Severance y la futurabilidad.
Por Macarena Froia.
Hoy les proponemos hablar de la nueva serie de Ben Stiller, “Severance”(2022), la crítica la llama “la serie del año”, a mi me pareció entretenida y novedosa . Se trata de un thriller, con elementos de distopía, ciencia ficción; una estética retro minimalista. Acompañada de un soundtrack del mismo estilo, bastante repetitivo, que acompaña muy bien los momentos de tensión. Se presentan buenas actuaciones, personajes interesantes y una historia atrapante que la hacen una serie bastante fácil de mirar y gustar; y que a su vez nos viene bien para hablar de futurabilidad y algunas cuestiones de la época.
Nos vamos a enfocar en la empresa en la que trabajan los personajes, sin entrar en detalles de la historia, a motivo de intentar evitar los spoilers. Esta empresa se caracteriza por someter a sus empleadores (bajo su “consentimiento”) a un proceso en donde los despojan de todos los recuerdos de su vida personal,su identidad, su historia, no recuerdan ni siquiera el color de ojos de su madre, quedando así reducidos durante su jornada a un presente laboral continuo y eterno. Los que trabajan allí no saben lo que hacen, ni por qué, el grupo de trabajo en el que se centra la serie se dedica a identificar “números” que les dan miedo en una computadora y separarlos, no se les explica el propósito ni que lo representan esos números. La empresa también tiene su propia religión, a la que acuden cuando un trabajador pierde las ganas de trabajar o se revela, esta “religión” no cumple su función de brindar sentido,se queda corta y se convierte en algo irrisorio para algunos.
Esta empresa refleja lo que Lacan en el seminario 7 “Ética del Psicoanálisis” (2015) denomina como “moral al servicio de los bienes” en su máxima expresión, donde el imperativo es trabajar, no hay lugar ni tiempo para el sujeto y su deseo; ni siquiera para el lazo social o los recuerdos propios, se les roba su identidad y su historia en virtud de la productividad, definición del sueño empresarial: empleados solo empleados.
A pesar de esta trama un poco perturbadora la serie se presenta como una comedia fácil de ver y entretenida, a su vez, nos acompaña a pensar la pregunta que se hace Franco Bifo Berardi en su libro “Futurabilidad, la era de la impotencia y el horizonte de la posibilidad” (2019) sobre cuáles son las condiciones actuales de existencia frente a la creciente automatización, “¿Qué puede hacer nuestro cuerpo en estos días? ¿Qué puede hacer el cuerpo social bajo las actuales condiciones de separación del cerebro automatizado?.”
Esta automatización según Bifo responde al propósito de introducir cadenas causales en el organismo social, cadenas que liberan a los sujetos de hacerse cargo de los enunciados dirigen. Anudado esto a una estrategia determinista reducida a un modelo de prioridades que ya vienen prescritas.La automatización según Bifo, entonces implica reemplazar actos humanos por máquinas, como así la sujeción de la actividad cognitiva a cadenas lógicas y tecnológicas.
Por lo que se hace cada vez más difícil pensar en términos de poder con actores humanos que toman decisiones e imponen su voluntad, y cada vez más fácil hacerlo con cadenas de automatización tecno-semiótica. Se vuelve entonces necesario evaluar los efectos que tiene la creciente globalización neoliberal y la tecnología digital sobre la estructura del mundo. A mayor libertad para empresas globales menor calidad en las condiciones de trabajo (que a su vez va de la mano de la destrucción del entorno natural y urbano). El dinero desde esta perspectiva se convierte en una herramienta de dominación psíquica, herramienta que permite la simplificación de las relaciones sociales y hace posible la automatización de los actos de enunciación; de esta manera funciona como un automatizador de la vida social.
Volviendo a Severance podemos decir que si bien los trabajadores son humanos trabajan de forma similar a una máquina, en el sentido en que no tienen poder de tomar decisiones y saben perfectamente las consecuencias de todas sus acciones, consecuencias que implican un castigo muy particular, que consiste en repetir durante largas horas la misma frase y ciertos beneficios como ser una “terapia psicológica” que implica darle datos sobre su vida fuera del trabajo, para que asi sea mas soportable la jornada a partir del sentido que estos datos brindan.
¿Qué lleva a los trabajadores de esta empresa a aceptar ese proceso quirúrgico tan extremo y someterse a perder de su memoria ocho horas de su vida? Es una pregunta que se repite y se sostiene a lo largo de la serie.
En el personaje principal está decisión responde a la imposibilidad de trabajar, imposibilidad que se presenta por duelo detenido y sostenido a causa de la pérdida de su esposa; por lo que el proceso aparece como solución al problema de la productividad. Se presenta entonces como una “solución” y a la vez casi como una única posibilidad ya que sabemos que la vida está circunscrita al trabajo remunerado, lo que nos recuerda lo que nos recuerda una idea de Spinoza en versión de Bifo quien dice: “inspirar pasiones tristes es necesario para el ejercicio del poder”. Y a su vez haciendo una lectura del poder desde este autor podemos decir que el poder es la agencia que reduce el campo de la posibilidad a un orden prescriptivo, así si no trabajas no comes y si no podes trabajar por estar irremediablemente triste te presentan la solución tecnológica perfecta.
Para ir cerrando este post presentamos la pregunta ¿por qué la ciencia ficción y por qué hablar de futurabilidad? Para esto nos remitimos a un escrito titulado: “La única ciencia verdadera es la ciencia ficción” de Sebastian Raimbault donde encontramos una cita de Lacan quien explica que esto es así ya que es solo en la ciencia ficción donde se da lugar a lo real, sin presunción científica de “hay saber en lo real”, utopía de las mediciones exhaustivas de la ciencia y la “alfabetización del universo”. Dirá entonces Lacan que los científicos se preguntan qué vendrá mañana y hacen explicaciones novedosas mientras están en vías de destruir el universo; y esto porque lo real sin ley impone su existencia (ejemplo de Chernobyl). Sin embargo, desde la ciencia ficción podemos hablar y dar lugar a un montón de goteras que se presentan en la “realidad”.
Y por otro lado tomaremos otra cita de Bifo del libro que ya antes mencionamos donde dice que “La futurabilidad es una capa de posibilidades que pueden evolucionar o no para convertirse en realidades”, pero teniendo en cuenta de que el presente no contiende al futuro como un “despliegue final ineludible”. Es decir que hay incontables posibilidades divergentes y conflictivas inscriptas en él. Anticipar el futuro desde esta perspectiva entonces significa impedir un comportamiento futuro y vaciarlo de singularidad. La realidad actual es mucho más rica que el formato que se le impone.
En palabras de Bifo nuevamente y para concluir diremos: “Para que podamos llevar adelante esta construcción sin cimientos que es el sentido hace falta la amistad. La única coherencia del mundo se encuentra en el acto de compartir la proyección del significado, en la cooperación entre los agentes de enunciación” podemos pensar en futuros diferentes entonces cuando pensamos en amistad y cooperación, ¿Hay posibilidad de salida? ¿Hay amistad posible entre máquinas?. Preguntas que se despliegan en la trama de Severance por lo que les invito a verla y sacar sus conclusiones.
Referencias:
Raimbaut, S. (s/a) “La única ciencia verdadera es la ciencia ficción”.Revista conclusiones analíticas.
“Las mejores series del 2022 según su puntaje en Rotten Tomatoes” Indie Hoy. Recuperado en septiembre del 2022 en: https://indiehoy.com/series/las-mejores-series-del-2022-segun-su-puntaje-en-rotten-tomatoes/
Lacan, J. (2015) “La ética del psicoanálisis” Paidós. Bs. As.
Berardi, F (2019) “Futurabilidad: La era de la impotencia y el horizonte de la posibilidad”. Caja Negra.











