Elimina por completo la carne y fortalece tu naturaleza espiritual. Si, además de esto, establecemos las condiciones de la justicia, podremos vivir alineados con el plan del Señor y cumplir Su voluntad de manera maravillosa.
Los seres humanos no solo tenemos un cuerpo físico, sino también un cuerpo espiritual.
Lo que necesita el cuerpo físico y lo que necesita el cuerpo espiritual son cosas muy distintas.
El cuerpo físico se debilita si no comemos, no bebemos o no respiramos.
Pero el cuerpo espiritual se debilita si no escuchamos la Palabra de Dios y si no oramos.
Si no vivimos según los deseos de nuestro ser espiritual, su fuerza se debilita, y terminamos haciendo solo lo que quiere nuestro cuerpo físico. Entonces, llevamos una vida desconectada de Dios.
Así vive la gente del mundo: atrapada en pensamientos vacíos, sin esperanza, y enfocada solo en lo terrenal.
Pero nosotros, que creemos en el Señor, no deberíamos vivir así.
Es fundamental vivir para nuestro cuerpo espiritual, fortalecer nuestra vida espiritual y seguir haciendo crecer nuestra alma.
Cuando lo hacemos, nos conectamos con Dios con mayor facilidad, somos llenados de poder espiritual cada día y cumplimos Su voluntad de forma maravillosa.
Debemos tener claro que es a estas personas a quienes el Señor bendecirá: no solo con gracia espiritual, sino también con gracia en lo físico.
Para leer el artículo original, haz clic aquí: RAPT 554 26/4/2021
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