nos tomáramos el uno al otro como si fuera la primera vez de todo, sin pensar que esa reconciliación era el número 40 y que ya habíamos pasado por esto.
Nos hacíamos promesas, promesas que nos creíamos, que íbamos a cambiar, que esta vez las cosas iban a ser diferentes, que debíamos apoyarnos, cuidarnos, respetarnos.
Todo funcionaba bien, un tiempo…
Todo marchaba como nos habíamos prometido, si amor, obvio amor, te amo amor, con el tiempo ese amor se transformaba en ya basta, no te soporto, estoy cansada/o, siempre es lo mismo, las personas no cambian…
Nos hacíamos tóxicos, no era yo, no eras vos, éramos los dos.
El círculo volvía a comenzar, siempre dentro de una rueda, que giraba y giraba, difícil de salir.
Miles de excusas de tu lado, de mi lado, queriendo alargar la agonía, nos íbamos matando cada vez un poco más por dentro, por dentro en esas idas y vueltas algo iba muriendo, pero siempre necios, siempre negando-
No éramos más que dos almas rotas, perdidas, que se buscaban para tratar de calmar sus dolores, para tratar de sanar las heridas y los achaques de la vida, pero solo nos emparchábamos, era un parche arriba de otro, nunca sanamos, nunca curamos. Con el tiempo las heridas se hicieron más profundas y más difíciles de curar.
ambos eramos un espejo del otro, yo tratando de protegerte, llegue a la locura y vos ocultando tu verdad, llegaste a creer tu mentira.
Las personas en el dolor se unen y eso fue los que nos paso. andábamos vacíos, carentes de amor,rotos, mal heridos, intoxicados de mentiras y decepciones. Pero cuando nos juntábamos,podíamos con el mundo, eramos invencibles, eramos una bomba amor, si, una bomba de tiempo.
Todo fue cuestión de tiempo ¿ cuanto? 10 años de mi vida, para darme cuenta que alguien descocido no puede curar a un roto, que esa frase "siempre hay un roto para un descocido" no existe.
Que no hay manera de entregarse cuando aun, no pudimos entregarnos a nosotros mismos. que quizá, si otra hubiese sido mi historia y otra tu situación, estaría relatando lo mucho que brillábamos cuando todo iba bien ¡ si que brillábamos mi amor!
Cuando cierre la puerta, seguramente me sentiré muerta, se apague la luz y sienta que el mundo se acabo, pero amor, llego la hora de encontrarme, de encontrarte. Llego la hora de soltar, esto no es amor, el amor no envenena, el amor no juzga, no ata, no corta alas y eso hicimos, esta vez, que vuelvo a elegir, me elijo yo...
L.
SI DUELE NO ES AMOR por Silvia Congost
Atentos, porque todos somos susceptibles de caer en una relación tóxica, porque, en palabras de Silvia Congost: "el problema está en que no sabemos que es lo que buscamos en la otra persona, nadie nos enseña a pensar en el amor de forma racional o realista, planteándonos cuales son nuestros valores y cuales son los valores que busco en el otro. Como no lo tenemos claro es muy fácil que nos equivoquemos."
A veces el miedo a estar solos nos paraliza y ese miedo nos hace estar con quien no debemos. Según la psicóloga, nos falta educación para poner límites en los comportamientos que puedo tolerar y otros que no deberíamos dejar pasar ni una sola vez, porque a la larga nos llevarán a sufrir muchísimo. La pregunta clave entonces es, ¿cómo podemos enfrentarnos a las relaciones en sus inicios para no caer en comportamientos tóxicos? Silvia responde: "teniendo claro que el amor nos tiene que aportar cosas positivas, que nos permitan crecer y ser felices. También es importante no dejarse llevar por la inercia, tener el valor de dejarlo cuando el amor se ha acabado. No autoengañarse."
Haz una lista mental de lo que esperas de una relación. ¿Quizá es muy importante que tu pareja sea deportista? ¿Que lleve una vida activa? O quizá lo que te gusta es pasar el fin de semana en el sillón viendo películas o aprovenchando tu tiempo libre para viajar o ir al teatro. Esta lista mental de prioridades te ayudará a discernir si la relación que tienes es saludable o no. Para Silvia Congost aquello de que los polos opuestos se atraen no podría estar más equivocado. La psicóloga afirma que seremos más felices en la medida en que el estilo de vida de nuestra pareja se asemeje más al nuestro. Si los dos queréis cosas diferentes, es probable que a la larga esa relación te haga daño, por lo que deberías cortar por lo sano cuanto antes.
Pero no es tan fácil, de hecho Silvia Congost hace un paralelismo con las adicciones. El "enganche" a un amor tóxico puede ser tan adictivo como la nicotina o las drogas. Estas son las fases que tendrás que pasar si buscas desengancharte de una relación tóxica:
1.Contacto cero.
Es la clave. No tener contacto con la otra persona, de ningún tipo. Bloquearlo de las redes sociales, del whatsapp o borrar su número de teléfono si es necesario. Como en cualquier adicción, la clave es la abstemia, por muy dura que pueda reultar.
2. Recaídas.
Habrá muchas, es normal. Aunque vuelvas a tener contacto con la persona, intenta que cada vez sea menor.
3. Asumir que es un error.
Cuanto más tiempo se espacien los contactos (cuanto más tiempo estamos sin "consumir" ese amor tóxico) más caemos en la cuenta de lo poco que nos aporta.
¿Cómo superarlo? Una de las claves para conseguirlo es la autoestima, casi todas las personas que están dentro de una relación tóxica o experiemtan alguna adicción, tienen una autoestima baja. Por lo tanto, debemos centrarnos en recuperarla. Silvia Congost nos da algunas claves para hacerlo:
-El primer paso para mejorar la autoestima es dejar la relación tóxica.
-Tomar conciencia de por qué tenemos la autoestima baja. Pasa examen a tu infancia y adolescencia. Establece relaciones entre lo que sientes y lo que has vivido. ¿Quizá tus padres no te hicieron sentir que eras importante? ¿Estuvieron ausentes y te sentiste poco querido? Todo esto podría afectar a tus relaciones.
-Conecta con tu esencia, más allá de lo que has vivido. Tus deseos, pasiones o gustos.
-Haz deporte. Es el mejor antidepresivo que hay.
-Baila. La danza te permite estar rodeada de más personas y puede ayudarte con el duelo. Silvia Congost reconoce que la salsa fue determinante en su proceso de crecimiento personal.
-Medita. Es una terapia excelente para tomar conciencia de ti misma.
Tantas Maneras De Amarte © (en Wattpad) https://my.w.tt/UiNb/bdO16OHvCI No es un mito que el papel puede resistirlo todo, y es algo que Danna Winters conoce por corrida experiencia. Cuando esta escritora, en su fatal situación de haber convertido sus maravillosas horas de extensas y amadas narrativas en tan solo papel vacío y tinta seca, halla en su puerta cientos de cartas selladas, de hombres que han dejado sus apas…
Emocionalmente Irresponsables 💎 . . . . #corto #amorestoxicos #intavideo #emocionalmenteirresponsables (en Córdoba, Argentina)
Perverso
Esos ojos hambrientos que me dejan sin aire...
Esas manos ansiosas que me estrujan el alma...
Esa sonrisa invisible que me hierve la sangre...
Saben? A perverso casi casi lo amo, pero nunca se queda lo suficiente para convencerme; y gracias a Dios que no lo hace porque siendo cómo es no puedo darme el lujo de hacerme a sus antojos.
Perverso es mi refugio, mi guarida, mi escondite, el cofre de mis secretos, el lugar al que corro a recuperar lo que soy, a rescatar la mujer que quiero ser.
Perverso es el origen y el fin de mis manías poco constructivas, la trampa en la que busco caer, mi primera opción cuando ya no hay nada que escoger.
Perverso siempre logra adivinarme, descubrirme, enredarme, envolverme y adorarme.
Perverso no me ama y eso es lo mejor, porque me aprecia. Quisiera decir que realmente me quiere, al menos eso espero; pero no puedo darme el lujo de tal fantasía. Perverso es lo que es y por eso lo quiero. Porque llego a él sin ilusiones, llego a él para que me bese la piel antes de yo arrancármela.
Perverso, solo así, en su versión más oscura es para mí. En medio del caos es absolutamente mio.
Cortar una relación
Todo empieza con una incomodidad producto de una leve sospecha silenciosa. Te sentás en el futón del living viendo pasar a esa persona que empieza a convertirse en un extraño. Primero lo negás pensando que tenés un mal día, después, cuando eso te pasa recurrentemente crees que podría ser una crisis, más tarde el cuestionamiento es si sos vos o es el otro. Primero es el otro, después sos vos.
En el momento exacto donde los dados están por el aire, uno carga con la culpa y el otro con el abandono; dos sentimientos ancestrales que te atan la garganta como una corbata.
En busca de la calma
La separación es un malentendido, palabras que se dicen en dos idiomas diferentes, con muy pocas palabras en común y significados diametralmente opuestos. El que deja no quiere lastimar y en ese intento hace todo al revés. La estira, vuelve por compasión, inventa confusiones y promete una débil esperanza. El dejado se empobrece cada vez más a la espera del milagro. Recién cuando toda esta etapa pase, podrán sentarse a hablar con más calma, como dos personas que están a punto de separarse de verdad.
Los dos procesos de una separación
El proceso interno
La separación tiene dos tipos de procesos, uno interno y otro externo. El primero es en silencio y para uno. Comienza con sospechas y vacilaciones, dudas que van y vienen como un viento rebelde. Pensamientos pendulares que van de la certeza al interrogante, ¿soy yo o será el otro? Una voz te dice que no sos capaz de mantener un vínculo en el tiempo, que la cobardía aleja al amor y que preferís dejar al otro antes que ese otro te deje a vos y, en simultáneo, otra voz acomete como un casting salvaje diciéndote que ese otro ya no califica con la expectativa que tenías, que no es lo que esperabas y que a medida que lo fuiste conociendo te diste cuenta que no tenían nada que ver el uno con el otro.
El proceso interno es caótico porque prácticamente no tiene interlocutores, hablás con tus propias voces que terminan haciendo de tus ideas una madeja. Es el momento de mirar a la distancia y de tomar valor para plantear el tema donde aparece la culpa y el profundo miedo a equivocarte. Pensás en tus relaciones anteriores y querés que sea diferente, cualquier parecido con el pasado te angustia porque ya no querés ser ese que, como dijo el viejo Sigmund, “repite en lugar de recordar”.
Pero hay un momento que esa intensidad es un picor constante y que lo único que querés es sacártelo de encima, no importa cómo, pero sólo querés que deshabite tus horas. Y entonces te sale como te sale, en el momento que te sale y de la forma que te sale. No medís… lo único que querés es que deje de picar.
El proceso externo
Ahora son tiempos de cataratas ciegas y centrífugas, de catarsis dispersivas y de instrumentos desafinados. Todo suena mal; y a mayor reflexión menor claridad. Querer explicar lo que, en un principio es difícil de entender, es como si se te destapara el salero en el medio de la sopa. Son tiempos de demasías de palabras, silencios, violencias y angustia. La ensalada emocional se compone de culpa, sentimiento de abandono, traición, furia, creencia en algo absurdo, negación y mucho coco.
La culpa está al servicio de lo siguiente: estás diciéndole a alguien que quisiste, que ya no lo querés más. El problema es que, hasta que podés ponerlo en palabras, pasa mucho tiempo. No querés que el otro sufra y por querer hacérsela más fácil más le duele. Todo se resume en cuatro palabras y sus consecuencias: ya no te quiero.
Uno le tiene miedo a la muerte porque nos aterra el abandono. Debajo del abandono se encuentra el desamparo, ese sentimiento de desprotección total donde uno depende de sí mismo. Para sobrellevar este momento tenemos que encontrar una mínima fortaleza, una soguita que nos saque del pozo y que no se enrede en el cuello.
El dejado se siente traicionado. No puede entender que seis meses atrás le hayas dicho que lo amabas y que era el vínculo más sano que habías tenido; pero el amor es meteorológico, a veces la pega.
Y esa persona, que tan livianamente te dice que se quiere separar, paso a paso se va transformando en el blanco de toda tu furia, convertís al amor en odio y lo único que querés es que nunca haya existido.
Entonces empezás a buscar explicaciones absurdas y delirantes que justifiquen semejante alejamiento: si es del interior, extraña a la familia; si vive solo, todavía no cortó el cordón; si vive con los viejos, necesita su espacio; si estudia, está muy estresado con los parciales y así sucesivamente. Cuando estás enamorado no hay ninguna duda.
De todos modos cada uno encuentra su manera de procesarlo, el proceso es subjetivo, cada quien debe encontrar su toolbox y saber darle el uso adecuado a esas herramientas