dizem que cartas de amor são ridículas, mas vocês já pararam para dar uma boa olhada nos fundamentalistas religiosos?

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dizem que cartas de amor são ridículas, mas vocês já pararam para dar uma boa olhada nos fundamentalistas religiosos?
-¿Ya no lees a Mahoma? - No, ahora leo a Lenin.
Cartel soviético de la época del Hujum, años 30
Ed, Ed, Ed... Está semana me deparei com Ed René Kivitz envolvido em uma polêmica. Ele usou a palavra "atualizar" em uma mesma frase que está a palavra "Bíblia." Aquele livro de mais de 2000 anos que tem transformado vidas.
No decorrer de seu sermão, ele menciona que aplicar o texto bíblico de forma literal ao nosso dia a dia foge das regras hermenêuticas. Já que parte do texto sagrado possui um contexto cultural, temporal, geográfico e político da época.
Ou seja, quando ele diz que a Bíblia deve ser "atualizada," se refere ao fato de ela ser CONTEXTUALIZADA aos tempos atuais de forma que não cheguemos a defender abominações, como ele bem menciona, a escravidão.
Igrejas como as de teologia calvinista, e até mesmo as mais próximas do arminianismo como a Igreja Adventista do Sétimo Dia, no afã de sua ignorância, desonestidade intelectual, falso testemunho (está no decalogo a proibição do falso testemunho) e analfabetismo funcional, distorcem completamente o que o pregador diz, e lança novo sentido à retórica da vítima destas instituições.
A Igreja Adventista do Sétimo Dia, por exemplo, esquece que no decálogo, além do mandamento do sábado, o falso testemunho também está embutido.
A igreja reformada atual se esquece que, Calvino e Lutero, contestaram as Escrituras. Lutero ainda intentou excluir o livro de Tiago e Apocalipse da Bíblia.
Cada dia que passa, é cada vez mais insuportável ser evangélico. Não basta lutar contra as potestades, tem que dar cabo de seus irmãos de fé. Ganha quem defende melhor seus dogmas e fundamentalismo religioso. Nem que seja na difamação, destruição pública, e ofensas.
EM DEFESA DA DIGNIDADE DO ATEÍSMO, por Slavoj Žižek: "O ateísmo é um legado pelo qual vale a pena lutar"
EM DEFESA DA DIGNIDADE DO ATEÍSMO, por Slavoj Žižek: “O ateísmo é um legado pelo qual vale a pena lutar”
O ateísmo é um legado pelo qual vale a pena lutar Slavoj Žižek no The New York Times (2006)Por séculos, nos foi dito que sem religião não somos mais do que animais egoístas lutando pelo nosso quinhão, nossa única moralidade a de uma matilha de lobos; apenas a religião, dizem, pode nos elevar a um nível espiritual mais alto. Hoje, quando a religião emerge como a fonte de violência homicida ao…
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Siempre hay alguien que mira en dirección contraria. ¿Locura, genialidad, rebeldía?
Fanáticos y fin del mundo
Por Federico Bischoff
Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera
Las personas normales no temen nada tanto como una guerra mundial. Bertolt Brecht escribió, a modo de advertencia a los alemanes: «La gran Cartago libró tres guerras. Seguía siendo poderosa después de la primera, aún habitable después de la segunda. Después de la tercera, ya no se la encontraba por ninguna parte».
Los fanáticos lo ven con más frialdad. Mao se burló del miedo de los soviéticos a una guerra mundial nuclear y de la consiguiente política de distensión de Moscú con el argumento de que la Primera Guerra Mundial había liberado a una sexta parte del mundo del capitalismo y que, tras la Segunda, otros países se habían convertido al socialismo, así que ¿por qué temer a la Tercera?
Así también piensan los apocalípticos judíos. En medio de las batallas de 1914-1918, el Imperio Británico, con el fin de debilitar al enemigo otomano, dio el impulso decisivo a la colonización sionista de Palestina con la Declaración Balfour. Y después de 1945, la fundación del Estado de Israel ya era imparable. Entonces, ¿qué argumentos se pueden esgrimir en contra?, se preguntan los cínicos.
Martin Buber resumió el pensamiento de las facciones del judaísmo orientadas hacia el fin de los tiempos en su novela «Gog y Magog» de la siguiente manera: «El mundo de los pueblos se ha sumido en el caos y no podemos querer que esto cese, porque solo cuando el mundo se rompa en convulsiones comenzarán los dolores del Mesías. La salvación no es un regalo dado de la nada por Dios, que desciende del cielo a la tierra. El cuerpo del mundo debe dar a luz con grandes dolores, debe llegar al borde de la muerte antes de que pueda nacer». Y continúa: «Nosotros mismos debemos trabajar para que la lucha se intensifique hasta convertirse en los dolores del Mesías. Las nubes de humo que rodean la montaña del mundo de los pueblos son aún pequeñas y efímeras. Vendrán otras más grandes y persistentes. Debemos esperar la hora en que se nos dé la señal... Entonces no se nos encargará apagarla, sino avivarla».
El instrumento de Dios
La última frase es decisiva. Se postula que el verdadero piadoso no espera la llegada del reino de Dios, sino que ayuda enérgicamente provocando el Armagedón. Quien desea la llegada del Mesías sabe muy bien que antes debe tener lugar la batalla final de la humanidad. En todas las religiones monoteístas, esta tiene lugar en Tierra Santa.
Especialmente fatal es la alianza que se ha formado entre los judíos fundamentalistas y los evangélicos de ideas afines. En realidad, existen enormes diferencias entre el Antiguo Testamento y las enseñanzas del Nuevo Testamento: Yahvé es un Dios iracundo y castigador que extermina a los enemigos de Israel y somete a los pecadores de entre sus propios seguidores a la obediencia con fuego y espada o los mata (véase, por ejemplo, Sodoma y Gomorra). Jesús, por el contrario, predica el perdón y el amor al enemigo y no solo redime a los israelitas, sino a toda la humanidad.
Sin embargo, existe un puente teológico que salva esta brecha, a saber, el llamado Apocalipsis de Juan en el Nuevo Testamento, que se corresponde con la descripción del Armagedón del profeta Ezequiel en el Antiguo Testamento. Allí se describe el juicio final de «Gog de Magog», un gobernante del norte (que podría interpretarse como Babilonia/Bagdad, Irán o incluso la Rusia actual). Ezequiel: «Sí, vendrás de tu lugar, del extremo norte, tú y muchos pueblos contigo, todos montados a caballo, una gran multitud y un poderoso ejército. Y subirás contra mi pueblo Israel, como una nube oscura que cubre la tierra». Gog y sus ejércitos serían completamente destruidos: «Y lo juzgaré con pestilencia y sangre; haré llover sobre él y sobre sus huestes, sobre los muchos pueblos que están con él, lluvia torrencial y granizo, fuego y azufre».
Juan describe una batalla similar. Sin embargo, Gog no aparece, sino que los enemigos son Satanás, «la bestia», «el falso profeta» y «la ramera de Babilonia». En Jerusalén se reúnen 144.000 piadosos que serán salvados. Los siete sellos, las siete trompetas y las siete copas de la ira siembran la muerte y el terror, tal vez con armas de destrucción masiva. Al final, todos los impíos serán «arrojados al lago de fuego y azufre». Después, Cristo regresará a la Tierra y establecerá su reino milenario.
Para los judíos fundamentalistas, que niegan a Jesús como salvador, la llegada del Mesías está vinculada a la reconstrucción del templo del mítico rey Salomón. La asociación Jabad Lubavitch está convencida de que esto debe suceder en el lugar del Antiguo Testamento, es decir, el Monte del Templo en Jerusalén. Sin embargo, para ello primero tendría que desaparecer un importante edificio: la mezquita de Al-Aqsa, de 1300 años de antigüedad. Al fin y al cabo, sería impensable construir el tercer templo mientras haya un santuario musulmán en la montaña.
Así lo postuló ya en 1948 el entonces gran rabino: «La capital no será Tel Aviv, sino Jerusalén, porque allí se encontraba el templo de Salomón, y toda la juventud judía está dispuesta a sacrificar su vida para conquistar el lugar de su templo sagrado». Es difícil imaginar que los musulmanes renuncien a su tercer santuario más importante después de La Meca y Medina sin ser expulsados de Palestina por la fuerza.
La alianza apocalíptica
El crisol que unió a los evangélicos ultrarreligiosos y los judíos apocalípticos es Estados Unidos, que fue fundado bajo el liderazgo de los masones, pero en su mayoría eran pietistas evangélicos. Estos llamados puritanos (del latín purus = puro) emigraron de Gran Bretaña porque allí, tras las guerras de religión entre anglicanos y católicos en los siglos XV y XVI, se había desarrollado una cierta tolerancia que, según sus ideas, era impía. En las colonias norteamericanas reinaban los fanáticos del Antiguo Testamento. Se dice que allí se quemaron más brujas que en la Inquisición católica.
Ya antes de la Primera Guerra Mundial se formó una coalición informal entre la mayoría de la población WASPs (protestantes anglosajones blancos) y los judíos, porque los banqueros judíos eran importantes para la base financiera de la futura gran potencia, pero al principio era una alianza frágil debido al antisemitismo de los piadosos anglosajones.
Solo la aparición de los llamados neoconservadores a principios de la década de 1970 creó una simbiosis estable basada en la solidaridad incondicional con Israel y, al mismo tiempo, la pretensión de poder mundial de los Estados Unidos; se rechazó cualquier forma de política de distensión, tanto en Oriente Medio como con la Unión Soviética. Los neoconservadores lograron su gran avance durante el mandato del piadoso presidente George W. Bush (2001-2009), sobre todo después del 11 de septiembre.
Ocuparon puestos clave, especialmente en el Pentágono. Grupos de trabajo conjuntos del Likud y los republicanos estadounidenses (como el laboratorio de ideas Project for the New American Century) prepararon las guerras contra los Estados islámicos, entre otras cosas falsificando pruebas sobre las armas de destrucción masiva de Sadam Husein, que nunca existieron. Un ataque contra Irán, ya planeado en 2008/2009, solo fue impedido por los generales estadounidenses.
La batalla final en el islam
La figura salvadora del Mahdi apareció entre los musulmanes tras la muerte de Mahoma, cuando los califas eliminaron al sucesor designado del profeta, Alí. Desde entonces, sobre todo sus seguidores, los chiítas, ven en él al gobernante esperado que restaurará la verdadera fe. En el fin de los tiempos, unirá a todos los musulmanes y librará la batalla decisiva contra el Dajjal (el mal supremo, comparable al Anticristo).
El historiador islámico Ibn Jaldún describió este escenario en el siglo XIV de la siguiente manera: «Después, Jesús descenderá y matará al Dajjal. O bien Jesús descenderá junto con él {el Mahdi}, le ayudará a matar al Dajjal y rezará detrás de él». La descripción deja claro que, aunque no se le considera el Mesías, Cristo desempeña un papel positivo e importante en el islam, por un lado, como profeta y, por otro, en el fin de los tiempos.
Esta figura inspiró las sangrientas revueltas del Mahdi contra la ocupación británica en Sudán a finales del siglo XIX. En Irán, el Mahdi es considerado el verdadero jefe de Estado desde la Revolución Islámica de 1979. Dado que su regreso solo se profetiza tras disturbios y guerras trascendentales, en Occidente se teme que los ayatolás puedan provocar tal escenario.
Sin embargo, en los últimos 30 años, Irán ha mantenido una postura defensiva en materia de política exterior. Milicias chiitas como Hezbolá participaron, con el apoyo de Teherán, en la lucha contra Al Qaeda y el Estado Islámico y también defendieron pueblos cristianos en Siria y el Líbano. La relación con Hamás, también suní, fue fría hasta la reciente escalada.
Fuente: https://www.compact-online.de/fanatiker-und-weltuntergang-2/
“Versículos que Nunca te Ensinaram”
Números 31:17 – “Matem todos os meninos, e matem também todas as mulheres que já se deitaram com homem.”
O Deus que ama... mas manda apedrejar. O Deus da vida... que mata o primogênito dos outros.
“Crimes com Assinatura Divina”
Estupro, incesto, assassinato em nome da fé.
“Jesus não te reconheceria”
Criticando os religiosos modernos à luz dos próprios ensinamentos de Jesus.
🕯️ "O Deus que manda matar crianças dorme nas tuas orações?"
“E o Senhor disse: 'Matai tudo que respira' — Josué 6.21
Homens. Mulheres. Crianças. Animais.
Se não fosse escrito em um livro dito ‘sagrado’, seria visto como um relato de guerra genocida. Mas ali está, citado como vitória espiritual.
Quantos ainda acham que isso é amor divino? Quantos continuam orando com as mãos manchadas de ignorância?”