Sin hacer otra cosa mas que pensarte recupero en ti la fe perdida, encontrándole sentido a mi vida
me matan estas ansias de adorarte.
Y mi corazón he de entregarte,
si mi piel con tu piel es bendecida,
y mi boca en tu boca es diluida,
cada noche que con pasión he de amarte.
Sabrás que mis palabras no son en vano,
cuando te encuentres sentada
a mi lado y tu corazón
de amor estará lleno.
Y viviendo este amor tan
anhelado caminaremos tomados
de la mano presumiendo
lo que es estar enamorado.
Aaron García









