Viento, se que sabes volar, cómo tú también sabes lo que escondo bajo mi piel. Te sabes poseedor del movimiento, si, es cierto. Me se poseedora del amor que le tengo, si, es cierto.
Alborotas la brisa, se alborota mi corazón. Sobrevuela el ave, sobrevuela mi alma. Levitan las hojas y levitan mis emociones. Navegas entre las copas de los árboles, navego en los sentimientos que me nacen.
Me llevas, me dejó llevar, entre la tarde y la noche. Ya de madrugada se aquietan nuestros sentires y un poema brota deo que compartimos tu y yo.
Leregi Renga












