Ya les conté bastante sobre un pasado lejano e irreal, que no por serlo deja de tener relevancia en lo que está sucediendo ahora en ésta partitura que envejece.
Les contaré ahora sobre un buen amigo, pero antes de eso, es importante que sepan sobre una banda de Rock. Esta banda fue el puente que me permitió conocerlo, pues su música me ha fascinado tanto, que quería hacer un proyecto en el que solo tocáramos sus temas; un ¨tributo a Radiohead¨. Por cuestiones del tiempo y sus azares, y un poco de ayuda de una némesis con forma de escalera, me vine a encontrar con A* (Cereal guy).
La primera vez que lo vi, fue cerca de una estación de transmilenio, sistema de transporte y economía clandestina, que más adelante frecuentaríamos.
El tiene brazos y piernas de maíz tostado y azucarado, y además sabe dibujar excelentemente. Su técnica favorita es el puntillismo, muchas de sus obras están ahora a la venta.
Cereal guy y su cabeza de frutilupis, solo tenían orejas para Radiohead. Empezamos rápidamente a sacar un repertorio con dos guitarras y voces, emulando todos los temas de los padres del Indie en acústico.
Nuestro primer toque fue en un restaurante al que iban sobre todo ciclistas; Nos fue medianamente bien y habían bastantes personas, pero luego cayó sobre nosotros la maldición de nuestro némesis, en forma de piccolo desafinado.
En los posteriores toques, nos iba mal por el sonido, porque no teníamos buenos instrumentos o por la ineptitud de los organizadores.
Recuerdo muy bien un toque de un concurso que se da todos los años. Tuvimos un par de meses para ensayar y pensarnos el performance. Llevábamos en algunas canciones fondos naturales de lluvia y de los vientos antárticos, prestamos una guitarra electroacústica, ya que no teníamos, y hasta arreglamos el ruido que tenía en el micrófono... o no?
Llego el día del concurso. Confiábamos en que nos iba a ir bien... tal vez demasiado. Cuando estábamos allí, no funcionaron los truquillos para deshacernos del ruido del micrófono de la guitarra, así que ya teníamos un fondo artificial de lluvia...Este no era tan sutil como esperábamos. Le siguieron un par de problemas en la afinación de las guitarras y la esperanza de poder arreglar el ruido hizo que hiciéramos largas pausas. El resto del toque, ya lo podrán deducir, fue muy incomodo y Cereal guy ya ni era capaz de mirar al burlón público que teníamos al frente. Todo terminó en un par de aplausos de cortesía de parte del público y las ganas de salir de allí rápidamente.
Dejamos un poco los toques oficiales, mientras conseguíamos buenos materiales y empezamos a tocar en la calle. Transmilenio es nuestra principal alternativa. Siempre nos fue muy bien. Sacamos arreglos de rocksito en español y de algunos temas de Radiohead de los conocidos. Así que desde entonces no siempre voy solo a tocar sobre ruedas.
Cereal guy y yo, tenemos un par de proyectos en mente, incluyendo un tributo a The Black Keys. Seguimos trabajando en la calle de vez en vez y aprendiendo de todos ustedes, para ser mejores artistas y personas. Este año habrán de seguro muchas presentaciones y los mantendré al tanto en este muro. Un eterno hasta luego.