helloo!! me gusto mucho tu ficlet the madoka mezclado con newmann!!! podrias hacer uno asi pero con Klaine de Glee!?
Gracias!!!! Claro, por qué no? :)Warning: lo hice bajo la suposición que el anon vio la serie entera más la tercer película de madoka “Rebellion”. Si alguien no la vio NO LEA ESTA ONESHOT! Klaine y Dark!Kurt (brittana de fondo y solo si miran muy cerca).
Kurt siempre se sintió fuera de lugar dentro de este mundo. Era un hecho que trascendía el ser homosexual en una ciudad llena de personas poco abiertas. Frente a los demás, hablaba del canto y de la moda como de sus grandes pasiones, y aunque aquellas cuestiones de verdad le agradaban, estaban muy lejos de despertar una pasión dentro de él. Kurt vivía en un estadío de tedio constante, viendo los días pasar a su alrededor con una mirada apagada, y deseando que un día, por fin pudiera sentir algo.
Fue en ese constante estado de desinterés total, que no se dio cuenta que algo extraño pasaba bajo sus narices y de todos en la ciudad de Lima. O al menos, hasta que Blaine Anderson se transfirió a la escuela Mckinley.
Se conocieron en los casilleros, cuando el chico nuevo le hizo una pregunta, y de inmediato una extraña chispa de interés se prendió en el interior de Kurt. Aquella sensación lo sofoco por completo.
Blaine era todo lo que Kurt no era. Divertido, gentil, apasionado… todos lo admiraban y lo querían solo con una semana de haberlo conocido, porque realmente el sujeto era un halo de luz en medio de la oscuridad. O al menos así era como Kurt lo veía.
Para la tercera semana de conocer a Blaine, Kurt ya estaba completamente enamorado.
Y allí fue cuando comenzaron los problemas.
Casi le dio un infarto, cuando saliendo por la parte trasera de la escuela, se topo con una criatura extraña de colores alocados, flotando en el cielo y comenzando a devorarlo todo con su oscuridad. De repente, frente a él, Sam Evans apareció, vestido con un traje extraño de tonos amarillos, y una espada de cada mano. Sam comenzó a enfrentarse a la criatura, mientras allí parado, Kurt solo podía observarlo todo boquiabierto y paralizado. Cuando la pelea se volvió más intensa, aparecieron más personas. Santana con un vestido rojo y una larga guadaña entre sus manos… y a su lado Brittany, en un traje purpura con una pollera esponjosa, llevando un mazo gigante tras su espalda.
Pero lo más shockeante fue el último integrante de aquel grupo. Blaine, su amado Blaine… vestido de blanco como un príncipe, lanzando desde atrás una flecha de luz con su arco, que acabo con la bestia por completo.
Kurt cayó de rodillas al suelo. El corazón latiéndole con fuerza, con una combinación de terror y adrenalina, mientras sus ojos se hallaban pegados a la espalda de Blaine. Al lado de Kurt, salto entonces una criatura blanca, parecida a un gato, que con su rostro inexpresivo comenzó a hablarle. - Son chicos y chicas mágicas, quienes salvan al mundo de las brujas. Tú también puedes convertirte en uno, Kurt Hummel… veo el potencial en ti. -
Blaine le explico todo con paciencia. Al poco tiempo de llegar a Mckinley, encontró a Sam peleando contra una de estas brujas de la misma manera que Kurt los había visto a ellos. Kyubi, la criatura blanca que le había hablado a Kurt, le ofreció entonces un trato.
Si Blaine aceptaba dar su vida por la causa de salvar al mundo, Kyubi le concedería su deseo más grande. A sí mismo, Kyubi le prometía lo mismo a Kurt, quien no estaba realmente seguro de tomar el trato.
¿Cuáles fueron sus deseos? Les había preguntado entonces Kurt. El problema era que, el mismo, jamás había deseado nada.
Sam le conto entonces como su familia había estado pasando por graves problemas economicos, y terminaron en la calle. Ver a sus padres y a sus hermanos vivir en esas condiciones fueron los que lo llevaron a aceptar el trato con Kyubi. Santana por su parte, se rehusó a contar su historia, mientras que Brittany… ella había sido atropellada por un hombre borracho en la calle, quien la dejo allí tirada. Al borde de la muerte, Kyubi apareció, según ella, "como un ángel" y le dio otra oportunidad de volver a la vida. Santana le apreto la mano mientras la rubia lo contaba.
Kurt miro entonces expectante a Blaine. ¿Qué era lo que Blaine deseaba tanto, que lo había llevado a tomar esta decisión?
- Yo pedí un pastel. - Dijo tranquilamente, con una sonrisa entre labios. Kurt abrió grandes los ojos. - ¿Qué…? - Blaine rió, y se sonrojo con un poco de vergüenza. - Ah, veras…yo.. lo único que quería era… ayudar ¿Sabes? Siempre sentí que, no podía hacer nada importante en este mundo, y de repente vino esta oportunidad y…yo solo quería ser un héroe… -
Por supuesto que Blaine, demasiado bueno para su propio bien, había aceptado el trato solo para ayudar a la humanidad. Kurt no creía ser capaz de tal proeza… pero era aquella razón por la que admiraba tanto al otro después de todo, porque le era realmente sencillo encontrar algo por lo que luchar.
Pero el tiempo le demostró, no solo a Kurt, pero a todo el grupo, que no todos los sueños terminaban en un final feliz.
Sam fue el primero en morir, su cabeza siendo devorada por una de las brujas. Nadie nunca encontró su cuerpo, porque los cuerpos de los chicos mágicos desaparecían al morir.
Luego paso algo que nadie esperaba, y Santana, consumida por una extraña angustia, acabo convirtiéndose en una bruja.
Al parece Kyubi les había obviado información. No les había dicho, que si se contaminaban demasiado, acabarían convirtiéndose en sus mayores enemigos.
Brittany murió peleando contra ella, en un intento desesperado de salvarla que acabo destruyéndolas a ambas.
Cuando Blaine quedó solo, y se avecinó un ataque masivo de brujas, el resultado fue obvio y fatídico.
Sujetando el cadáver sin vida de Blaine, Kurt lloró por primera vez desde que su madre había muerto, mientras la ciudad a su alrededor se sumía en el apocalipsis, sin chicas mágicas algunas que pudieran salvarla. Kurt levantó la mirada y observó a Kyubi con odio… él había sido el culpable, los había a arrojado a todos ellos a este juego, evitando información y sometiéndolos a la muerte segura.
Kurt volteo a ver una vez más a Blaine, limpiándose las lágrimas de los ojos. Se dio cuenta entonces, que no valía la pena vivir en un mundo en el que él no estuviese. En donde la única persona que lograba hacerlo sentir algo… odio, tristeza, pasión…amor… donde aquella persona estaba muerta entre sus brazos.
- Kyubi. - Dijo secamente. - Haré un trato contigo… quiero volver en el tiempo, y salvar a Blaine… quiero evitar que esto llegue a suceder. -
Kurt se convirtió en una chico mágico y sus poderes lo trasladaron hacia atrás en el tiempo. Despertó en el mismo día en que Blaine se transfirió a Mkinley… y esta vez estaba decidido a cambiar la historia, e impedir que hiciera aquel trato con Kyubi.
Pero fue una tarea realmente difícil, y de repente, Kurt perdió la cuenta de cuantas veces había revivido el mismo mes. Cuantas veces había visto morir a Santana, Brittany y Sam. Cuantas veces Blaine había aceptado el trato con Kyubi como si se tratara de un deber moral, a pesar de las advertencias de su amigo de ojos azules.
Entonces… en la última ocasión, cuando el Blaine se hallaban al borde de la pelea contra la invasión de brujas… Kurt se quebró y le conto todo. Le conto sobre cada una de esas veces, sobre cómo había pasado por esto como si viviera en un loop constante. Como no había forma de que él solo destruyera a todas esas brujas, pero que si Blaine aceptaba el trato con Kyubi para ayudarlo a pelear… sería para Kurt nuevamente otro fracaso.
Blaine lo miro de una manera determinada, y lo abrazo con fuerza.
- ¿Blaine…? - Dijo Kurt, mirandolo con los ojos llenos de lagrimas y una expresión desesperanzada. Blaine le tomo el rostro entre manos y lo besó con todas sus fuerzas. Tras separarse, su sonrisa era triste… y Kurt supo que el chico estaba por hacer algo que no le agradaría. - Lo lamento Kurt… - Y volteo a ver a Kyubi. - ¡NO! ¡Blaine! ¡No puedes… no puedes…! - Estaba a punto de volver a retroceder el tiempo, a punto de hacerlo. Pero Blaine le coloco una mano encima deteniendolo. - Por favor… confía en mí. Es hora que le pongamos un fin a esto, es hora que… por fin descanses, y puedas vivir feliz… -
"Pero no quiero vivir si tu no estás allí"
No pudo decir esas palabras.
Blaine le pidió a Kyubi un nuevo deseo: quería viajar por el tiempo, y eliminar a todas las brujas del mundo, antes que siquiera pudieran nacer.
Su deseo cambio la existencia del mundo, lo convirtió en una especie de Dios que viajaba por las lineas temporales, en constante espera por salvar a las almas desesperadas que estaban a punto de ser corrompidas por la oscuridad.
Kurt despertó en un mundo que se había olvidado por completo de la existencia de Blaine Anderson. Nisiquiera sus padres, ni Sam, su mejor amigo, recordaban que Blaine había existido.
Kurt despertó en un mundo, donde en vez de Brujas, peleaban contra espectros… pero de todas maneras, nadie tenía que ser sacrificado para lograrlo.
Kurt se decidió a que seguiría peleando por la memoria de Blaine, quien desde otro plano los vigilaba como un ángel guardián.
O eso creía… hasta que este nuevo mundo acabo sofocándolo por completo.
Vivir en un mundo sin Blaine, era como volver a ese estado completo de tedio en el que se encontró durante toda su vida antes de conocerlo. Al menos, cuando viajaba por las líneas temporales, aún podía tenerlo a su lado, volver a conocerlo de nuevo cada día. Blaine se había transformado en el centro de todo su mundo, y ahora que el chico no estaba… Kurt se ahogó en la completa desesperación.
No se dio cuenta el momento en el que el mismo se convirtió en una bruja, y arrasó a la ciudad con sus poderes. No se dio cuenta, de que este era su último intento desesperado de poder volver a la persona que tanto amaba, que le era imposible seguir adelante sin ella.
Blaine apareció entonces frente a él entonces, con alas blancas tras su espalda, cargando su gran arco de luz. Vino a buscarlo, a salvarlo de la oscuridad y llevarlo consigo a la eternidad.
Blaine lo abrazó con fuerza, sonriendo tranquilamente. - He venido por ti… - Le susurro en el oído. Y entonces Kurt lo apretó con fuerza.
"Si… has venido por mi…" Dijo Kurt, y su tono se tiñó de un tinte oscuro. “… y has caído en mi trampa.”
Las manos de Kurt atravesaron a Blaine, y le quitaron el artefacto de poder en su interior. Blaine lo miro boquiabierto, quedándose sin aire, con su alma siendo contenida entre las manos del sujeto que había venido a salvar.
Entonces los poderes de Kurt absorbieron a los de Blaine… y Kurt se transformó en algo mucho más poderoso que una bruja o que un ángel.
Kyubi miro atento como la oscuridad transformaba a Kurt, y las alas negras se desprendían de su espalda, mientras Blaine volvía a caer al mundo real nuevamente.
- ¿En qué es lo que te has transformado? - Le pregunto. - ¿Qué es lo que te ocurrió? -
- Incubator. - Lo llamó con desprecio, y una sonrisa malvada se dibujo en su rostro. - Nunca tuviste en cuenta, que el odio y la angustia no son las sensaciones más corrompen a las personas… el amor… -
Se detuvo, y luego continuo.
- Si el amor convirtió a Blaine en un ángel… entonces, yo me convertí en el demonio…-
Y entonces, cerró los ojos, y la realidad de moldeo a su propia voluntad.
Blaine despertó sin recordar nada, nuevamente en el día que se transferiría a la escuela Mckinley. Pero desde aquella mañana, sentía una extraña sensación… como si algo no encajara, como si todo a su alrededor estuviera completamente mal. Y luego se topo con un chico de hermosos ojos azules en la entrada de la escuela, que lo miraba con una sonrisa extraña como si estuviera esperándolo.
Kurt se había convertido en el Dios de este nuevo mundo, donde se aseguraría que Blaine, de manera obsesiva, se convirtiera en solamente suyo.
Y mientras tanto, esperaría al día en que Blaine volviera a despertar de este sueño en que se encontraban inmersos… y con su luz lo arrastrara directamente al infierno.