Reconquistar la infancia en la mente y el corazón. Ese retorno, ese regreso al punto de partida original, no es posible sin haber antes muerto en sí mismos; la esencia, la Conciencia, está desafortunadamente embotellada entre todos esos agregados psíquicos que en su conjunto tenebroso constituyen el EGO. Sólo aniquilando tales agregados izquierdos y sombríos, puede despertar la esencia en estado de inocencia primieval. Cuando todos los elementos subconscientes han sido reducidos a polvareda cósmica, la esencia es liberada. Entonces reconquistamos la infancia perdida.








