Dendrogramma.
Source : Dendrogramma is a siphonophore.




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Dendrogramma.
Source : Dendrogramma is a siphonophore.
Dendrogramma
Had to give some love to this underwater mushroom hydrozoa in a genus of its own
LOS SINFONÓFOROS DEL PASADO: Dendrogramma y el problema de los nuevos phylum
En su libro 150 conceptos clave de sociología Busquet y sus colegas (1), describen las consecuencias de una innovación, en el seno de una sociedad, de la siguiente forma: mediante la innovación los individuos tratan de resolver problemas nuevos o inesperados que les plantean sus vidas a la vez que intenta dotar de significado y coherencia sus universos personales y colectivos. Y qué mayor innovación cultural existe, si hablamos sobre ciencia y, más en concreto, si hablamos sobre zoología y evolución, si estamos ante la “creación” o “descubrimiento” de un nuevo phylum o tipo animal. Desde los años 50 se han venido sucediendo los descubrimientos de nuevos filos que desconciertan cada vez más a los zoólogos y, en general, a todo biólogo evolutivo: existen diez nuevos filos bien descritos pero, de los cuales, desconocemos su origen evolutivo y, otros tantos, cuya filogenia es discutida. Incluso los cnidarios, que han disfrutado de una clasificación muy estable durante los más de 2 siglos desde su primera descripción (pese a haber ascendido/descendido de tipo a orden dentro/fuera de los celenterados, clasificación que actualmente se desecha); incluso estos cnidarios están dentro de una acalorada discusión sobre su origen: sus extrañas células musculares recuerdan demasiado, morfológica y molecularmente, a las células musculares de los artrópodos y los mamíferos (triblásticos). Es decir, no serían un animal tan “sencillo” con solamente 2 hojas embrionarias para más información sobre las hojas embrionarias, [ver nuestro artículo sobre la explosión cámbrica (2)], si no que sería un animal complejo que se habría simplificado posteriormente (lo que se denomina “diblastia secundaria”) por razones que, ni si quiera, aún se han planteado los biólogos evolutivos. Así argumentan, por ejemplo Katja Seipel y Volker Schmid:
“Sobre la base de la histología del desarrollo de la fase medusa de la clase de los hidrozoos, el músculo se deriva del «entocodon», una tercera capa celular de tipo mesodérmica [tercera hoja embrionaria] establecida en el inicio de la formación de medusa. De acuerdo con los estudios moleculares recientes, homólogos moleculares mesodérmicos se expresan en cnidarios y reguladores miogénicos se expresan en las etapas de larva y de pólipos, así como en el «entocodon» y en las células de tipo muscular estriado. Las células de músculo liso pueden haber evolucionado directamente y de forma independiente desde las células no musculares, como así lo indican los análisis filogenéticos de los genes que traducen para la cadena pesada de la proteína miosina. […] Argumentamos a favor de un ancestro de los cnidarios con tres capas embrionarias y una relación monofilética de los cnidarios y Bilateria.” (3)
Cuando la discusión sobre la filiación de los diferente tipos animales parecía suficientemente animada, en 2014 apareció un artículo donde se describía un nuevo tipo de animal. Los autores ni si quiera se atrevieron a darle nombre a su descubrimiento (e hicieron bien) dándole el más antiguo y denostado (a partes iguales) adjetivo que se puede dar en taxonomía: Incertae sedis. Además, la historia de su descubrimiento tiene miga porque, el material llevaba almacenado en el Museum Victoria de Melbourne desde 1986 mientras nadie le prestó la debida atención. El material, en su conjunto, fue producto de una expedición que estuvo extrayendo muestras del talud continental australiano y de la Isla de Tasmania, durante un año, a una profundidad de entre 400 y 1000 metros (4). En primer lugar, como en toda expedición de este tipo, se realizó un triaje de lo que podríamos denominar el “material grueso”: ictiólogos, botánicos, malacólogos y demás especialistas en fauna y flora marina esperaban ansiosos el material macroscópico que la expedición había producido. Sin embargo, el “resto” se guardo en los correspondientes recipientes a la espera de un análisis más fino. Cuando lo autores de la descripción, realizando este análisis más fino, se toparon con el inusual hallazgo, comenzaron una inspección más minuciosa si cabe de todo lo recogido. En total encontraron 18 especímenes. Tras esto no quedaba otra opción que realizar un minucioso estudio de los mismos (4).
Figura 1. Interpretación morfológica de Dendrogramma (Insertae sedis) realizada por Just, Kristensen y Olesen (4). En ella se puede apreciar la aparente simetría radial rota por el “disco oral”. También se observa la recurrente bifurcación de las ramas gastrovasculares, el manubrio (que recuerda al de las medusas) el poro oral y el disco (que constituiría, en una analogía – u homología, no lo sabemos aún – con la umbrella de las medusas.
Estamos hablando de un organismo que, en el mejor de los casos, no supera los 5 mm y que, al parecer, no es colonial (los autores no encontraron restos de colonias en ninguno de los 18 especímenes que poseen). Los autores discuten si tiene simetría o no. Al observarlo, parece que existe repetición en la bifurcación que ocurre en lo que los autores interpretan como ramas gastrovasculares (Fig. 1) pero, la verdad, dudo mucho que eso pueda considerarse simetría. También queda descartada por la existencia de una rotura del disco principal. Pero si nos fijamos detenidamente, podemos establecer un eje de simetría que pase por el manubrio y por la separación del disco. De esta manera quedaría medio disco y medio manubrio a un lado y a otro del eje, quedando una simetría bilateral más o menos clara. Esta interpretación es algo distinta de la de los autores de la descripción (4) pero, en líneas generales, están de acuerdo con el escepticismo:
Se ha sugerido durante la revisión del material que Dendrogramma puede ser un nuevo representante de un phylum sin simetría bilateral. Pese a que podríamos estar de acuerdo, nos resistimos a erigirlo como un nuevo taxón de alto nivel, porque es necesario nuevo material para resolver pertinentemente muchas cuestiones.
Pero va en concordancia con otros autores que han podido estudiar el material y que consideran a Dendrogramma un sinfonóforo (5) y, por tanto, un organismo con simetría bilateral cual quier cnidario (los sinfonóforos son un tipo de cnidarios schifozoos).
De momento es todo lo que conocemos sobre Dendrogramma. La verdad, sería fascinante descubrir un nuevo phylum y que, además fuera, como afirman los primeros descriptores del Insetae sedis, un representante precámbrico. Si esto fuera así (y no fuera un sinfonóforo), y consiguiéramos localizarlo de nuevo vivo, podríamos plantearnos el estudio de su ciclo vital y de su desarrollo embrionario ¿Descubriríamos nuevas formas de embriogénesis? ¿Eran los animales precámbricos una vía diferente de desarrollo vital o somo directos predecesores suyos? Las ventanas ideológicas que se pueden abrir son inmensas y, ya solo con asomarse al alfeizar, podemos sentir la emoción de nuevos mundos en nuestros ojos de la imaginación.
REFERENCIAS
1. Busquet, J., Calsina, M., & Medina, A. (2016). 150 conceptos clave de Sociología (Vol. 374). Editorial UOC.
2. El salto dimensional de la explosión cámbrica: Especulando sobre el pasado. La Quimera de Gupta, 14 de agosto de 2016.
3. Seipel, K., & Schmid, V. (2005). Evolution of striated muscle: jellyfish and the origin of triploblasty. Developmental biology, 282(1), 14-26.
5. Just, J., Kristensen, R. M., & Olesen, J. (2014). Dendrogramma, new genus, with two new non-bilaterian species from the marine bathyal of southeastern Australia (Animalia, Metazoa incertae sedis)–with similarities to some medusoids from the Precambrian Ediacara. PloS one, 9(9), e102976.
6. O’Hara, T. D., Hugall, A. F., MacIntosh, H., Naughton, K. M., Williams, A., & Moussalli, A. (2016). Dendrogramma is a siphonophore. Current Biology, 26(11), R457-R458.
DENDROGRAMMA, EL MISTERIO DE LAS PROFUNDIDAD DEL OCÉANO HA SIDO RESUELTO
En 2014 los investigadores informaron de un extraño organismos en forma de hongo desde las profundidades del océano frente al sudeste de Australia. Estos organismo relacionado en primer lugar con ctenóforos y medusas, se llama Dendrogramma. En ese momento fue un misterio total, las dos especies descubiertas no presentaban apéndices o células especiales para relacionarlos con animales conocidos. Nada se sabe acerca de la biología, sus hábitos de alimentación, cómo se reproducen, si flotan o viven adheridos al fondo del mar. Y a pesar de que se conocen desde 1986, no ha habido estudios genéticos sobre la especie, hasta ahora.
Dendrogramma es de hecho un animal extraño, fue el animal icono del océano profundo del 2014, votada entre las diez mejores nuevas especies descritas ese año. Sin embargo, los científicos no pudieron asignar a este nuevo género en algún grupo animal conocido.
Pero un nuevo estudio, analizando el ADN de ambas especies conocidas indica que Dendrogramma no es un animales individual, sino una “parte” de un sifonóforo, animales gelatinosos vinculados a las medusas, corales y anémonas. Aunque un sifonóforo parece ser un organismo, en realidad se tratan de colonias, compuesta de varios animales altamente especializados llamadas zooides.
-Dendrogramma en el árbol de la vida animal.
Anteriormente considerada como dos especies, los investigadores llegaron a la conclusión de que es sólo una especie, denominada apropiadamente Dendrogramma enigmatica. Tristemente una colonia entera de Dendrogramma no ha sido aún encontrada. Los investigadores creen que los cuerpos en forma de hongo son brácteas, posiblemente utilizado para ayuda a la flotabilidad o apéndices como defensa para proteger a los demás zooides que componen la colonia.
Estas brácteas son por lo general estructuras con forma de hoja con un simple canal. La figura muestra los brácteas en toda una sifonóforo. La referencia y libro de donde fue tomada la imagen se encuentra disponible aquí.
Reference: O’Hara et al. 2016. Dendrogramma is a siphonophore. Cell
Fotografía: Dendrogramma enigmatica por David Paul y Rebecca McCauley / Museum Victoria
ENGLISH VERSION
DENDROGRAMMA, THAT MUSHROOM-SHAPED DEEP SEA ORGANISM IS IN A SIPHONOPHORE (oh well.. in part)
In 2014 researchers reported a weird mushroom-shaped organisms from the deep sea off south-eastern Australia. These organism related at first with jellyfish and comb jellyfishes, were called Dendrogramma. At that moment they were a total mistery, they have no appendages or special cells to recognize them with other animals. Yet nothing is known about their lifestyle, their feeding habits, how they reproduce or if they float or attach to the seafloor. Although they were collected in 1986, there have been no genetic studies on the species, hitherto.
Dendrogramma is indeed a bizarre animal, was the iconic deep-sea animal of 2014, voted among the top-ten new species described that year. But the authors could not assign the new genus to any known animal group with certainty, leading to numerous media reports that it belonged to an entirely new kind of animal, without similes in nature.
But a new study, using DNA analysis indicates that the Dendogramma organism are not an entire animals, just the pieces of a siphonophore, cnidarian related to jellyfish, corals and anemones. Although a siphonophore appears to be a single organism, each specimen is actually a colony composed of highly specialised individual animals called zooids
- Dendrogramma in the tree of animal life.
Previously considered as two species, researchers concluded that is just one species, appropriately named Dendrogramma enigmatica. Although an entire Dendrogramma colony has not been found, researchers believe that the mushroom-like bodies are bracts, possibly used to aid buoyancy or as defensive appendages to protect feeding gastrozooids or gonads.
The discoid things with stalks would be cormidial bracts. Bracts are usually leaf-like structure with a simple bracteal canal. The figure shows those bracts in an entire siphonophore. Reference here.
Reference: O’Hara et al. 2016. Dendrogramma is a siphonophore. Cell
Photograph: Dendrogramma enigmatica by David Paul and Rebecca McCauley/Museum Victoria
What scientists first thought was an ancient species that had survived undiscovered for many millions of years, turns out to be part of something equally mysterious.
Speed painting of a deep sea jellyfish called Dendrogramma. They look a bit like translucent mushrooms.
The engimatic Dendrogramma, which I previously covered here, has turned out to be a siphonophore, a type of colonial cnidarian.