Seré palabra clara que reza y que bendice,
y sollozo y suspiro;
y en el dolor rebelde y múltiple
del hombre lamento retorcido.
Y cuando en la belleza de mi canción redonda
no falte ni un sonido,
la soltaré en el aire…
Y escogeré,
callada,
los rumbos del olvido.
(Claudia Lars)













