En el cine y la televisión se llama producción documental, y lo que busca es registrar la realidad tal cual es, sin alteraciones mayores más allá de las que provocaría la iluminación, que se utiliza reforzando el concepto que ya hay en esa realidad; sin embargo nunca se reproducirá esa realidad, sino que se dará un punto de vista sobre ella.
Dentro de este tema sin duda caben muchas aplicaciones profesionales como: la reportería gráfica que se utiliza en el periodismo y puede abarcar todos los géneros y modelos periodísticos desde la noticia hasta el ensayo artístico. En este campo ya existen muchas opciones profesionales como: la reportería social que registra los eventos de diferentes clases, dentro de las que están el “cubrimiento” de bodas, bautizos y cumpleaños (le digo: “fotografía BBC”), como pueden ser las posesiones de funcionarios, las inauguraciones, los eventos políticos, etc., tantas son sus posibilidades que existen empresas que solamente hacen fotografías de bodas, y se han dedicado a estudiar el caso de forma exhaustiva.
Si bien el reportero social trabaja con la mentalidad de dejar “a los que saben” esos momentos importantes en la construcción de un país, aunque no lo parezca, también maneja la ética, pues debe respetar la vida privada de los personajes que son su materia prima…, por eso no creo que la labor desarrollada por los paparazzis sea una cosa muy “limpia”, así con ello se gane mucho dinero a fuerza de “golpes de suerte” (porque es verdad), que permiten encontrar a los “personajes de moda” ejerciendo acciones que rompen la “imagen tradicional”. De hecho ganar mucho dinero de forma rápida siempre se logra a través de la suerte y de quebrantar los principios éticos y/o los valores morales de una sociedad.
También en este campo encontramos la reportería de deportes que permite especializarse en uno solo de ellos, la reportería política que termina siendo cercana a la social, la reportería judicial que apoya toda la crónica roja y la reportería de guerra -entre muchas otras-. Trabajos que conforman la llamada reportería gráfica periodística, (…) y que tiene como tema la vida de los pueblos, vida que se compone de situaciones -acciones rutinarias- y de hechos -acciones que “alteran” la cotidianidad-. Algunos de estos se programan y se vuelven eventos, de éstos se encarga el reportero social, mientras el reportero gráfico se hace cargo de los hechos que, con el correr del tiempo, se recordaran como sucesos, pues lograron transformar las situaciones de las comunidades que los vivieron. Es importante anotar que NO sabemos cuáles de los hechos se han de convertir en los momentos históricos, por eso es necesario registrarlos todos y el tiempo se encargará de darles su verdadera dimensión.
El reportero gráfico tiene una preocupación ética constante sobre todo en el momento de decidir qué imágenes llegan al público y cuáles no; por ejemplo, se pregunta constantemente si lo que no fotografió (o no mostró en la imagen) ayuda a reflexionar sobre lo que anima la convivencia o por el contrario impide esa reflexión y adormece las conciencias. Por eso es absurdo acusar a los periodistas y convertirlos en los responsables de la mala o la buena prensa, ya que los colegas deben registrar y dar a conocer todos los hechos. Decirles a los comunicadores que “centren su información” en lo que las autoridades consideran positivo, es pedirles que asuman solo parte de su responsabilidad profesional. Surge aquí la duda sobre la labor de algunos reporteros que sólo muestran lo “bueno”, convirtiéndose en publicistas de los gobiernos de turno, o los que únicamente registran lo “malo”, llamados amarillistas, que terminan siendo la herramienta principal de aquellos que usan la información como negocio rentable y que poco se interesan por su país.
Toda fotografía que aplique el principio de “reportear”, de buscar la transmisión de la realidad, está dentro de este post como sucede con la fotografía científica para la biología (fotografía de toda clase de animales, vegetales y elementos de la naturaleza), la astronomía, la meteorología, la física, la química, la medicina (durante y después de cualquier tratamiento médico), dentro de las que cabría la fotografía forense, y lógicamente para las artes, entre las cuales está la arquitectura, por ende el paisaje urbano y rural que ha sido y sigue siendo uno de los temas favoritos para los “creadores de imagen” y que a mi juicio toda persona que estudia o busca aprender fotografía debe comenzar, pues le permite adquirir destreza en el uso de la técnica e iniciarse en el descubrimiento de la capacidad de sorprendernos y ejercitar la mirada fotográfica.
Sobra decir que en la reportería se debe tener “siempre lista” la cámara de fotos con todos los implementos y accesorios adecuados. Por eso el reportero gráfico porta -a veces, no siempre- varias cámaras al cuello, cada una con lentes y especificaciones técnicas diferentes para su trabajo. En ocasiones como en la reportería judicial, deportes o la de guerra, en los momentos de gran tensión, se obtura la mayor cantidad de veces (manteniendo presionado en botón *opción: “imágenes continuadas”*) para posteriormente seleccionar los momentos de acción que tienen verdadero impacto, por diferentes que puedan ser de las miradas de las demás personas.
Personalmente este campo de la fotografía es el que nos brinda mayores satisfacciones como fotógrafos.