
seen from United States

seen from United States

seen from Russia

seen from United States

seen from Maldives

seen from Maldives
seen from United States

seen from Germany
seen from India

seen from Sweden
seen from China
seen from Türkiye

seen from United States
seen from Germany
seen from South Korea
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Pakistan
seen from United States

seen from United States
El Huaso, parte 14: Cambio de Roles
Lista de capítulos
—¿Qué?¿En serio? —le pregunté sorprendido.
—Si po, en serio. Si por eso me demoré en el baño —se sonrojó, dándome a entender que se estaba “preparando” para la pasividad—. Trátame bien si po.
—Obvio que si —le aseguré, y para sellar el compromiso, lo besé con delicadeza mientras apretaba sus glúteos con mis manos.
Nos sacamos las poleras el uno al otro, y con su pecho a la altura de mi cara comencé a lamerle y morderle suavemente las tetillas.
—Oh weon, ¿por qué nunca me habiai hecho esto? —me preguntó sorprendido con mis habilidades linguales.
Mi respuesta fue seguir haciéndolo con más vigor. Al rato me puse de pie, con él encima mío aún, como tantas veces él hizo conmigo. No fue fácil levantar su cuerpo de 80 kilos de puro músculo, pero mis piernas no flaquearon y soportaron la tarea.
Lo acosté en su cama y le saqué el pantalón, en el cual desde ya se le notaba su erección. Quedó en un bóxer corto color verde claro, que aún recuerdo claramente. Le masajié el bulto y lo masturbé un poco por sobre el bóxer, pero no resistí por mucho tiempo y le quité la ropa interior. Ahí estaba él, completamente desnudo y a mi disposición para hacer lo que yo quisiera.
Tomé su pene ya erecto en mis manos, y lo masturbé un rato, mientras con la otra mano le masajeaba los cocos (y de tanto en tanto pasaba un dedo por su ano, lo que lo hacía saltar un poco). Me levanté y me saqué el pantalón y el bóxer juntos, liberando mi pico erecto, y luego me acerqué a la cama y me acomodé encima de él para hacer el 69.
—Oh amor estay mojaíto —me comentó al tener mi pene frente a sus ojos.
—Todo por tu culpa po —le respondí haciéndome el vergonzoso.
Antes de meterse mi pene a su boca, lo apretó para extraer lo máximo de precum que podía, y lo hizo caer en su lengua.
—Que wea mas rica —me felicitó pegándome una nalgada.
Le agradecí su cumplido volviendo a la pega, y tras un leve “uh” de su parte, él hizo lo mismo. Nuestras bocas aplicaron los meses de practica que llevábamos juntos. Hicimos lo que sabíamos que le gustaba al otro, satisfaciéndonos mutuamente.
Después de un último deepthroat con su pico, que él respondió con un gemido ahogado y enterrando sus dedos en mis glúteos, le dije que se volteara, y me acomodé para quedar detrás de él. Acerqué mi cara a sus nalgas y por fin, me comí su culo.
Comencé pasándole la lengua suavemente, a lo que él respondía contrayendo el ano, pero luego se fue soltando y se entregó a mis habilidades linguales. Hacía fuerza con mi lengua contra su ano, ante lo que él respondía con leves gemidos.
Luego comencé a meter mis dedos, ante los cuales su ano nuevamente oponía resistencia, pero ya no tanto como al principio. El índice primero, lo metí y lo meneé con movimientos circulares, haciendo un masajeo de placer. Con él traté de llegar a su próstata, y cuando lo hice, el Huaso inhaló brevemente con sorpresa y apretó el ano.
Volví a usar mi lengua, lubricando con mi saliva toda su entrada, y luego de aplicar el dedo índice, metí el índice junto al dedo medio. Gatillé su próstata un rato, a lo que él respondía con leves “mm”, lo que me indicaba que le estaba gustando. Finalicé la sesión de rimming pasando mi lengua por toda su zona genital, desde su ano a su pene, y de vuelta hacia atrás.
—Ahora sí, ¿estay listo? —le pregunté, dándole unas suaves palmadas en el glúteo para que se volteara.
—Sí —me respondió con nerviosismo.
Me acerqué a besarlo para quitarle un poco los nervios. Lo comencé besando suave, como él me había pedido, pero al rato no me aguanté y lo besé con toda la pasión que tenía en ese momento, y eso hizo que se le pasara un poco la timidez y el nerviosismo.
Me acomodé, puse mi pene en su ano y comencé a empujar. Su virgen anatomía trasera oponía resistencia, pero cuando usé mis manos para estimular sus tetillas, se relajó y pude meter la cabeza. El Huaso soltó un “aah”, mezcla entre dolor y placer, así que ahí me quedé moviendo suavemente mi cadera, para acostumbrarlo al movimiento. Me acerqué a besarlo, con lo que se volvió a relajar, así que aproveché la ocasión de volver a meterlo unos centímetros más. Cerró los ojos con fuerza en respuesta a la nueva profundidad alcanzada. Lo seguí besando, mientras seguía moviendo mi cadera de adelante hacia atrás y en forma circular, para aflojar su esfínter.
Cuando alcancé con mi pene la profundidad de su próstata, el Huaso emitió un “oh” de puro placer. Aproveché la oportunidad para acelerar el ritmo de mi cadera, y por lo tanto, ir cada vez mas profundo, pero él reaccionó con muecas de dolor, así que seguí como estaba y con movimientos cortos, los que el Huaso parecía estar disfrutando.
Veía en su cara el placer que le provocaba recibir mi pene, y cada vez iba entrando mas y mas profundo sin resistencia de su parte, solo con gemidos de placer. Ya cuando lo metí por completo, le di una suave embestida y me quedé ahí por unos segundos. Él emitió un gemido suave, y me miró mientras yo me acercaba a besarlo.
—Ahora se pone bueno —le adverti.
—Bueno —me respondió con una leve sonrisa, dándome la autorización para ponerme en modo full activo.
Lo volví a besar, y luego me levanté para comenzar el embiste más agresivo. Moví mi cadera de adelante hacia atrás, aún con movimientos suaves, pero llegando a meter mi pene completo con cada embestida. Cuando comencé con las embestidas más fuertes, a medida que veía que le provocaba más placer, con sus gemidos cada vez mas fuertes (aunque sin llegar a gritar), comencé a masturbarlo, y cuando lo hice, me tomó la mano para que parara.
—Espera, que estoy a punto —me dijo—. Dale, sin manos.
Con su mirada y sus palabras me dio la luz verde para embestirlo con todo lo que tenía hasta sacarle el semen de su cuerpo. Y así lo hice. Apliqué modo turbo y lo metía y sacaba lo más rápido que podía, mientras el comenzaba a gemir fuertemente, llegando al clímax, yo sentía que su ano se contraía, anticipando la eyaculación que no se hizo esperar. Hice que su semen saliera a grandes chorros, que le salpicaron incluso a su propia boca, mientras yo seguía mete y saca en su culo, hasta alcanzar mi orgasmo, y acabar dentro de él.
Él al sentir mi semen dentro suyo volvió a contraer su ano, y sonrió con satisfacción. Le di mis últimas embestidas, con las fuerzas que me quedaban y me acerqué a besarlo. Aún tenía su propio semen en su boca, así que lo compartió conmigo, aunque pensé que no era suficiente, así que recolecté con mi boca un poco de lo que había en su abdomen, y lo compartimos con un apasionado beso. Me acosté a su lado y pasé mi brazo izquierdo por debajo de su cuello.
—¿Te gustó? —le pregunté para evaluar.
—Lo hiciste rico —me respondió con un poco de vergüenza, ya se le estaba pasando la desinhibición del sexo.
—Así lo hago yo po —traté de hacerme el bacan. Se rió y se acomodó tomando su posición habitual post sexo, pasando su brazo bajo mi nuca para abrazarme—. ¿qué te hizo querer hacerlo hoy? —la pregunta me estaba matando.
—Lo estaba pensando hace rato —comenzó—, pero hoy día el weón ese como hablaba de que soy potón y la wea, me calentaba un poco —lo miré con sorpresa y un poco de enojo—… no es que me calentara él, si no que yo mismo… si sé que suena re egocéntrico, pero pensaba “puta si tengo esta media raja, por que no ocuparla”, y como ya había estado pensando en hacerlo, me habia comprado la weaita pa lavarme y todo, me motivé. Aparte igual me calentaba imaginarte de activo —se sonrojó, al mismo tiempo que yo.
—Ojalá todos los heteros potones fueran como tu y pensaran eso de “si tengo el poto grande, mejor prestarlo”. Sería un acto humanitario —le comenté.
—Cuidaíto, que el único poto grande donde lo podí meter es el mío —me advirtió, pellizcándome las tetillas.
—No te preocupí, que después de hoy no te lo suelto más.
Siguiente Capítulo: Jockstrap
Esta temporada de my little pony ha sido increible, me tiene muy contenta y mucho mas con el nuevo capitulo, ya conoci los padres de AJ y ahora veo un nuevo avance de la relacion de Fluttershy y el gran Discord. Me saco muchas sonrisas
It’s getting more and more intense with every storyline within the show and man Disney knows how to make me suffer. Sharon being an evil bitch, Matteo still fucking up, Luna suffering from both Matteo, Roller, and her past, and Ambar living under a goddamn lie fuck I’m so heated.
Sanvers
Supergirl--- 2x14
MENU
Escondia-te em linhas para que eu conseguisse te proteger dos olhos estranhos que via ao seu redor. Amor, eu te chamaria se não fosse uma covarde e se meu peito não doesse sempre que pensasse nisso, eu amava a noite e eu sempre achava você nela: as luzes da cidade, a lua e as estrelas dançantes no manto azul marinho sem nuvens, você era tudo isso. Sua bicicleta sempre em alguma cafeteria ou em alguma livraria, o rosto suave e olhar distraído, eu amava os diversos brilhos que seus olhos tinham. De volta para casa, o azul das luzes que decoravam o quarto deixavam as músicas melhores, como em um abraço, o canto e os instrumentos preenchiam o resto da noite enquanto minhas mãos pensavam em como esconder você em meu caderno. Meus olhos negavam ver seus traços e meus botões estavam na mesa, quase mofados, as raízes ainda doíam, não as queria mais e isso alimentava uma esperança fria de que floresceriam em outro jardim que não fosse apenas o meu. Lágrimas azuis-claras corriam procurando pelo sangue em pétalas e pulsavam a cada pancada. Por quanto tempo mais? Por onde andava aquele livro? Meu amigo estava ouvindo.
— Não me mostre mais sobre os crisântemos, mas se me contar algo sobre os seus, eu quero ouvir — Tudo bem, eu também. — Quero ouvir também sobre os rosários, sobre as camélias e sobre aquelas flores que cresceram, eu esqueci o nome — Quero ouvir alguns livros seus, ou algo que escreveu, pode ser seu ou não, sobre suas pinturas e sobre as estações — Tudo bem, tudo bem
O vinil rodava e meu vestido parava, as letras dançavam na mente e em reproduções leigas vindas dos lábios. Naquele momento, queria dizer o que guardava, então escrevi e não deixei que a pessoa escondida lesse.
CDN 14
Capítulo 14: ¿De qué está hablando él?
Después de que el médico se fuera tras prescribir algunos medicamentos, Park Noah agarró al niño e intentó escapar a su habitación donde estarían los dos solos, y así poder hablar sin interrupciones y descubrir qué sucedió.
Park Noah sospechaba que el proceso de inscripción ya estaba progresando. De lo contrario, la humanización del dragón no sería…
View On WordPress
Final alterno capitulo 14
Aureliano Segundo escuchaba por la ventana los gritos de Fernanda, quien furiosa regañaba a Meme tras haberla encontrado con Mauricio en el cine. Tras unos minutos que se volvieron eternos, Aureliano Segundo visitó a Meme en el cuarto en el que había sido encerrada por Fernanda.
Sacando una llave, Aureliano abrió lentamente la puerta, sin hacer ruido para que Fernanda no le descubriera. Al pasar a la habitación, Aureliano vio a su hija sentada en el borde de la cama, la mirada de la muchacha estaba perdida, como si su alma se encontrara en el más profundo abismo.
Aureliano Segundo apoyó su mano en el hombro de su hija, intentando darle consuelo, a pesar de que Meme ya era toda una jovencita, para Aureliano Segundo, Meme siempre iba a ser su niña, sin importar cuántos años pasaran, o hacia donde les llevara la vida.
Hija, sé cuan duro es lo que estás pasando, y sé lo inflexible que tu madre puede ser en ocasiones. Hay veces en que la convivencia con ella se torna en un infierno. Pero yo estoy aquí también, y puedes confiar en que no voy a regañarte, ni a gritarte, mucho menos a juzgarte.
Meme volteó a ver a su padre, y le dedicó una sonrisa. Entonces dijo:
Yo estoy muy bien. Sé que nada dura para siempre… ni siquiera el amor. Yo estoy acostumbrada a la soledad y a los regaños de mi madre. Todo esto ya no me importa, así que no hay nada de lo que debas preocuparte.
Meme se mostraba segura de sí misma, sin embargo, Aureliano Segundo conocía perfectamente su hija, y sabía que tras esa sonrisa se escondía un corazón hecho pedazos.
Desearía poder creerte, pero tu mirada, mi niña, me dice todo lo contrario. No es bueno que guardes para ti misma todo ese dolor. Yo soy tu padre, pero también soy tu amigo y camarada, quiero que sepas que puedes confiar en mí para ayudarte en lo que sea necesario. No estás sola… jamás lo estarás.
Dicho esto, Aureliano segundo se levantó y se dirigió hacia la puerta, quedándose unos segundos de pie frente a esta, antes de salir. Justo cuando Aureliano Segundo había salido casi por completo, una mano le tomó fuertemente del brazo y le jaló de nuevo hacia la habitación. Entonces Meme abrazó fuertemente a su padre y este correspondió a su abrazo.
Por favor… ayúdame – Dijo meme con voz temblorosa.
Está bien, hija. Encontraremos una solución.
Toda la noche Aureliano Segundo se quedó despierto, pensando mientras miraba el revolotear de las mariposas amarillas. Ya no le sorprendía nada desde que vio a Remedios la bella elevarse en el cielo, y se le ocurrió que tal vez las mariposas podrían ser una ayuda que alguno de los Buendía desde el cielo había enviado.
A la mañana siguiente, Aureliano segundo envió un mensaje a Mauricio para que ambos se vieran en un lugar alejado, donde las noticias de aquel encuentro no llegaran a oídos de Fernanda. Mauricio y Aureliano segundo hablaron por horas, haciendo un plan que después Aureliano Segundo contara a su hija.
Por muchas noches Aureliano Segundo ayudó a Mauricio a pasar a la casa sin que nadie se diera cuenta y se quedaba afuera para vigilar que nadie descubriera nada, sin embargo, Fernanda comenzó a sospechar y pidió al alcalde que estableciera una guardia.
Aureliano Segundo logró escuchar la plática de Fernanda con el alcalde, y se apresuró a reunir a unos amigos, armándolos con algunas escopetas, pues temía que aquella noche algo pasaría.
Y así fue.
Justo cuando Mauricio alzaba las tejas para entrar al baño en donde Meme le esperaba, un soldado apuntó su Arma hacia Mauricio, pero el soldado e detuvo justo antes de disparar, pues sintió un arma apuntándole directamente al cuello. Eran Aureliano Segundo y su grupo de amigos, todos ellos con el rostro cubierto por una pañoleta para no ser reconocidos.
Los soldados, superados en número no tuvieron más remedio que dejar caer sus armas al suelo.
Entonces, desde el cielo bajaron un sinfín de mariposas amarillas y cuando tocaron el piso tomaron la forma de Amaranta, el coronel Aureliano Buendía, Pietro Crespi y la pequeña Remedios. A todos ellos les había sido negada la felicidad cuando estuvieron vivos, y no iban permitir una injusticia más.
Ya no más dolor, ya no más soledad.
Pietro, La pequeña Remedios, el coronel Aureliano Buendía y Amaranta tomaron de nuevo la forma de un millar de mariposas que atravesó el tejado del baño y salieron de nuevo como una nube de mariposas amarillas que elevaron a Mauricio y Meme, quien sonriente y dichosa se despidió de su padre moviendo las manos.
Finalmente las mariposas se llevaron a aquella pareja a un lugar lejos de Macondo y lejos de cualquier cosa que pudiera amenazar la felicidad de estos.
Meses más tarde, Aureliano Segundo recibió una carta con una foto en la que estaban Meme, Mauricio y un bebé. Los tres se veían felices. Aureliano Segundo resopló de alivio sabiendo que su hija estaría bien.