La comunidad internacional debe centrarse en crear mecanismos exigibles que puedan brindarles a los países una mayor autonomía fiscal... La arquitectura actual de la deuda obliga a países como Malaui a destinar el 43% de sus ingresos al pago de intereses. Eso cambiaría si los deudores pudieran sentarse a la mesa... un mecanismo de la ONU podría imponer requisitos que obligaran efectivamente a todos los acreedores a seguir un proceso único. Entre ellos podrían figurar moratorias automáticas de los pagos una vez iniciadas las negociaciones de reestructuración, pérdidas comparables entre acreedores públicos y privados, y una evaluación independiente de la sostenibilidad de la deuda que considere el gasto de los prestatarios en salud y clima como un crédito preferente, en lugar de subordinado... Una convención ambiciosa establecería una tasa impositiva mínima efectiva sobre las sociedades que contrarrestara el traslado de beneficios y les exigiría a todos los países el intercambio automático de información financiera... La convención también debería establecer un impuesto coordinado sobre la riqueza extrema, similar al que propuso Brasil como parte de su presidencia del G20 en 2024. Un gravamen anual del 2% a los multimillonarios del mundo permitiría recaudar cientos de miles de millones de dólares para la inversión pública. Las herramientas existen; el problema es determinar quién las controlaría... Un proceso auspiciado por la ONU para identificar y anular las deudas contraídas mediante fraude o en contra del interés público trasladaría el riesgo a quien corresponde: a los prestamistas irresponsables, no a las personas que fueron estafadas... El orden internacional se ha convertido en un sistema que le exige a la mayoría global pagar por un conjunto de reglas que no ha redactado. Diseñar uno nuevo requiere poner el bolígrafo en sus manos (Jenny Ricks)
"El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en su intervención en la primera reunión de la Movilización Progresista Global celeb














