Mariela es mi psicologa, la persona que me conoce de pie a cabeza, conoce todo lo malo y todo lo bueno.
Debo confesar que al principio, no estaba del todo segura de contarle todos mis secretos, mis monstruos, mi día a día, mis debilidades, asi que por mas que sentí confianza desde el primer momento, fui precavida.
Si, sabia que ella debía y debe guardar el secreto profesional, pero aun así, contarles toda mi vida a una persona y como dije no solo mi vida, si no mis emociones y sentimientos obscuros, me hacia sentir vulnerable, había una sola persona que lo iba saber todo y era ella.
Es que claro, no quería sentirme juzgada , limitada, observada, intimidada, incomoda, no quería bajar la guardia y sentirme débil. Y es que cuando le confesamos nuestros mayores dolores a alguien, ese alguien tiene un poder sobre nosotros, tiene información valiosa que puede elegir usarla para hundirte o intentar ayudarte. Y si, no era ella, su persona, era mi historia era mi pasado, que me jugo sucio, eran todas las personas en la que en algún momento deposite mi confianza, y no es que me traicionaron ventilando mis desventuras ,es que me enterraron, me tiraron tierra, me dejaron casi muerta, asfixiada, ahogada . ¿ como entonces debía confiar en una persona nuevamente? No.
De esa manera comenzó, fui midiendo sesión por sesión, cuanto podía contar y cuanto no, si mostrar interés o desinterés, si manifestar una emoción o tratar de disimular que lo que contaba no me afectaba, fiel al estilo cara de poker, esa, esa que iba en cada sesión no era yo, una enorme coraza, que me permitía demostrarle al mundo, que conmigo no iban a poder, no otra vez. Así de rota, así de herida, caminaba por la vida.
Pasaron varias sesiones, quizá unas 6. En la ultima sesión,entre a su consultorio ,salude, Mariana me miro, se puso sus anteojos y me dijo sentate, por favor.
Si, me senté en el sofá, la mire, mire el techo, mire a un costado del sofá, observe la lámpara de sal que no estaba prendida, observe su equipo de música, que creo que solo estaba de decoración, porque jamas escuchamos algo de música, Mariana seguía en silencio, fueron unos pocos minutos, pero ese silencio comenzó a incomodarme. ¿ que pasa le pregunte?
-Eso me pregunto yo, me contesta.
-Exacto. No pasa nada y no ha pasado nada en estos casi dos meses, asi que siendo sincera, me pregunto y te pregunto, ¿ venís a la sesión solo por cumplir un horario y contarme sobre perros?¿ o a contarme como tu vecino cuida sus plantas y se queda horas mirándolas? ¿ o decirme como tu compañera hace para comer cinco facturas en cuestión de media hora y no engorda?
-Creo que usted no debería de juzgar lo que le cuento, lamento si para usted no es una sesión productiva o eficiente. Pero yo vengo acá, para hablar de mis problemas, y en este momento o por los menos en este ultimo tiempo, son cosas que quiero entender. Y no, no es solo el comportamiento de mi perro, es que usted no entiende.
Es esa manera de amarme, tan incondicional, Mariana, puedo dormir todo el día, toda la noche y el se queda al lado, no baja hacer pis, puedo estar llorando haciéndome un bollito en la cama, y el comienza llorar, a olfatearme, lamerme la cara hasta encontrar un hueco donde pueda sentir que me abraza, que me cuida, es la forma en que me mira cada vez que me muevo,pareciera que me habla, y si, quizá piense que estoy loca, pero siento que me habla, no es necesario que lo haga, yo lo siento, sus ojos y su forma de cuidarme me lo dicen.
Y tampoco es el vecino, el vecino sale siempre a la misma hora a su patio, la primera vez lo vi por casualidad desde mi ventana , vi como regaba sus plantas, como cuidaba de todas, pero en una planta en particular, se quedo mas tiempo, otro día escuche ruido de agua y supuse que era el, y por ser entrometida, me volví asomar a mi ventana y ahí estaba, controle la hora, era la misma, las 19.00 y como la curiosidad me pudo mas, estos últimos meses lo he observado , y todos los días en ese mismo horario, hace exactamente lo mismo. Es su forma de querer a su plantas, pero como te dije, a una en particular, es un jazmín, lo google. Se detiene delante del jazmín, lo riega, toca sus hojas, y cuando las toca parece abrazar a cada una de ellas, si vieras con la delicadeza,la finura , la ternura y sensibilidad con que las toca, le habla, no llego a escuchar que le dice,pero le habla y algunas veces,su cara se deforma, como queriendo largar un llanto. Se queda bastante tiempo contemplando al jazmín, y no lo hace con las otras, cuida de esa con mucho mas amor. Y es eso, es ¿ como alguien puede querer tanto a una planta? Y porque quiere mas a ese jazmin que al resto? Si de verdad, pudieras un día estar en mi ventana, te darías cuenta que no es el vecino, es la forma en que el vecino actúa con su jazmin. Y no , no es que estoy obsesionada con el vecino, estoy maravillada con el cuidado que le da a su jazmín.
Y tampoco es mi compañera de trabajo,no es ella, o si, quizá si, es decir, no me molesta que ella se coma 5 facturas todos los días en cuestión de minutos. Pero, si siempre hay un pero, es que no entiendo, quien pudiera tener tanto apetito a las 8 de la mañana? Ni que se venga corriendo al trabajo, lo digo porque se que el marido la trae, y todos los dias luego de comer la factura, siempre me dice “ estoy que exploto” y yo no puedo entender para que come tanto para quedar así, lo peor o lo mejor, es que no engorda, se que hay algo mas atrás de sus cinco facturas, no puede comer porque si o comer por hambre, porque como dije o por lo menos es lo que creo, nadie puede tener tanto apetito a esa hora. se me ha pasado por la cabeza, que quizá es bulimica, pero jamas va al baño,en toda la mañana, así que creo descartar eso. Una de esas mañana de oficina, tome cierto coraje y me dije a mi misma, no me voy a quedar con la duda, como con el vecino y le pregunte ¿ como haces para comer tanto? Donde te entra?
Y me dijo no se, pero que en su casa no puede comer estas cosas, porque Juan ,su marido, no la deja comer harinas, así que llega desesperada.
Entonces ,ahí tuve mi respuesta no es la factura, es ella, ¿Por qué no ser feliz comiendo facturas con tu marido? ¿ porque no ser ella misma con su marido? ¿ porque mantener la mentira del veganismo, vida saludable, solo porque a el otro lo hace feliz? o bueno, quizá, yo no puedo entender porque mi alimentación es un desastre, tal vez el esta con todo este tema del glifosato, que no soy ignorante en el tema, pero sigo prefiriendo las drogas de las harinas.
Y obvio, cuando me contesto eso, le dije en tono de broma, pero que pava! Como va a controlarte así.
Y me repondio, que no la controla, que su marido es feliz creyendo que ella lo apoya con su forma de vida y entonces ella también es feliz , haciendo un pequeño sacrificio, total, ella va de lunes a sábado a la oficina y sigue con sus 5 facturas. Y siguió contándome, que para ella es un acto de compañerismo, un acto de amor, porque el es celiaco, y piensa que de vez en cuando su marido quiere comer algo de esto y si lo hiciera todos los días delante de el, se tentaría. Y no quiere que le haga mal-" Estoy bien con eso. El feliz, yo soy feliz. Tiene sentido para mi, me dijo."
Y si, tiene sentido,pero, si ok, otro pero, me sentí una idiota luego de su respuesta, me vi emitiendo un juicio en voz alta, trabajo para que no solo sean internos, pero hay veces que la boca va mas rápido que los pensamientos. Para mi también tiene sentido ahora que se su explicación, pero entiende, que no es solo el perro , el vecino o mi compañera.
Es mas alla, es mas alla de ellos, son sus acciones que hablan por ellos.
Quizá hoy hable mucho mas que las sesiones anteriores,pero si a usted no le interesa o no siente que esto sea bueno, seguramente hay muchas otras personas esperando un turno con usted, como yo espere y me buscare otro profesional.
Mariana me contesto, que seguiría siendo mi psicóloga, hablamos sobre descifrar que significaban esas historias para mí en las próximas sesiones y que si me había dado cuenta que las tres historias tienen cosas en común.
Si, siempre supe que el amor las unía. Por eso no eran simples personas o animales, eran sus acciones o puede ser que sea la atención . Quizá acciones que me faltaron a mi. Quizá no, seguro era así.
Mariana me dijo; Nos vemos la próxima sesión-