No habría pretextos para querernos, todo era tan perfecto, éramos un par de niños desafiando al tiempo, pequeñas estrellas perdidas en este extenso universo. Y así pasó, nos conocimos, juntamos caos y desastre, perfección e imperfección, unimos nuestro hilo rojo, con ilusiones de no ser un triste final. Sin embargo, nos convertimos en recuerdos, y ahora no encuentro una solución para poder calmarme. Te veo en sueños, te pienso, te siento, ¿Por qué causaste tanto en mi, si no ibas a quedarte? No lo comprendo y creo que jamás llegaré a hacerlo, confundiste mi existir con miles de mentiras disfrazadas de un te quiero, y un te amo que no eran verdaderos. Me dejaste con dudas, con un triste insomnio, que me cuestiona el por qué no fui suficiente, que te recuerda cada noche, que me siento sólo y sin ti. No pude darte lo que querías de mi tus sentimientos cambiaron, me has dejado atrás, ya no hay nada más. Yo era el equivocado, y tú te vas.
Manuel Ignacio.


















