Okja ¿Ficción o realidad?
Okja (2017) es una película del director de cine surcoreano Bong Joon-Hoo, recientemente galardonado por su película Parasite (2019), la cual obtuvo el oscar por mejor película. Este director se destaca por hacer críticas sociales en films, en este caso una sátira a la industria cárnica. Comienza la historia mostrando la estrategia de marketing de la compañía Mirando, compañía de agrotóxicos más odiada del mundo por el abuso en la contaminación que genera, así esta empresa busca limpiar su imagen desarrollando una cría de super agradables que alimentarán a millones de personas. Parte de esta estrategia consiste en que estas crías crezcan en diferentes granjas, lo cual introduce aquí a nuestra heroína y protagonista Mija, mostrando de aquí en adelante el contraste entre un modo de vida con otros principio, que tiene lugar en el bosque y los saltos y la vida en las ciudades las corporaciones y el capitalismo.
Elegimos este tema para hablar (la industria de la carne y especismo), porque constantemente vemos y escuchamos comentarios y acciones provenientes de la ignorancia o la mala información sobre el tema, también porque la película nos movilizó y nuestro objetivo es movilizar algo también en nuestros lectores ¿por qué? Porque aspiramos a un mundo con más justicia social para todos y con menos sufrimiento. Otro motivo es que consideramos que todo acto es político, así como también lo es lo que consumimos para nutrirnos. Dicho de este modo parece simplista el planteo pero trataremos de explayarnos, ayudándonos de ciertas lecturas y del film para poder hacer llegar nuestra postura; para así invitarlos a reflexionar y repensar nuestros hábitos de consumo.
En los escritos sobre especismo, generalmente, se busca cuestionar la cosmovisión antropocentrista de la ciencia y la cultura, heredada del pensamiento dicotómico occidental y religioso. Desde esta mirada los animales dejan de ser seres vivos para convertirse en productos despojados de sentimientos para que sirvan al consumo humano. En la película se observa esta mirada en la empresa, y una muy diferente en la forma de vida de la protagonista, lo que nos recuerda que hay otras formas de concebir el mundo que van por el lado de la armonía con la tierra, algo que parece alejado e imposible de pensar en la sociedad actual capitalista, donde se prioriza el capital por sobre las vidas y el sufrimiento. Según la autora del libro “Cerda Punk” (2014) “la tierra, los animales, la tecnología, las mujeres queda todo en beneficio de la humanidad, pero no cualquier tipo de humanidad: heterosexual, clase media-alta, blanca y occidentalizada.” Así se vende un discurso como si fuera del orden de lo natural, cuando en realidad responde a algo del orden cultural, social, movilizado por los intereses de los discursos dominantes.
Esta tendencia a considerar algo cultural como del orden de lo “natural” se puede poner en cuestión investigando sobre historia, en épocas en lo que aquello no siempre fue así, para ello recomendamos el libro “Los animales son parte de la clase trabajadora” de Jason Hribal (2014), quien realiza una lectura histórica del lugar de los animales, cuando en siglo 17 con el comienzo de la propiedad privada dejan de vivir en granjas para ser producidos de manera masiva. Se vuelven así “stock vivientes” y se da inicio a lo que conocemos hoy como “la industria de la carne”. En palabras del autor dicho ensayo pretende por un lado visibilizar el papel de la carne en el desarrollo del capitalismo, así como también poner en duda que solo los seres humanos pueden ser considerados “trabajadores”. Leyendo a su vez el consumo de carne desde una mirada de clases.
Este abuso y violencia se ve claramente en la película, en la cual la compañía movida por intereses exclusivamente económicos priva de su libertad a miles de chanchos modificados genéticamente, los tortura y los viola, para llenar sus bolsillos. En contraposición a la mirada que tienen los activistas de “Animal Freedom” quienes buscaban la liberación animal y darles una vida digna a los mismos. Si bien la película se trata de una ficción, las condiciones en las factorías de cerdos en todo el mundo siguen las mismas lógicas, la vida de los animales tienen solo valor monetario y no valor por sí mismas. Es por esto que los invitamos a ver el film, que nos obliga a ver de frente una realidad de la cual muchas veces poco queremos saber para seguir en la comodidad.
Entre estas lecturas abrimos el Seminario 17 de Lacan para leer sobre los cuatros discursos, y nos llamó la atención la clase 2, más allá de su contenido teórico, porque menciona algo que en anteriores lecturas hemos pasado por alto, la aparición de su perra y dice “Es la única persona que conozco que sabe de lo que habla – no digo lo que dice- porque no es que no diga nada: no lo dice en palabras. Dice algo cuando tiene angustia -eso sucede- apoya su cabeza en mis rodillas.” Esto es adjudicar sentimientos a un animal y no reducirlos simplemente a objetos.
¿Por qué un perro es amado pero un cerdo es consumido? ¿Por qué se sigue perpetuando la producción cárnica si es de la más contaminantes del planeta y de las que más sufrimiento genera? Son todas prácticas sociales que dan cuenta del especismo tan instaurado en nuestra forma de ver las cosas. Sin dar respuesta a esta pregunta nos gustaría mencionar los aportes de la autora Laura Fernandez (2018), quien hace notar que el especismo constituye un aspecto estructural del orden político-económico y forma parte de la maquinaria económica, social y mental, potenciado mediante la interacción de estas partes.
Otro de los motivos por el que nos urgía tratar este tema es la situación actual de nuestro país, en donde se busca firmar un acuerdo con China. El acuerdo consiste, a grandes rasgos, en la instalación de 25 macro granjas de cerdos en Argentina, con dinero proveniente de China a donde posteriormente se producirá su exportación. Este acuerdo nace de la problemática China con la producción de cerdos, la contaminación y el origen de nuevas enfermedades, como ser la pandemia que estamos atravesando. Es así que en China en el 2019 se mataron 200 millones de cerdos, no habilitados para el consumo humano debido a la gripe porcina africana. Haciendo caso omiso a todo esto sigue en pie la firma de dicho acuerdo en el mes de Noviembre.
Por último no podemos no mencionar el tema de la alimentación aunque nos parece algo por entero secundario. A partir de lo común instaurado en la sociedad se nos hace creer que la proteína animal es indispensable y debido la escasez de esta podríamos sufrir diferentes enfermedades, “vas a estar anémica”, “no vas a tener fuerza para nada”, “si no comes pescado se te va a atrofiar la memoria”, aunque actualmente se sabe, desde los nuevos paradigmas en alimentación que una dieta basada en plantas puede ser mucho mas beneficiosa para nuestro organismo. Sin embargo, poco se habla de la cantidad de otras enfermedades como la diabetes, el cáncer y problemas cardíacos que tienen relación con el consumo animal. Se apela a este discurso carne= sano porque ¿Qué más comprador que nuestra vitalidad eterna antes que las de los otros?. El ser humano es la única especie que come carne por comodidad, aunque somos conscientes de que es difícil romper con hábitos tan fuertemente instaurados y que nos acompañan desde la más temprana infancia, los invitamos a que se informen y reflexionen sobre los mismos. Por ello también aquí queremos destacar la importancia de crear redes, compartir recetas, hablar del tema y ser solidarios con aquellos que están en proceso de cambiar sus hábitos de consumo por uno que sea más amigable con el planeta y con sus cuerpos.
Referencias Bibliográficas:
Alvarez Castillo, C. “La Cerda Punk: Ensayos desde un feminismo gordo, lesbiko, antikapitalista y antiespecista.” (2014). Trio Editorial. Valparaíso, Uruguay.
Fernandez, L. (2018) “Hacia un mundo más animales: Una crítica al binarismo ontologico desde los cuerpos no humanos”. Ochodoscuatro Ediciones. Madrid, España.
Hribal, J. (2014) “Los animales son parte de la clase trabajadora y otros ensayos”. Ochodoscuatro Ediciones. Madrid, España.

















