Mais do mesmo #comodoro81 #opala #opaleiro #opaleirosdopiaui #chevrolet #ruby #cromado #frisos #hankooktires #repolho (at Teresina) https://www.instagram.com/p/CLafyXis5cR/?igshid=1kgjvmvfqiurp
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«Frisos y mariposas»
El tráfico era terrible, como todos los mediodías. Los transeúntes parecían hormigas apuradas, caminando como autómatas hacia sus hormigueros, y yo era uno de ellos. Las calles sucias y el hedor del aire me llevaban a preguntarme qué hacía viviendo todavía en esta ciudad (aunque en realidad sabía bien la respuesta: mi falta de dinero); donde nadie respeta la propiedad pública ni las leyes, ni mucho menos los semáforos; donde me resultaba imposible encontrar algo lindo, admirable o rescatable que apreciar. Odiaba sentirme atrapado en este sitio, con estas personas sin educación, moral ni modales, pero no me quedaba otra opción que seguir con mi vida, respirar todos los días ese aire viciado y caminar hacia mi trabajo en las oficinas del correo. Me esperaba en el mismo sitio ese viejo edificio que solía ser la mansión de una familia adinerada pero que ahora se encontraba atestado de personas que habían hundido los escalones de mármol de la otrora señorial escalera por donde lo pisaban a diario. Las paredes y columnas centrales me miraban con vergüenza por lo descascarada de su pintura y la cantidad de papeles pegados sobre ellas, abandonados por décadas como todo lo demás. Suspiré al recordar que en unos minutos tendría que verle las caras largas a mis ineptos y vagos compañeros de trabajo, poseedores incluso de menos ganas de vivir que la mía. Rezongando metí mis manos heladas en los bolsillos de mi abrigo de paño gris y caminé hacia al cordón de la vereda para esperar la luz roja y cruzar— civilizadamente, por la esquina, por supuesto— la ruidosa calle.
—¡Cuidado! —grité de pronto mientras corría el tramo que me separaba del cordón. Afortunadamente llegué a tiempo y alcancé a tomar a la mujer del brazo evitando al jalarla hacia mí que un auto, que pasó a centímetros de nosotros, la atropellara. Tras el susto en el que por poco caemos ambos al suelo, observé a la mujer que seguía en mis brazos. Sus pies estaban cubiertos por botas negras, que, aunque parecían iguales a primera vista, no lo eran. A pesar del frío llevaba puesta apenas una remera mangas largas de color fucsia y su cabello negro, largo y ondulado, estaba todo revuelto, sin atar.
Aquella mujer extraña me miró fijamente tras correr el cabello que cubría su rostro, con desorbitados ojos celestes que no parecían ser capaces de mirarme realmente pero que sentí podían bucear en mi mente a través de los míos, llevándome a una oscuridad roja, palpitante, como la que ves al cerrar los ojos en un sitio muy iluminado; lo extraño es que no los había cerrado. De un momento a otro, en el que nos quedamos ambos estáticos, pasé de recriminarla mentalmente por no prestar atención y convertirme repentinamente en un héroe involuntario, a pensar cosas que nunca antes había pensado. Me parecía tener pensamientos que no eran míos; pensé de pronto en mariposas o el bello arte en la fachada del viejo edificio frente a mí…
«Deberíamos ser como las mariposas. Cuando son orugas, ellas no tienen dudas sobre si podrán convertirse en mariposas porque es algo que sucederá naturalmente, incluso contra su voluntad. Así es como deberíamos ver nuestro futuro; aunque no sea lógica esa certeza, deberíamos convencernos de la esperanzadora imposibilidad de ser orugas para siempre».
En eso pensaba, mientras caminaba contemplando el cielo prístino, de un azul nítido, afeado al ser atravesado sin vergüenza por algunos horribles cables negros. Pero eso no me importaba; admiraba luego cómo el sol del mediodía acariciaba las elevadas fachadas de las antiguas casas y edificios de la ciudad. «Pobrecitas, cuántas personas caminan todos los días por esta vereda y ninguna levanta jamás la vista hacia ellas, hacia sus adornos, molduras y frisos; hojas de acanto y cabezas de ángeles llenas de tiempo, polvo y hollín, abandonados por todos… por todos menos por mí»; continuaba pensando, cambiando aleatoriamente de un tema al otro, como suelen comportarse los pensamientos, especialmente en cabezas revueltas como la mía.
El tráfico era una molestia lejana. El sonido de las bocinas, las ruedas contra el asfalto, los conductores ofuscados por algún peatón que cruzaba mal la calle; nada de eso parecía existir realmente, ni siquiera yo misma. No sentía frío —había olvidado mi abrigo en casa— ni me encontraba allí, sino en mi propio mundo, ese mundo en el que todo se ve distinto cada vez que lo observo y en el que los detalles que los demás ignoran por completo son los que lo le dan vida, resaltando aleatoriamente como frases importantes de un libro marcadas en amarillo fosforescente.
Además de admirar la belleza de los edificios e imaginar las vidas de las demás personas, sus historias, a dónde iban o de dónde venían, me preguntaba mientras me dirigía a la biblioteca si sería posible algún día que las consciencias humanas o nuestros pensamientos cambiaran de envase, se transfiriesen de una persona a otra, como sucede en algunas películas de ciencia ficción o en los libros que estaba a punto de devolver. Supongo que una vez más había olvidado que mi cuerpo hacía algo, y esta vez se disponía a cruzar una calle transitada, con la luz del semáforo en verde, porque entonces alguien me tomó del brazo obligándome a retroceder, salvándome de ser atropellada, pero no de perderme en sus confundidos ojos marrones…
El cielo en Bellas Artes !!!! ..... #casacanevaro #ensabapbicentenario #ensabap #casona #frisos #cieloraso #arte #pintura #color #salon #bellasartes #querubines #jironancash #escuelanacionalsuperiorautónomadebellasartesdelperú #galaxys10plus #artesplasticas #bicentenarioperú #barriosaltos #limaperu🇵🇪 #centrohistorico #patrimoniodelahumanidad (en Casa Canevaro) https://www.instagram.com/p/CQr6x1tBhBn/?utm_medium=tumblr
Character design based on Huaca Garagay's wall art
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Pilastra / Felino / Medallón / Araña
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Nuevos hallazgos en Caral: Significado simbólico sobre cambio climático
Relieve escultórico, de hace 3800 años, muestra un “sapo humanizado” y una cabeza antropomorfa
La doctora Ruth Shady Solís, directora de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), Unidad Ejecutora 003 del Ministerio de Cultura, anunció el hallazgo de nuevos relieves escultóricos, ubicados en uno de los edificios públicos ceremoniales de Vichama, la antigua Ciudad Agropesquera de Végueta, provincia de Huaura, Lima.
Uno de los relieves descubiertos, que tendría una antigüedad de 3800 años, consiste en un “sapo humanizado” con los brazos extendidos sobre una cabeza antropomorfa, que tiene los ojos cerrados.
Según la interpretación de la doctora Shady, la escena representaría “El anuncio de la llegada del agua”. El sapo, en la cosmovisión andina, es un ícono relacionado con las lluvias y el agua del río, imprescindibles para la agricultura. La imagen de la cabeza humana, representaría al ser humano que esperaba el agua para darle continuidad a la vida.
El relieve fue hallado en la antesala que conducía a un Salón Ceremonial del Edificio De los Depósitos (Sector K) desde donde se dominan los campos de cultivo del valle de Huaura. Ese edificio, con un área máxima de 874 metros cuadrados, fue remodelado continuamente. A lo largo de su uso, le edificaron hornacinas escalonadas, una plaza circular hundida, frisos escultóricos y le colocaron ofrendas.
En la misma área destaca otro relieve escultórico, compuesto por cuatro cabezas humanas, con los ojos cerrados, y dos serpientes que se desplazan entre ellas, hacia una cabeza que representaría una semilla antropomorfizada, con la boca abierta y raíces hincadas en la tierra.
Los relieves escultóricos de Vichama han sido vinculados con un período de escasez y hambruna por el que habrían atravesado sus habitantes. Serían representaciones para la memoria del colectivo social sobre las dificultades enfrentadas por el cambio climático y la escasez del agua y de los alimentos. El recordatorio de un evento que no debía ser olvidado, y ante el cual siempre había que estar preparados.
En el marco de las celebraciones culturales por el 12º aniversario del inicio de la puesta en valor de Vichama, la doctora Shady expuso los logros alcanzados en las actividades de investigación, conservación y difusión de la historia recuperada. Trabajos que se vienen haciendo en equipo, y con responsabilidad social.
ANIVERSARIO DE VICHAMA
Los actos festivos, que son de ingreso libre, se realizarán los días viernes 23 y sábado 24 de agosto. El viernes a partir de las 6:00 p.m. se efectuará la escenificación del Mito de Vichama, con la participación de escolares de la región y, a continuación, la ceremonia andina del Pago a la Pachamama. El sábado desde las 10:00 a.m. será la presentación oficial del sitio y el festival artístico, que incluirá diversas danzas tradicionales, entre ellas las de Tijeras y otras amazónicas. Además, se podrá degustar la gastronomía y adquirir artesanía local.
DATOS SOBRE VICHAMA
El centro urbano de Vichama fue construido sobre una terraza y laderas del cerro Halconcillo, a un kilómetro y medio del litoral y a 75 metros sobre el nivel del mar, por encima de los campos agrícolas que se extienden a lo largo y ancho de la sección inferior, margen derecha, del río Huaura, distrito de Végueta, provincia de Huaura, región Lima.
El asentamiento arqueológico tiene una extensión de 25 hectáreas. Entre los 3800 y 3500 años antes del presente construyeron 22 conjuntos arquitectónicos, con edificios públicos, plazas de reunión y sectores domésticos.
En estos últimos años se han logrado importantes avances en el conocimiento de la sociedad que construyó y ocupó Vichama. Entre los hallazgos destacan los relieves de personajes antropomorfos con los estómagos vacíos, unos ya fallecidos y otros en una danza ritual. También es significativa la representación de un sapo humanizado en el Salón Ceremonial del nuevo edificio construido, con fachada hacia el Este, de donde proviene el agua. Asimismo, destacan otros diseños murales relacionados con la llegada del agua
Conoce Vichama participando en el programa de difusión cultural: “Viajes Educativos”, que organiza la Zona Arqueológica Caral. Infórmate más llamando a los siguientes números telefónicos: 205-2517 / 955-881-340, o escribiendo un correo a: [email protected].
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