Uruguayan poet Juana de Ibarbourou
seen from United States

seen from United States
seen from Argentina
seen from Argentina

seen from United States
seen from United States
seen from China

seen from Algeria
seen from United States
seen from United States
seen from Germany

seen from Philippines
seen from United States
seen from United States
seen from Russia
seen from China

seen from United States
seen from Brazil

seen from United States
seen from Türkiye
Uruguayan poet Juana de Ibarbourou
Interpreten el soneto VIDA ALDEANA de Juana de Ibarbourou como ustedes lo sientan.
Juana, juanaaa
Implacable Y te di el olor de todas mis dalias y nardos en flor. Y te di el tesoro, de las ondas minas de mis sueños de oro. Y te di la miel, del panal moreno que finge mi piel. ¡Y todo te di! Y como una fuente generosa y viva para tu alma fui. ¡Y tú, dios de piedra entre cuyas manos ni la yedra medra; y tú, dios de hierro, ante cuyas plantas velé como un perro, desdeñaste el oro, la miel y el olor. ¡ Y ahora retornas, mendigo de amor, a buscar las dalias, a implorar el oro, a pedir de nuevo todo aquel tesoro! Oye, pordiosero: ahora que tú quieres es que yo no quiero. Si el rosal florece, es ya para otro que en capullos crece. Vete, dios de piedra, sin fuentes, sin dalias, sin mieles, sin yedra, igual que una estatua, a quien Dios bajara del plinto, por fatua. ¡Vete, dios de hierro, que junto a otras plantas se ha tendido el perro!
COMO LA PRIMAVERA Como un ala negra tendí mis cabellos sobre tus rodillas. Cerrando los ojos su olor aspiraste diciéndome luego: -¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos? ¿Con ramas de sauces te atas las trenzas? ¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras porque acaso en ellas exprimiste un zumo retinto y espeso de moras silvestres? ¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve! Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas. ¿Qué perfume usas? Y riendo te dije: -¡Ninguno, ninguno! Te amo y soy joven, huelo a primavera. Este olor que sientes es de carne firme, de mejillas claras y de sangre nueva. ¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo las mismas fragancias de la primavera!
Juana de Ibarbourou
Te amo y soy joven, huelo a primavera. Este olor que sientes es de carne firme, de mejillas claras y de sangre nueva. ¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo las mismas fragancias de la primavera!
Juana de Ibarbourou
La inquietud fugaz
He mordido manzanas y he besado tus labios. Me he abrazado a los pinos olorosos y negros.
Juana de Ibarbourou
Lo quiero con la sangre, con el hueso, con el ojo que mira y el aliento, con la frente que inclina el pensamiento, con este corazón caliente y preso, y con el sueño fatalmente obseso de este amor que me copa el sentimiento, desde la breve risa hasta el lamento, desde la herida bruja hasta su beso. Mi vida es de tu vida tributaria, ya te parezca tumulto, o solitaria, como una sola flor desesperada. Depende de él como del leño duro la orquídea, o cual la hiedra sobre el muro, que solo en él respira levantada.
Juana de Ibarbourou