El tiempo hoy es diferente, las horas pasan sin crear tensión, pareciera que el día obtuvo muchos más lapsos, pactando con la sincronía de un universo que actúa, de acuerdo al enfoque generado por mi convicción, mis ojos contemplan un panorama distinto, mis pies descubren una mejor manera de caminar, estoy aún recuperando aprendizajes, que extravié en alguna desdicha, y no supe sino hasta ahora, como volverlos a utilizar, mapas grabados en mi alma, me guían inconscientemente hacia mi propia realización, es tan fácil estar en armonía, cuando decides sin más demoras, encontrar la luz que nunca te abandonó, corrí tantas veces sin saber a dónde iba, dejé de hacerlo, y encontré mi lugar, un espacio mágico donde todo sucede, una superficie cubierta solo de bienestar, donde descansan todas mis esperanzas, agotadas de insistir en medio de la devastación, sé perfectamente el rostro que posee mi decreto, su fisionomía se formó en mi mente, una tarde de hastío, donde creí que nunca sería capaz de volver a soñar, había olvidado mi programación interna, no recordaba la magia que de niña me encontró, la que me mantuvo a salvo, cuando pensé que la vida se derrumbaba a mi alrededor, con un chasquear de dedos recupero el conocimiento, estuve dormida durante tanto tiempo, y la manifestación de mi propio sueño fue lo que me despertó.