Vida pasada: Cede el control.
Soy un punto en el infinito,
una tormenta de arena me nubla la mente
y todos mis pensamientos dan la vuelta
revolotean sin cesar
colisionando y destruyéndose,
volviéndome a armar.
Traté de mantenerme inmóvil
sin decir ninguna palabra
y tratando de entender
un paisaje se va vislumbrando.
Sumido, un caos interminable.
Todo se sentía roto
por la indolencia y la impunidad
y aunque permanezca como estatua
una presencia invisible y perfecta,
muchos me vieron entre la gente y devolvieron la vida.
Necesitaba dominar el desorden,
anticiparme al desastre,
dominar y controlar,
pero la realidad es distinta.
No puedo manipular las emociones,
ni dominar las piezas del rompecabezas
ni las reacciones en cadena
un efecto dominó que cae sin demora.
No puedo controlarlo todo.
(No puedo controlar) que un rayo caiga dos veces,
ni que te tropieces con la misma piedra
no lo puedo evitar
que las olas rompan en la orilla
ni que la tormenta reviente,
pero tal vez pueda dejarme llevar irme con el desastre que me transforma.
















