Lobo
No critiques mis fauses sedientas por tus besos. Por mis colmillos no te preocupes, a una fiera no se le prohíbe saborear el aura, si es tan exquisita. ¿Mis garras?, sí se ven atemorizantes, pero ellas saben desgarrar lo que estorba y marcar lo que desean. Mis ojos te inspiran la desesperación del infierno, pero mientras más los ves, anhelas que te enseñe el delicioso elixir de lo primario.
Jupamero












