Tengo CÁNCER
Tenía 18 años, segundo año de Universidad, plenas vacaciones de Verano, que más podía hacer que salir de fiesta con mis amigos, disfrutar a los que más quería, siempre con problemas, que claro me acongojaban, pero el refugio en el descontrol parecía ser perfecto. Me amanecía bailando, dormía por las tardes y en la noche de nuevo a las fiestas, una vida un tanto excedida, pero que importa, tal vez era feliz así, digo tal vez porque jamás me sentí cómodo en el ambiente que me rodeaba, suelo ser un tanto espiritual para resolver mi vida, algo que en el círculo con el que vivo no es tan común y a veces el sistema impuesto no nos permite realizar. Aun así mis ganas por llegar alguna vez a alcanzar la verdadera felicidad no se derrumbaban, pero un gran golpe estaría por recibir.
Finales de Enero mi cuerpo ya no respondía como antes, las caminatas se hacían eternas, las noches de fiestas Puntarenenses (sí, soy de punta arenas) ya no las aguantaba, el sexo ya no era placentero, y les prometo que hasta con una mitad de pan me satisfacía, era tanto el cansancio, tanta la fatiga muscular que hasta el caminar de mi cama al baño- unos 15 pasos- me dejaban acabado. Cuando uno es joven cree ser el dueño del mundos, nos creemos inmortales, que nada nos puede suceder pero aquel 10 de Febrero estaba tan asustado que decidí ir de emergencias al hospital más cercano, al llegar me recibe un para médico para hacer el chequeo de presión y temperatura, sin embargo apenas llega al cuarto me mira los ojos, las uñas y con una sonrisa irónica me anuncia que lo más probable es que me convierta en un paciente recurrente del hospital, llamo enseguida al doctor, quien en resumidas cuentas lo primero que me realizo fue un hemograma, los resultados demoraron aproximadamente 40 minutos, el nudo en la garganta al mirar a mis padres se hacía cada vez más insoportable, hasta que llegaron.
- Usted tiene una anemia muy severa o una patología- dijo el doctor
-¿A qué se refiere con patología? pregunte
-Lo más seguro es que usted tenga CÁNCER.





















