Qué personajes de las peḷículas podrían aparecer en Star Wars Outlaws?

seen from Germany
seen from Japan
seen from Russia

seen from Netherlands
seen from United States

seen from Netherlands
seen from China

seen from United States
seen from Russia
seen from Malta
seen from United States
seen from Lebanon
seen from T1
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Italy
seen from Yemen
seen from Yemen

seen from United States
Qué personajes de las peḷículas podrían aparecer en Star Wars Outlaws?
Atladen - Juramento 1 (on Wattpad) https://www.wattpad.com/1398151688-atladen-juramento-1?utm_source=web&utm_medium=tumblr&utm_content=share_reading&wp_uname=djenane17&wp_originator=aMNUtjQi%2Fu8QTqceufnzKp3K8BZQHbQPU9lm0U1GHqscdPRYv9euVWUC6EVftPCiiO%2BjabT56utK2DRmHG1zvvPwS63K1Fbexyd7Hgz9ytkO3o8LXOSRSgN1Uj6CKXmf En un mundo donde las promesas son grabadas en la piel y deben cumplirse, conocemos a Sefira, una intrépida fugitiva decidida a dejar atrás su antigua vida y sus compromisos. Sin embargo, su destino da un giro inesperado cuando se encuentra con un niño enfrentando un destino similar al que ella trató de evadir. Cuando Sefira rescata al niño, descubre que el pasado no puede borrarse tan fácilmente. A medida que enfrenta los desafíos para proteger al pequeño y cumple con las promesas que juró dejar atrás, Sefira se da cuenta de que la red de compromisos que tejía antes no solo la seguía, sino que también le ofrecía una oportunidad de redención. Entre momentos cómicos y situaciones inesperadas, Sefira se embarca en una aventura para reconciliarse con su pasado y forjar un nuevo camino. En un mundo donde las promesas son moneda de cambio y la identidad es un tesoro precioso, Sefira descubre que, a veces, enfrentar el pasado es la única manera de asegurar un futuro.
Electra, vengadora- CAPITULO II
Durante todo el trayecto por el bosque ninguno de los dos emitió algún tipo de sonido; estaba claro que Laertes estaba extremadamente furioso por la situación.
Runa, por su parte, no dejaba de pensar en el comentario de la joven Valpurgis, ¿Cómo era posible que alguien de su raza tuviera una habilidad? Quizás Shura tenía razón en creer que alguno de sus progenitores era de otra especie. Y eso era bastante extraño.
La voz de su líder lo regreso a la realidad en el momento que los dos guardias abrían el enorme portón, y les deseaban una buena noche.
Avanzaron por los largos pasillos hasta salir al patio interno; se trataba de un lugar lleno de plantas, adornos, algunos asientos, y una pequeña piscina que era utilizada por la reina y el príncipe los días muy calurosos. Los guardias los saludaron al verlos ingresar.
-Shura y tú deberán irse al planeta BBJY-0089 a capturar al venado de cuernos de oro para los señores de Karkaz en una semana-dijo Laertes.
-De acuerdo, ¿él está aquí?
-Se adelanto para preparase, luego de darle su sermón como si fuera un niño pequeño-dijo todavía enojado.
-Él solo está enamorado, señor-se atrevió a decir.
-El problema no es el sentimiento, es lo que podría llegar a pasar. Nuestra vida es muy solitaria pero alguien debe hacer este trabajo.
El movimiento de los guardias los saco de su charla. Del interior emergió una figura femenina envuelta en una túnica color amarilla y un velo haciendo juego; su piel era rosada, sus ojos eran color morado y su cabello era color cobrizo.
Se trataba de Tayhu, la esposa de Nerves y por tanto emperatriz del planeta Valpur. Los dos hombres le dedicaron una profunda reverencia.
-¿A qué se debe su visita mi señora?-fue la pregunta de Laertes.
-Tengo que pedirte algo, Laertes-dijo la alien con voz preocupada a la vez que se acercaba a ellos.
-Usted dira.
-Necesito que hables con mi esposo. Tiene la tonta idea de ir a hablar con Cayo nuevamente. Tengo miedo de que algo malo le suceda.
-Su Majestad es hermano de nuestro emperador. No sería capaz de herirlo-acoto Runa sin levantar la mirada.
-A Cayo no le gusta que le lleven la contraria, y Nerves lleva pidiéndole lo mismo desde hace años-contesto la emperatriz bastante angustiada-. Mi esposo siempre me conto de lo cruel que puede llegar a ser si está enojado.
-No le prometo nada pero intentare hablar con su esposo sobre el tema, y convencerlo de que no vaya-intervino Laertes.
La emperatriz le tomo las manos y le regalo una hermosa sonrisa.
-Muchas gracias, Laertes. Estoy en deuda contigo-dijo ella un poco más tranquila.
-No me debe nada, mi señora. Es un honor para mí serle de utilidad.
Runa oculto una sonrisa burlona. Estaba claro que entre la emperatriz y su jefe pasaba otra cosa que una simple relación entre gobernante y subordinado; el rostro de esos dos no mentía: se atraían mutuamente.
-Señor, me retiro a prepararme-dijo Runa-¿Señor?
Al no recibir respuesta, se retiro a su hogar.
Retorno a su casa ubicada no muy lejos de allí, para cocinar algo sencillo, prepararse las cosas y tomar un baño.
-¿La niña estará bien?-fue la pregunta de Mirmo desde la puerta del baño, mientras su creador se quitaba su remera frente al espejo; dejando expuestas sus cicatrices de armas blancas e impactos de balas. Su última herida se encontraba en la zona baja del abdomen donde una sierra eléctrica estuvo por cortarlo a la mitad.
-No lo sé y no me importa.
El cazarrecompensas abrió la ducha, y entro para disfrutar del agua caliente. Rápidamente el lugar se lleno de vapor.
-Ahora que lo dices, es la primera vez que hablas con una hembra de especie sin tener malestar-comento Mirmo.
-Tienes razón, es muy extraño. Puede ser que mi fobia ya no esté pero a la emperatriz no la pude mirar a los ojos ni estar cerca suyo por un tiempo muy largo. Solo quería escapar.
-Tu trauma no se cura de un dia para el otro. Quizás Raiza pueda ayudarte, no te sientes en peligro con ella.
-Es una valpurgis, y por eso no siento peligro-replico Runa lavándose el cabello-. No la quiero cerca.
-Quizás sus destinos se cruzaron por algo.
-Destino…
Runa continuo reflexionando sobre si mismo un tiempo más. Estaba claro que su fobia a las mujeres aun seguía afectándolo, a pesar de que ya habían pasado varios años del acontecimiento que cambio su vida para siempre.
Runa de Ázuka, antes conocido como Runa Durgaxis, era el hijo menor de unas de las familias más conocidas de la ciudad.
Su padre había sido miembro de la Patrulla Galáctica pero se había tenido que retirar al quedar inválido de una pierna y un brazo, haciendo que se vaya a vivir a otra galaxia. Mientras que su madre había sido la dueña de una cadena de hoteles siete estrellas altamente reconocidos en todo el mundo.
Su amor hacia sus padres era más grande que el de sus hermanos, y esto era reciproco por lo que en su testamento le dejaban la mayor parte de la herencia a él por encima de sus hermanos mayores. Sin embargo, este acto fue muy mal tomado.
Al morir la pareja en un accidente, los hermanos mayores de Runa idearon un plan junto a la ex novia del joven que estaba completamente obsesionada con él, donde lo acusaron de abusar de ella y de otras cuatro chicas más. Esta noticia se volvió un escándalo nacional, sobretodo porque en los noticieros no dejaban de inculpar al muchacho de apenas 16 años y tratarlo de un criminal peligroso.
El juicio no fue favorable para Runa ya que solamente se tomaba como verdadero el relato de la víctima, sin necesidad de investigar o escuchar a la otra parte. Además de eso, la justicia social se encargo de especular toda clase de mentiras, tomando como base los dichos por las muchachas amigas de la antigua novia del cazarrecompensas.
El joven de cabello verde lima fue hallado culpable, y sentenciado a un milenio de prisión o irse del planeta para toda la vida. Entre maltrato, humillaciones y repudio por parte del público (en especial mujeres) Runa no tuvo más remedio que irse de su hogar. Vago por el espacio hasta llegar al planeta Grafito donde conoció a Laertes que le ofreció trabajar como cazarrecompensas, y un hogar el planeta Valpur. El cual acepto, y luego de un arduo entrenamiento se convirtió en el mejor de su generación; muchos lo atribuyeron a que su padre había sido un miembro de la Patrulla Galáctica de la Galaxia Andrómeda.
Pero todo aquello eran simples recuerdos. Ahora era un hombre dueño de su destino y sus acciones.
Termino de guardar todas sus pertenencias, y se marcho a su encuentro con Shura.
A la mañana siguiente, Raiza se levanto temprano para preparar el desayuno a base de panes y frutas, allí se cruzo con su padre que estaba preparando unos jugos, y le pregunto por Hécuba.
-Mamá sigue durmiendo. Anoche llegamos del pueblo, y se puso a trabajar para terminar una nueva tanda que encargaron de otra ciudad. Mas tarde iremos al Mercado-respondió Raiza con una sonrisa.
Los llantos del bebé interrumpió la conversación. La joven fue a ver a su pequeña hermanita que se encontraba en su cunita de madera en la habitación de Raiza.
-¿Qué paso pequeña Ifgna? No es hora de tu comida-susurro la tecnópata a la vez que se sentaba en su cama-.Te cantare un poco.
De esta forma, Raiza comenzó a entonar una adorable canción de cuna típica de su país; gracias a eso Ifgna cerró sus ojos hasta quedarse completamente dormida.
-Descansa mi estrella. Ojala mamá pudiera pasar más tiempo contigo pero el trabajo es muy arduo, y el dinero no alcanza-menciono a la vez que la observaba detenidamente-. No te preocupes, encontrare la forma de ganar más dinero, y asi mami será toda tuya; te lo prometo.
Con pasos lentos regreso a la cocina donde su padre la estaba esperando con la comida. No paso mucho tiempo hasta que la puerta de entrada comenzó a sonar.
-Yo ire-dijo Raiza.
Al abrir la puerta se encontró cara a cara con dos guardias que la saludaron con cortesía, y preguntaron por su madre.
-Mi madre está descansando; trabajo mucho anoche-dijo la muchacha-¿Necesitan algo?
-Nuestra señora la espera en la fortaleza.
-¿Por qué?
-Eso te lo dirá ella. Acompáñanos.
Méleno miro a su hija y aprobó con la cabeza.
-Ve. Cuando ella se despierte, le contare todo.
-Está bien. Adiós papá, adiós Ifgna.
La joven siguió a los guardias mientras admiraba la belleza de la naturaleza en primavera. Le encantaba el aroma de las flores naranjas.
Luego de un tiempo, ingresaron a la fortaleza por la puerta principal.
-Todo esto es muy bonito-pensó Raiza para sí a la vez que observaba todo a tu alrededor.
-¡¿Qué haces aquí?!-cuestiono Laertes enojado, que se acercaba del ala este.
-La señora la envió a llamar-respondió uno de los guardias.
-No confío en esa niña-replico cruzado de brazos-. Parte de mi trabajo es velar por la seguridad de mi señora.
-Soy una simple alfarera-dijo Raiza molesta-. No puedo herir a nadie.
Otro guardia informo que Tayhu estaba esperando a la muchacha en el salón del trono, asi que le pidió que lo siguiera, bajo la atenta mirada de Laertes que insistió en acompañarla.
El salón del trono era un recinto amplio y bien decorado, no tenía grandes lujos pero se sentía cálido. Sus tapices eran de colores solemnes y bonitos.
-Majestad, aquí traje a la hija de la alfarera. Ella ejerce el mismo oficio-dijo el guardia, haciendo una reverencia.
-Bienvenida pequeña-dijo la mujer con dulzura-. Soy Tayhu.
-Es un honor estar frente a mi señora-dijo Raiza imitando al guardia-. Me llamo Raiza, mi señora.
-Pueden retirarse-dijo la emperatriz.
-Mi señora, no puedo dejarla sola con una desconocida-replico Laertes.
-Laertes, si la niña fuese una criminal, ya me hubiese herido. Deberías aprender a confiar en las personas.
-Soy un cazarrecompensas, desconfío de todos.
Raiza se cruzo de brazos enojada. No le gustaba tanta desconfianza de parte de Laertes.
-Laertes, por favor. Necesito que se retiren-ordeno la reina.
Los presentes se retiraron dejando a las dos mujeres solas. La emperatriz le indico que se sentara en una de las mesas bajas que se encontraba en diagonal al trono.
-Me alegra que estés aquí-dijo la reina sentándose lentamente-. Queria renovar varias de las piezas del palacio porque son muy antiguas, y quería regalarle una pieza de cerámica a mi esposo que represente a nuestra familia. Luego te indicare nuevos trabajos.
-No se preocupe, mi madre y yo le haremos todo lo que pida.
-Gracias. Te mostrare el taller.
Ambas salieron y se encaminaron al ala oeste, se cruzaron nuevamente con Laertes.
-Espero que Shura y Runa hayan llegado a salvo a su destino-dijo Tayhu.
El comentario tomo por sorpresa a Raiza.
-¿El señor Runa se fue?-pregunto Raiza.
-Para tu fortuna, sí-contesto Laertes de mala gana-. Está en una misión en otro planeta.
-Llevare a Raiza al taller, ¿nos acompañas?-intervino la reina.
-Disculpe mi señora pero tengo que entrenar a los novatos, espero que sepa disculparme.
-No te disculpes. Puedes irte.
El cazarrecopensas se marcho por donde vino.
El taller era un recinto amplio, con estantes de madera por todas las paredes donde descansaban los materiales, algunas muestras, herramientas y pinturas, una enorme mesa estaba cuidadosamente ordenada frente a una de las estanterías.
-Es hermoso-comentó Raiza con una sonrisa.
-Nuestros artesanos fueron llamados por Cayo hace algunos años-narro con tristeza-. Hasta ahora no pude encontrar a alguien tan bueno como ellos, hasta que vi sus creaciones en el Mercado, y quise conocerlas.
-Es un honor escuchar eso de usted. Haremos nuestro mejor esfuerzo.
Un pequeño niño de piel rosada, ojos transparentes y cabello cobrizo apareció y corrió a abrazar a su madre.
-Es Dashury, nuestro hijo-menciono la reina.
-Hola Dashury, es un placer conocerte-saludo Raiza.
El niño devolvió el saludo con una sonrisa.
-Ven Raiza, tomemos algo en el patio-dijo Tayhu señalando el patio exterior.
-De acuerdo. Gracias.
La reina ordeno que prepararan unos refrescos mientras ellas se sentaban en uno de los bancos, una al lado de la otra.
A lo lejos podían ver a los cazarrecompensas entrenar con rudeza. Laertes era muy estricto con sus subordinados, y los desafiaba a luchar contra él.
Un sirviente entrego las bebidas y se retiro.
-La noto preocupada-comento Raiza rompiendo el silencio.
-Mi esposo quiere encontrarse con Cayo. Tengo miedo por su seguridad-respondió con voz temblorosa.
-¿Puedo saber el motivo?
-Él quiere que nuestro pueblo ya no dependa del ejército de Cayo. Tiene fe de que nosotros podemos seguir adelante sin depender de nadie pero…
-¿Pero?
-Nadie contradice a Cayo, ni siquiera su hermano.
Antes de poder hablando, una sirvienta le recordó a su soberana que tenía una junta importante con los miembros del consejo del planeta Bubble 2300, por el tema de la exportación de cereales.
La reina se despidió y le deseo una buena tarde a su invitada. Por su parte, Raiza fue escoltada hasta la salida.
La muchacha retorno a su casa muy contenta. Una vez allí les explico a sus padres todo lo que había hablado con la reina, incluso del plan de Nerves.
Hécuba se excuso que tenía muchos trabajos atrasados que debía entregar en los pueblos aledaños a Agamenón, por lo que le propuso ir ella sola a fabricar las piezas para los emperadores.
-Está bien mamá, no te preocupes. Puedo tomarme todo el tiempo que sea necesario-respondió la joven con una sonrisa-. Pasare todo el dia diseñando bocetos si hace falta.
La mujer abrazo a su hija con fuerza hasta que la bebé reclamo atención.
-Ire a darle su comida-dijo Hécuba con una media sonrisa.
Méleno felicito a su hija, y se retiro a continuar con su pintura para salir a venderla. Por su parte Raiza miro hacia el cielo y agradeció tener la oportunidad de llevar más dinero a su casa.
-¡Hija, necesito que vengas un momento!-llamo Meleno.
La joven obedeció, y encontró a su padre colocando un lienzo nuevo en su atril.
-¿Qué pasa, papá?
-Necesito inspiración, ¿podrías sentarte debajo del árbol?
-¡Pero papá, estoy horrible!
-Una hija siempre es la estrella más hermosa en los ojos de su padre-replico Meleno-.Pongas lo que te pongas, opacas al lucero de la mañana.
-¡Esta bien!-respondió entre risas y un poco nerviosa-. Lo hare solo porque te quiero.
Cinco minutos después, Raiza apareció con un hermoso vestido blanco que le llegaba a los talones, que parecía flotar a cada paso que daba. Su padre le entrego una corona de flores naranjas que le aportaba un aire de inocencia a la niña.
Meleno comenzó con su magia: la pintura representaba a la joven sentada sobre una roca, debajo de un hermoso árbol florecido. Lo que más resaltaba era su bonita sonrisa tímida. La luz del sol creaba un bonito contraste entre el rojizo del cabello de Raiza, su piel rosadita, y el vestido blanco.
-¡Listo! Ya acabe-dijo Meleno luego de varias horas de estar pintando-. Quedo perfecto; mírate.
-¡WOW! Es increíble- comento Raiza-¿Lo vas a vender?
-No, lo guardare para cuando ya no vivas aquí, y seas una mujer independiente.
Ambos rieron.
-Prometo venir a verte todos los días-le dijo mientras lo abrazaba.
Los llantos de Ifgna los interrumpió. Hécuba estaba parada en la puerta del hogar con cara de cansancio, y le pidió ayuda a su hija para que durmiera al bebé.
-¿Qué pasa estrellita?-fue la pregunta de Raiza tomando a su hermana entre sus brazos-. Mamá, tráeme la citara.
La dueña de casa obedeció, y regreso con el instrumento de cuerdas. Sin perder el tiempo la joven comenzó a entonar una canción de cuna folclórica de su tierra; cualquiera que la escuchara quedaba maravillado con voz melodiosa.
Y como era de esperarse, la pequeña cayo rendida del sueño.
-Tu voz es hermosa, hija-dijo Hécuba-. Cantas como un ángel.
-Gracias, mamita.
Raiza continuó deleitando a sus padres con su voz y su citara.
Por otro lado, dentro de la fortaleza se estaba llevando a cabo otra escena entre Nerves y su esposa.
La emperatriz tomo el brazo de su esposo, y lo miro angustiada.
-¡Por favor, Nerves, no vayas!
-Se que estas preocupada pero tengo que hacer esto.
-¿Bajo qué precio? Cayo podría matarte. A él no le interesa que seas su hermano menor.
El alien de tez negro mate, y un par de rayas blancas que nacían desde su pecho y bajaban hasta sus piernas mientras que otras dos líneas subían hasta su cabeza. Sus globos oculares eran completamente transparentes a la vez que sus pupilas eran doradas con aspas blancas; tomo los hombros de Tayhu.
-Quiero que mi pueblo sea libre. No quiero que nuestro hijo crezca bajo la tiranía de su tío. Sabes como es mi hermano.
Nerves era el hijo menor de Agna y Kómodo, quienes habían sido el dúo mas malvado de la historia. Habían sido los lideres de fugitivos, ladrones, abusadores, y agresores.
En un principio no eran tantos pero poco a poco, y gracias a los comentarios entre los maleantes, se creó un gran ejército bajo sus órdenes.
Fueron la pesadilla de varios planetas donde se les exigía sus recursos, y la entrega de bebés para formar parte de su ejército, o de lo contrario todos serian asesinados.
Al cabo de un tiempo nació Cayo, quien había heredado toda la maldad de sus progenitores. En su lista de víctimas se destacaban hombres, mujeres, niños e infantes. Cuando se enojaba, torturaba a sus víctimas hasta colgarlos boca abajo, y en el peor de los casos, los abría desde la zona baja hasta la yugular para luego irse a disfrutar de un buen vaso de alcohol mientras los veía desangrarse por completo.
Cayo tenia mucha resistencia física, y diversas habilidades especiales. Su poder de pelea superaba al millón, y eso lo hacía prácticamente indestructible.
Nadie, absolutamente nadie era capaz de hacerle frente y salir vivo.
Luego de la muerte de sus padres, Cayo se hizo cargo del ejercito, y creo líneas de espionaje, y robo de información para mantener a sus súbditos controlados.
Por su parte, Nerves, quien era seis años menor que su hermano, se diferenciaba porque nunca le había gustado el combate o herir a otros. Su empatía le hacia imposible luchar contra alguien. Habia nacido con un poder de lucha de 500 por lo que fue considerado una deshonra para su familia.
En un acto de “buena fe” su hermano lo desterró a un planeta donde sus habitantes no tenían poderes o sabían luchar. Nerves acepto y les prometió a sus súbditos una vida tranquila.
Los años pasaron y Nerves se dio cuenta que ese estilo de vida tan pacifico era el que siempre había añorado; y poco a poco se fue encariñando aun mas con su pueblo hasta el punto de formar una familia con una de ellos. Pero también le toco experimentar la forma de vivir en la que estaban obligados a llevar aquellos planetas conquistado por Cayo: la pobreza, y las familias separadas cuando debían entregar a los bebés.
Se prometió a si mismo sacar a su pueblo de las garras de Cayo, aun sabiendo que eso era prácticamente imposible.
La voz de la emperatriz lo regreso a la actualidad; podía ver en ella la desesperación y la angustia.
Él también tenía miedo pero quería intentarlo de todos modos.
Si iba a morir, que fuera luchando por una causa que creía justa.
-Protégelos-le dijo Nerves mientras la abrazaba-. Cuídate mucho.
-Tú también-contesto al borde del llanto-. Te estaré esperando incluso si muero.
El emperador le dio un tierno beso en sus labios, para luego abrazar a su pequeño hijo.
Salió por la puerta junto a toda su comitiva.
Death’s Head viene del futuro. No está muy contento porque sabe el resultado de la revocación de mandato, y no es el que ustedes creen. #deathshead #bountyhunter #cazarrecompensas #marvel #marveluniverse #marveluk #marvelcomics #marvelsuperhero #actionfigures #hasbro #toy #toyphotography #toys #cdmx #ciudaddemexico #mexicocity #uhlaviga #coloniaelsifón #primeraalcaldiaiztapalapa (at U.H. La Viga) https://www.instagram.com/p/CWdh4ztLhG3/?utm_medium=tumblr
Cad Bane artwork by Tony Dela Cruz.
Source: https://www.tonydelacruzart.com/product/cad-bane/184?cp=true&sa=true&sbp=true&q=false
Boba Fett tiene un nuevo objetivo. #bobafett #bountyhunter #cazarrecompensas #mandalorian #starwars #blackseries #starwarsblackseries #laguerradelasgalaxias #toy #toys #toyphotography #actionfigures #hasbro #cdmx #mexicocity #ciudaddemexico #primeraalcaldiaiztapalapa #coloniaelsifón #uhlaviga #csg #carlossalinas (at U.H. La Viga) https://www.instagram.com/p/CQ1SccWMdQi/?utm_medium=tumblr
That's not his blood... #cazarrecompensas #bountyhunter #wildwest #jobus #characterdesign #digitalart #procreate #instart #artistsoninstagram https://www.instagram.com/p/CPlQfN_Jgtk/?utm_medium=tumblr